La alimentación ideal según tu grupo sanguíneo

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Elisa Morales el 18 enero, 2019
Elena Martínez Blasco · 21 octubre, 2013
Aunque las teorías sobre la alimentación puedan parecernos lógicas, finalmente será nuestro organismo el que determine qué tipo de alimentos tolera y le ayudan a estar más saludable y cuáles le producen rechazo

¿Por qué hay personas que siguen la misma alimentación y sin embargo a unas les sienta bien y a otras mal? Otras veces, una misma dieta a unos les engorda y a otros les hace perder peso. Una posible respuesta a estas preguntas es la teoría de la alimentación según el grupo sanguíneo.

Esta propuesta fue creada por James y Peter d’Adamo, según la cual nuestro grupo sanguíneo determina que asimilemos bien o mal determinados alimentos. Aseguran que la salud depende de nuestra alimentación, y que todos deberíamos conocer qué alimentos nos nutren y cuáles nos perjudican.

La alimentación según el grupo sanguíneo

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Según los investigadores James y Peter D’Adamo, la buena o mala asimilación de los alimentos está condicionada por nuestro grupo sanguíneo. En cada grupo (A, B, AB y 0) habría alimentos que son perjudiciales, otros beneficiosos y otros neutros.

Los beneficiosos son los que deberíamos consumir regularmente ya que son alimentos medicinales. Los neutros ni nos benefician ni nos dañan, simplemente nos nutren.

Por último, los perjudiciales deberíamos evitarlos lo máximo posible ya que se transforman en toxinas para nuestro cuerpo. A la larga, pueden ser causa de enfermedades si el cuerpo no ha podido deshacerse de ellas.

Esta investigación se basa en que el grupo sanguíneo sería el resultado de un momento de la evolución humana.

  • El grupo 0, el más antiguo y común, tendría más de 40 000 años de existencia. Procedería de personas que se alimentaban principalmente de la caza.
  • El grupo A, de entre 10 000 y 25 000 años de antigüedad, habría aparecido con las sociedades agrícolas, que se alimentaban de cereales y vegetales sobre todo.
  • El tipo B habría surgido hace 10 000 o 15 000 años en el Himalaya, en tribus nómadas.
  • Y el grupo AB sería la mezcla de los A (caucasianos) y los B (mongoles).

Esta explicación nos permite intuir por dónde irá enfocada la alimentación de cada grupo. Pero, ¿por qué este origen ya tendría que determinar nuestra alimentación actual?

Según los investigadores d’Adamo, unos componentes de estos alimentos, las lecitinas, provocan la reacción defensiva del sistema inmune que los aglutina para poder luego eliminarlos. Nuestra herencia ancestral habría ido amoldando nuestro organismo durante siglos.

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La verdad sobre la dieta de grupo sanguíneo

Cuál es la diferencia entre cada grupo sanguíneo

Aunque esta teoría puede parecer interesante para aquellos que sufran problemas digestivos, exceso o falta de peso, enfermedades crónicas o intolerancias alimentarias, se han publicado algunos artículos que dejan entrever su escasa validez.

Estos estudios concluyen que no existe ninguna evidencia que otorgue validez a los supuestos beneficios sobre la salud de las dietas basadas en el grupo sanguíneo. Se necesitan estudios que comparen los resultados entre participantes que sigan una dieta basada en esta teoría y otros con una dieta normal y que pertenezcan al mismo grupo sanguíneo.

Por otro lado, algunas de las propuestas pueden resultar beneficiosas para el organismo. Como es el caso de las del grupo sanguíneo A, que recomiendan la ingesta de cereales, fruta y verdura. Sin embargo, el efecto también será favorable para los demás grupos sanguíneos.

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Conclusiones

Dietas de moda peligrosas para la salud.

A pesar del éxito de sus libros y de los seguidores con los que cuenta, no se trata sino de otra dieta milagro que no cuenta con suficientes apoyos científicos. Por lo tanto, es importante que relativicemos cualquier teoría sobre alimentación.

La mejor manera de descubrir cuál es nuestra dieta ideal es investigando nosotros mismos. Podemos guiarnos por teorías que nos parezcan lógicas. Sin embargo, el sentido común y la propia experiencia serán los que nos llevarán a conseguir buenos resultados.

También tenemos la posibilidad de realizarnos un test de intolerancias alimentarias personalizado en alguna clínica u hospital de confianza. Asimismo, si nuestra meta es bajar de peso no debemos olvidar la importancia de realizar ejercicio físico.

  • Wang J, García-Bailo B, Nielsen DE, El-Sohemy A. ABO genotype, “Blood-Type” diet and cardiometabolic risk factors. PLoS One. 2014;
  • Cusack L, De Buck E, Compernolle V, Vandekerckhove P. Blood type diets lack supporting evidence: A systematic review. Am J Clin Nutr. 2013;
  • Watson S. Blood Type Diet: Eating for Types O, A, B, & AB [Internet]. [cited 2019 Jan 16]. (WebMD). Available from: https://www.webmd.com/diet/a-z/blood-type-diet