La alimentación ideal según tu grupo sanguíneo

Aunque las teorías sobre la alimentación puedan parecernos lógicas, finalmente será nuestro organismo el que determine qué tipo de alimentos tolera y le ayudan a estar más saludable y cuáles le producen rechazo

¿Por qué hay personas que siguen la misma alimentación y sin embargo a unas les sienta bien y a otras mal? ¿Por qué hay personas que siguen una misma dieta y a unas les engorda y a otras les adelgaza? ¿Por qué hay personas que sienten la necesidad de hacerse vegetarianas y en cambio otras no podrían vivir sin carne?

Una posible respuesta a estas preguntas es la teoría de la alimentación según el grupo sanguíneo creada por James y Peter d’Adamo, según la cual nuestro grupo determina que asimilemos bien o mal determinados alimentos. Ellos aseguran que la salud depende de nuestra alimentación y que todos deberíamos conocer qué alimentos nos nutren y cuáles nos intoxican.

Los dividen en tres grupos: los beneficiosos, que son los que deberíamos consumir regularmente ya que son alimentos medicinales; los neutros, que ni nos benefician ni nos dañan, simplemente nos nutren; y los perjudiciales, que deberíamos evitarlos lo máximo posible ya que se transforman en toxinas para nuestro cuerpo y, a la larga, pueden ser causa de enfermedades si el cuerpo no ha podido deshacerse de ellas.

Esta investigación se basa en que el grupo sanguíneo sería el resultado de un momento de la evolución humana. El grupo 0, el más antiguo y común, tendría más de 40.000 años de existencia, y procedería de personas que se alimentaban principalmente de la caza. El grupo A, de entre 10.000 y 25.000 años de antigüedad, habría aparecido con las sociedades agrícolas, que se alimentaban de cereales y vegetales sobre todo. El tipo B habría surgido hace 10.000 o 15.000 años en el Himalaya, en tribus nómadas. Y el grupo AB sería la mezcla de los A (caucasianos) y los B (mongoles).

Arte rupestre Mr. Mark

Esta explicación nos permite intuir por dónde irá enfocada la alimentación de cada grupo. ¿Pero por qué este origen ya tendría que determinar nuestra alimentación actual? Según los investigadores d’Adamo, unos componentes de estos alimentos (las lecitinas) provocan la reacción defensiva del sistema inmune que los aglutina para poder luego eliminarlos. Nuestra herencia ancestral habría ido amoldando nuestro organismo durante siglos.

Esta teoría es muy interesante cuando sufrimos de problemas digestivos, exceso o falta de peso, enfermedades crónicas, intolerancias alimentarias, etc. O simplemente para conocernos mejor y estar saludables.

Finalmente, es importante que relativicemos cualquier teoría sobre alimentación. La mejor manera de descubrir cuál es nuestra dieta ideal es investigando nosotros mismos. Podemos guiarnos por teorías que nos parezcan lógicas, pero el sentido común y la propia experiencia serán los que nos llevarán a conseguir buenos resultados.

También tenemos la posibilidad de realizarnos un test de intolerancias alimentarias personalizado en alguna clínica u hospital de confianza.

En los próximos artículos explicaremos la dieta adecuada según el grupo sanguíneo para los grupos A, B, AB y O.

Imágenes por cortesía de Woman Injection y Mr. Mark.