La anorexia, ¿qué factores influyen en su aparición?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sara Ramo González el 15 noviembre, 2018
Aunque no existe un perfil fijo para predecir qué personas padecerán anorexia, sí podemos establecer algunos factores predisponentes.

La anorexia se caracteriza por la pérdida de peso autoinflingida. Ya que es la propia persona es quien aplica restricciones y dietas rigurosas con el fin de disminuir su peso. Incluso con el peligro que ello conlleva para su integridad.

Aparece una preocupación intensa acerca del peso, la cual lleva a la persona a buscar estrategias y métodos de purga como son los vómitos o las dietas hipocalóricas. En función de la conductas del/la paciente se clasifican dos tipos de anorexia:

  • Restrictiva. Donde la persona disminuye los alimentos calóricos de la dieta, elimina ingestas o realiza ayunos. También puede aparecer un exceso de ejercicio físico.
  • Bulímica. En estos casos los pacientes presentan atracones o ingestas elevadas de alimentos que se compensan a base de vómitos, uso de laxantes, diuréticos o enemas.

Esta categorización no es estricta, dado que en muchos casos la persona migra desde un perfil bulímico hacia el restrictivo. Dificilmente se da la relación inversa. Esto correlacionaría con un aumento en la severidad de la enfermedad.

En su etiología participan factores diversos, aunque existen aspectos que pueden aumentar el riesgo de que se de un caso de anorexia.

Factores familiares de la anorexia

Mujer no quiere comer

Aunque no resulte una asociación directa, algunos estilos de cuidado parental y estilos familiares pueden relacionarse con la vulnerabilidad a la anorexia.

  • Frialdad emocional
  • Falta de comunicación entre los miembros de la familia
  • Perfeccionismo y rigidez (Coo-Darzens et al., 2005)
  • Sobreprotección (Dare, 1993; Tachi, 1999; Vázquez et al., 2001)
  • Problemas en la vinculación de apego

El hecho es que no existe una cohesión entre los resultados de los estudios, pero como decimos existe cierta vulnerabilidad asociada a la familia.

Ver también: 9 mitos comunes sobre los trastornos alimentarios

Factores culturales

Enfermedad alimenticia: anorexia.

Por desgracia, la presión ejercida por los estándares de belleza y los prototipos físicos existe y nos rodea. Se trata de un factor cultural que promueve la delgadez generando a su vez la cosificación del cuerpo como estandarte del éxito social y personal.

Estos mensajes, muchas veces subliminales en forma de anuncios o tendencias de moda, pueden impactar en los y las jóvenes, la población más vulnerable a desarrollar un trastorno de la conducta alimentaria. Comparar su cuerpo con los estereotipos puede generar sentimientos de aversión, vergüenza y rechazo.

Debemos sumar el hecho de que durante la adolescencia se genera un fuerte deseo por encajar en el grupo social. Hoy en día, el aspecto físico sirve como carta de presentación y puede determinar la inclusión de la persona en el grupo.

Esta presión sumada a los mensajes culturales recibidos pueden favorecer que se genere un trastorno. 

Ver también: La bulimia, un problema cada vez más extendido

Factores individuales en la anorexia

pesarse

Personalidad

Aunque no siempre, en general en los casos de anorexia encontramos personas que tienden al perfeccionismo. Se trata de perfiles obsesivo-compulsivos donde la persona presenta rigidez cognitiva. 

Suele relacionarse también con factores como la baja autoestima o la falta de apoyo social y recursos de afrontamiento. Por ello la persona centraliza el peso y la imagen corporal como aspecto central en su vida. 

Relizar dietas

Las dietas contituyen un factor desencadenante de la anorexia. Para una persona vulnerable, observar en su cuerpo los resultados de una dieta, puede ocasionar que debute la enfermedad.

En este sentido, otros factores como la gratificación social que puede recibir una persona por “mejorar su aspecto” al bajar de peso puede fomentar que se asiente el trastorno. 

Siendo que se trata del trastorno que cuenta con mayor tasa de mortalidad dentro de la salud mental, resulta esencial prevenir su aparición.Una forma sería atender a los factores de vulnerabilidad. Para ello, se recomienda facilitar la regulación emocional, potenciar la autoestima o favorecer la resiliencia desde edades tempranas.

Además, un abordaje temprano puede ayudar a que su tratamiento sea más efectivo. Por ello resulta crucial acudir a un especialista antes de que el problema se consolide.

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