¿Cómo conseguir una buena salud?

Gloria·
24 Julio, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico José Gerardo Rosciano Paganelli al
28 Enero, 2019
¿Sabes cuál es el secreto para tener una buena salud y disfrutar la vida? Te lo contamos a continuación.
 

Se dice que cuando una persona goza de buena salud, es porque tiene tres áreas cubiertas, es decir, salud física, estabilidad emocional y psicológica. Y la suma de todo ello, se suele englobar a su vez dentro del concepto de bienestar. 

Si gozar de buena salud supone reunir esos tres requisitos. ¿Cómo se puede lograr? ¿Cuál es el truco? En realidad, no hay más truco que la búsqueda constante de un equilibrio y la coherencia.

Los hábitos de vida tienen un gran impacto en la calidad de vida de las personas. Por ello, es importante procurar adoptar y mantener en el tiempo buenos hábitos. Con “buenos” hacemos referencia a esos que realmente aportan beneficios a la salud de diversas maneras, tanto a corto como largo plazo.

Además, hay que tener en cuenta que ningún hábito funciona por separado, sino que uno contribuye y potencia otros. Así, una buena alimentación puede potenciar el efecto de la rutina de ejercicios, por ejemplo.

El cuerpo humano es muy complejo, por ello, lo que más premia (con buena salud) es la coherencia y la constancia en el día a día.

 

Una buena dieta, casi siempre se traduce en buena salud

tipos de alimentos claves para una dieta sana y equilibrada

Para el buen funcionamiento y bienestar del organismo es necesario mantener una dieta equilibrada. Al decir dieta, no nos referimos a un régimen para bajar de peso. Nos referimos a llevar una alimentación balanceada, completa en nutrientes y adecuada para las necesidades del organismo.

Dependiendo del tipo de combustible que se le dé al cuerpo, el estado de salud e incluso el ánimo vendrá a ser uno u otro. Por ello, una persona que no se alimenta adecuadamente puede tener mayor tendencia a sentirse mal y a tener problemas para realizar sus distintas actividades diarias.

Por supuesto, hay que tener en cuenta que cada organismo es diferente. Por ello no es posible pautar un único tipo de alimentación para todas las personas.

 

Lo que a unos les puede beneficiar en gran medida, a otros les puede perjudicar. Por eso, es necesario seguir siempre las indicaciones del médico y tener en cuenta sus consejos en relación a qué alimentos se deberían consumir, en qué cantidad, y cuáles no.

Te recomiendo leer: Consejos para una dieta equilibrada

Las cantidades son importantes

El mejor ejemplo de esto es la sal. En pequeñas proporciones, la sal mejora el sabor de los alimentos. Sin embargo, el exceso de sal puede ocasionar mala circulación sanguínea y patologías cardiovasculares. Por ejemplo, se relaciona con la hipertensión.

Todo en exceso es perjudicial, por ello, hay que procurar siempre buscar un equilibrio. Y no solo en lo que respecta a la alimentación, también en otros aspectos es necesario buscarlo, así como también la coherencia.

Alimentándonos bien día a día ya sentamos uno de los pilares para gozar de buena salud.

La nutrición es fundamental

Frutas tropicales para combatir la retención de líquidos.
 

Muchos productos comestibles parece que alimentan, pero en realidad, ni siquiera nutren. Un ejemplo de esto, las chucherías, la bollería y los ultraprocesados.

En cambio, los alimentos frescos –como las frutas y verduras– no solo sacian el apetito, sino que nutren el organismo y con ello, proporcionan salud.

Así pues, es recomendable que le demos prioridad al consumo de frutas y verduras ante los productos industriales. Nos aportan gran cantidad de fibra, que sacia el apetito, contribuye a regular el tránsito intestinal, entre otras cuestiones, incluyendo mejorar el estado de ánimo.

Además, este tipo de alimentos frescos aportan vitaminas necesarias para la correcta función del organismo. También se recomienda consumir cereales integrales, y no descuidar el consumo de fuentes de proteínas, como la carne, o, en caso de los vegetarianos, la soja.

Lee: 7 saludables fuentes de proteínas que deberías incluir en tu dieta

El ejercicio es clave para gozar de buena salud

 

En conclusión, para una buena salud es muy importante autoprocurarse día a día un buen estado físico, emocional y psicológico. Y para ello, es imprescindible adoptar y mantener en el tiempo hábitos coherentes y saludables.

Además de llevar una dieta saludable, es muy recomendable salir con regularidad a hacer ejercicio de intensidad moderada, como caminar. Una caminata de 30-40 minutos al día puede ser muy beneficiosa para todo el organismo y además, ayudará a mantener un peso adecuado.

Con la práctica regular de deporte o ejercicio obtenemos resistencia, fuerza, flexibilidad, y coordinación. Pero, además, nos ayuda a equilibrar el estado emocional. También facilita la digestión y ayuda a regular el ciclo del sueño.

Mujer ejercitándose en casa con un balón suizo.

Si bien comer sano y hacer ejercicio es muy importante, también lo es beber suficiente cantidad de agua. Por ello, no hay que olvidarse de consumir al menos unos 6-8 vasos de agua a lo largo del día. 

 

¿Y qué hay de la recomendación de los 1,5 o 2 litros de agua al día? Que no es una regla como tal. Cada persona tiene una serie de necesidades de hidratación distintas, según su edad, sexo, estilo de vida, estado de salud, etc.

Pareciera que comer sano, hidratarse adecuadamente y hacer ejercicio son hábitos que solo cuidan de la salud física, pero no es así. En realidad, también influyen mucho en la salud mental.

Otra pauta para cuidar la salud mental consiste en aplicar técnicas que ayuden a gestionar el estrés. Estas pueden ir desde practicar un pasatiempo hasta salir con amigos o hacer bailoterapia, por ejemplo. ¡Hay muchas opciones!

Por último, pero no menos importante: la buena salud también es cuestión de evitar los excesos de toda índole, en buscar siempre el equilibrio y la coherencia, y en evitar los hábitos nocivos, como el tabaquismo, el alcoholismo y el consumo de otras sustancias nocivas.

En definitiva, para tener una buena salud, piensa en lo que realmente te favorece y en la calidad de vida que te gustaría tener para poder disfrutar el día a día. ¡Ánimo y adelante!

 
  • Franco, Díaz, and Juan José. “Estrés alimentario y salud laboral vs. estrés laboral y alimentación equilibrada.” Medicina y seguridad del trabajo 53.209 (2007): 93-99.
  • Lajusticia, Ana Maria. La alimentación equilibrada en la vida moderna. Vol. 206. Edaf, 2005.
  • Martínez Álvarez, J. R., et al. “Recomendaciones de alimentación para la población española.” Nutrición Clínica y dietética hospitalaria 30.1 (2010): 4-14.