La copa menstrual: ¿qué deberíamos saber?

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Nelton Ramos el 3 febrero, 2019
Yamila Papa Pintor · 3 febrero, 2019
La copa menstrual es un invento que, aunque pueda causar extrañeza, resulta mucho más seguro que las compresas y los tampones. La clave está en elegir la talla correcta y prestar atención a su modo de uso. 

La copa menstrual es un objeto que, por varias razones, ha ido ganando cada vez más popularidad de en varios países del mundo, incluyendo España. Una de ellas está relacionada con la relación entre su bajo costo y larga duración.

Tal y como su nombre lo indica, la copa menstrual es un recipiente especialmente diseñado para recoger el flujo menstrual. A diferencia de las compresas y tampones, no absorbe la sangre sino que la almacena hasta que se extraiga y vacíe.

Y a pesar de que este “invento” parece ser bastante novedoso, lo cierto es que no lo es. Las primeras copas menstruales se inventaron alrededor de en 1867. Ahora bien, la producción industrial inició en el año 1930.

Años después, salió al mercado pero las ventas no prosperaron por los prejuicios y tabúes en torno a la anatomía, las secreciones vaginales, el flujo menstrual y la manipulación de los genitales. En 1960 todos estos temas eran considerados como algo indecoroso.

Sin embargo, la copa menstrual no quedó en el olvido. En el año 1987 su fabricación en látex se hizo realidad. Y no solo eso, sino que se propusieron dos tamaños distintos para facilitar su uso.

Gracias a todo ello, la copa menstrual se ha perfeccionado en gran medida. Y a día de hoy, es un producto bastante seguro. De hecho, existen modelos de silicona en varios colores, tamaños y precios.

Es cómoda

Modo de uso

  • Para poder comenzar con su utilización, se debe insertar doblada en la vagina. Para ello, se debe tomar con los dedos.
  • Una vez que se suelta, toma su forma de copa y comienza a almacenar el flujo.
  • A diferencia de los tampones, su uso implica un riesgo mínimo de alergias e infecciones, ya que su colocación no es tan invasiva. Es decir, no se introduce tan adentro, sino que se coloca en la parte más externa de la vagina.
  • Durante la regla, cada vez que se extraiga la copa se debe vaciar y enjuagar con agua limpia.
  • Aunque puede brindar hasta 12 horas de protección continua, es recomendable vaciarla cada cierto tiempo (esto dependerá de la cantidad de flujo de la mujer).
  • Al final de la menstruación, para limpiarla, se debe utilizar agua hirviendo.
  • Debe guardarse dentro de una bolsa de algodón en un lugar fresco, limpio y oscuro. 

Ventajas del uso de la copa menstrual

1. Es económica

Aunque el coste inicial puede ser mayor que los productos tradicionales (20 o 30 euros aproximadamente), en 2 o 3 meses se recupera la inversión. Esto no es un detalle menor, ya que tienen una vida útil de mínimo 10 años, si se cuida como corresponde.

2. Es cómoda, portátil y práctica

Es antigérmenes e infecciones

  • Se puede usar tanto de día como de noche, y si se utiliza la talla adecuada, no hay peligro de tener derrames.
  • No interfiere con las actividades diarias ya que, al adaptarse a la anatomía de la vagina, no se mueve ni se sale. Incluso, se puede usar mientras se hacen ejercicios o deportes.
  • Se trata de una alternativa muy discreta que cabe en una bolsa pequeña de tela y no ocupa apenas espacio.

3. Es muy higiénica

Al estar fabricada con silicona médica (TPE) es suave, flexible y muy higiénica y no produce alteraciones en el entorno vaginal, a diferencia de los tampones y las compresas, que pueden llegar a crear el entorno húmedo y caliente que necesitan las bacterias para proliferar.

4. Es ecológica

Dado que se trata de un producto de larga duración, que se reutiliza, es ecológico. De esta manera, se deja de arrojar a la basura residuos que no son biodegradables y que contienen productos químicos contaminantes.

Todo es cuestión de vencer prejuicios

Es práctica

La preocupación más común entre las usuarias es que pueden tener pérdidas o rebalses. No obstante, esto tiene una solución muy sencilla: usar la talla de copa menstrual correcta (hay diferentes opciones para elegir según la edad, si se ha tenido parto natural, la cantidad de sangrado, etcétera).

Por otra parte, hay mujeres que afirman que una de las desventajas de este producto es que implica tener contacto directo con su sangre al momento del vaciado y lavado de la copa. Sin embargo, esto está más relacionado con los prejuicios que cualquier otra cosa.

Asimismo, las usuarias refieren que el vaciado es algo complicado de hacer cuando se está fuera de la vivienda. No obstante, esto no tiene por qué suponer un problema si se utiliza la talla de copa adecuada y se coloca vacía y limpia antes de salir de casa.

Un detalle importante

Cuando se usa la copa menstrual, las mujeres pueden ser más conscientes de la cantidad de flujo que pierden que cuando utilizan compresas o tampones. Y aunque esto parezca un detalle menor, el autoconocimiento es fundamental a la hora de ir a consulta con el ginecólogo.