La distracción del niño en la clase: ¿qué podemos hacer?

Thady Carabaño · 3 agosto, 2018
Hay muchos niños distraídos o soñadores que, mientras se explica en clase, su mente está en otro lugar. Es posible ayudar a esos niños a concentrarse, incluso en los casos en que haya TDAH.

Nuestros niños del siglo XXI viven rodeados de estímulos. Están tan sobreestimulados que, en vez de haber una evolución cognitiva al asistir a la escuela, es común que haya problemas por falta de concentración, hiperactividad y distracción del niño en la clase.

El pequeño se puede distraer por cualquier cosa, desde lo que ocurre a su alrededor hasta por sus propios pensamientos. Por supuesto, para el maestro es un reto lograr que el proceso de aprendizaje sea estimulante. No obstante, los padres podemos ayudar a nuestros hijos a estar más concentrados.

¿Qué causa la distracción del niño en la clase?

Niño cansado y fatigado

El niño de hoy tiene acceso casi ilimitado a la tecnología, hace multitareas, busca información y tiene una agenda llena de actividades extracurriculares. Así, permanecer sentado y atento frente al maestro o terminar una tarea puede ser un desafío para él, pero también para sus padres y profesores.

Sin embargo, la distracción del niño en la clase también se puede deber a problemas de salud. Estos pueden ser detectados por los maestros y serán atendidos por los padres. Los problemas más comunes serían los siguientes:

  • Tiene problemas en la vista, no ve bien la pizarra y se distrae.
  • El niño no escucha bien lo que dice el profesor y, en consecuencia, se distrae.
  • Tiene el trastorno del déficit de atención (TDA o TDAH cuando incluye hiperactividad).

Por supuesto, hay que atender las condiciones físicas que puedan estar afectando al niño. Asimismo, es importante diferenciar: no es lo mismo un niño distraído que un niño con TDA. Los niños pueden ser inquietos, soñadores, despistados o distraídos, pero eso no quiere decir que tengan TDA.

Este trastorno solo puede ser diagnosticado por pediatras, neurólogos o psiquiatras. Un maestro puede tener experiencia con niños con TDA, pero no es quien debe ofrecer un diagnóstico de lo que le sucede tu hijo.

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¿Cómo lograr la concentración en el aula?

  • Diversifica las tareas. Cambia de materia de estudio cada cierto tiempo para ayudar al niño a reiniciar el proceso de atención. Así logrará mantener la concentración por más tiempo.
  • Establece un período de tiempo para cada tarea o actividad. Exigirá al niño estar concentrado para terminar en el tiempo previsto.
  • Organiza las tareas. Las más difíciles es mejor hacerlas cuando el niño esté descansado, mientras que las fáciles y divertidas pueden quedar para el final de la jornada, cuando está más fatigado.
  • Traza metas y objetivos. Es muy importante que el niño sepa cuáles son las metas a alcanzar en la clase, así pondrá toda su atención en lograrlas.
  • Intercala descansos. La atención sigue una curva que en algún momento decae. Hay que dar unos minutos de descanso para recuperar la concentración, así se evita la distracción del niño en la clase.
  • Pide al niño que sintetice y resuma lo que escuchó de la explicación, que escriba frases cortas con los detalles más interesantes. Esto le ayudará a ejercitar la atención.

¿Cómo ayudar al niño distraído en casa?

Niño distraído frente a los deberes

Hay algunos aspectos importantes en los que puedes ayudar a tu hijo a concentrarse. Y es importante que los conviertas en una rutina:

  • Asegúrate de que tu hijo duerme y descansa bien, y de que alimentas bien su cerebro.
  • Mírale a los ojos cuando le hables o le pidas algo. Es la mejor forma de asegurarte de que te está prestando atención.
  • Establece una rutina de trabajo en casa, donde esté muy claro cuál es el período de tiempo que se dedicará para hacer las tareas.
  • Cuando sea la hora de las tareas, crea una zona de trabajo tranquila, en la que no interfieran luces, juguetes, televisores u objetos que puedan llamar su atención.
  • Evita dejar las tareas más difíciles para cuando esté cansado. El cansancio no lo dejará esforzarse.
  • Recurre a la técnica de sintetizar y resumir. Eso lo llevará a concentrarse y recordar lo que estudió.
  • Haced juntos juegos de memoria y otros que les permitan estimular la concentración y el aprendizaje.

Y, ante todo, es imprescindible tener mucha paciencia. Trabajar con la concentración es un proceso paulatino, y es que los resultados no se ven de un día para otro.

¿Qué ejercicios se pueden hacer para estimular la concentración?

Puedes realizar estos ejercicios en el aula o en el hogar. Cada vez que logres vencer la distracción del niño en la clase, emplea el refuerzo positivo con el niño por estar atento. Así lo estimulas a mantener la concentración.

  • Enumera tres, cuatro o cinco cosas –según la edad– que puede encontrar en el aula o en la casa. Pídele al niño que las traiga, pues así podrás comprobar que ha atendido al listado.
  • Dile una palabra o un número. Pídele que en lo que escucha su palabra o número haga una señal. Luego recita un listado de palabras o números, entre los que se encuentre la palabra o el número que le mencionaste.
  • Coloca diferentes elementos en una mesa, en un orden determinado. Varía el orden y pídele que vuelva a colocarlos en la forma en la que estaban inicialmente.
  • Guarda varios objetos en una caja. Ciérrala y pídele que nombre todos los objetos que están dentro de la caja.
  • Disfraza a alguien más con varios adornos. Quita algunos y pide a tu hijo que descubra los objetos que hayan desaparecido.

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¿Y si el niño tiene TDAH?

Niño distraído

En el caso de que haya un diagnóstico de TDAH, el niño necesita que su maestro lo ayude a minimizar las distracciones. También requiere que el proceso de aprendizaje sea muy estimulante. En este sentido, las recomendaciones básicas para este niño son:

  • Debe estar ubicado cerca del profesor o junto a niños que tienen muy buena concentración para que no se distraiga.
  • Intégralo en grupos de trabajo con niños más tranquilos.
  • Hay que evitar dejar demasiada información en la pizarra.
  • Asegúrate de que entiende las instrucciones. Dejárselas anotadas es una gran opción.
  • Antes de comenzar una nueva tarea, asegúrate de que terminó la que estaba haciendo previamente.

Reflexión final

Los niños distraídos o soñadores no deben ser forzados a prestar atención, sino que se trata de una invitación amable y amorosa.

El reto para padres y maestros es hacer del proceso de aprendizaje un espacio rico para el despertar de la creatividad. Para enfrentar la distracción del niño en la clase hay que sacarlos de sus pensamientos y ayudarlos a mantenerse enfocados.