La osteoporosis, una enfermedad silenciosa

21 noviembre, 2019
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
La osteoporosis es una enfermedad que avanza sigilosamente, sin generar síntomas, pero definitivamente avanzando más y más con el tiempo.

La osteoporosis es una enfermedad que afecta al aparato óseo, ocasionando una disminución de la densidad de la masa ósea. Por ello, los huesos cada vez se vuelven más porosos y frágiles. Se trata de una enfermedad muy conocida, aunque aún no se ha podido determinar una única causa.

Sin embargo, sí se conoce que hay varios factores que pueden influir en su aparición, desde malos hábitos como el tabaquismo y el alcoholismo, el consumo de ciertos medicamentos (como los glucocorticoides), el bajo peso corporal y varias enfermedades.

La osteoporosis

El Manual MSD define la osteoporosis como «una enfermedad ósea metabólica progresiva que disminuye la densidad ósea (masa ósea por unidad de volumen), con deterioro de la estructura del hueso». Además, puede clasificarse como primaria o secundaria, según el nivel de deterioro.

En lo que respecta a la prevalencia de la enfermedad, se ha observado que suele afectar principalmente a pacientes del sexo femenino, después de la menopausia. Sin embargo, también hay casos de niños, hombres adultos y mujeres jóvenes.

huesos débiles

Antes de seguir conociendo acerca de esta enfermedad, debemos recordar una cuestión importante: los huesos pueden ganar densidad ósea hasta los 30 años. A partir de ahí, dejan de desarrollarse y a partir de los 40 años la masa ósea decrece. Sin embargo, este proceso natural puede acelerarse con la osteoporosis.

Un padecimiento previo a la osteoporosis es la osteopenia. Esta viene a ser el deterioro grave de los huesos que llegan a padecer un 15 % de las mujeres entre 30 y 40 años de edad. Y aunque la osteopenia puede convertirse en osteoporosis, es posible detenerla e incluso reconstituir el hueso debilitado.

A la osteoporosis se le denomina «epidemia silenciosa» porque no produce síntomas en la persona hasta que la pérdida de hueso es significativa, al punto que puedan producirse fracturas.

Prevención

Al igual que otras enfermedades, puede prevenirse manteniendo buenos hábitos de vida. Un dieta equilibrada, rica en calcio, fósforo, magnesio y vitamina D, en conjunto con una buena rutina de ejercicios, entre otras cuestiones, influye significativamente en el correcto funcionamiento del organismo y, por ende, la prevención de enfermedades.

La absorción de calcio puede verse afectada por el consumo excesivo de sal, y alimentos que contengan xantinas y cafeína. Por lo tanto, es recomendable moderar el consumo de café y otras bebidas afines. Asimismo, deben evitarse las dietas radicales, el consumo de tabaco y alcohol.

Si la persona sabe que tiene antecedentes familiares, es conveniente que se cuide desde temprana edad.

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La alimentación: no solo es cuestión de calcio

Los suplementos de calcio y vitaminas deben ser consumidos solo si el médico los ha recetado.

Consumir alimentos ricos en calcio y en vitamina D pueden ayudar a prevenir la osteoporosis. Algunas buenas fuentes de calcio son el yogur, la leche y el queso, que son indispensables durante la infancia, juventud y la edad adulta. Pero muchos otros alimentos pueden contener calcio. La barrera de los 30 años marca el momento cuando el organismo aprovecha mejor los beneficios de este mineral.

Por eso, la Organización Mundial de la Salud recomienda para un niño de hasta 10 años una ingesta de 300 a 700 mg de calcio diario; para los adolescentes, 1,3 g; 1 g para los adultos y 1,3 g para las mujeres posmenopáusicas y los hombres mayores.

Procura consumir con regularidad alimentos como el salmón, la sardina, los mejillones, las ostras, los langostinos, las anchoas, las sardinas en lata o los boquerones. Todos ellos contienen vitamina D, ya que ayuda a absorber y fijar el calcio en los huesos. También es recomendable consumir: hígado, yema de huevo y productos lácteos fortificados.

La vitamina C también es importante para la síntesis de colágeno que forma parte del hueso. Esta se puede obtener del consumo de mandarina, naranja, limón, ají, melón, brócoli, zanahoria o tomate. No obstante, ten en cuenta que la vitamina C suele perder su efectividad al exponerse a temperaturas mayores de 30 ºC.

alimentos ricos en calcio

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Conclusión

Es recomendable que tomes sol durante al menos 15 minutos al día, para estimular la producción la vitamina D. Sin embargo, recuerda hacerlo siempre tomando las precauciones pertinentes.

En caso de que tengas inquietudes, consulta con tu médico. No recurras a los suplementos sin la autorización del profesional, ya que podría resultar contraproducente.