¿La epidural reduce el riesgo de depresión posparto?

Virginia Martínez · 25 marzo, 2019
La epidural no reduce per se el riesgo de padecer depresión posparto. No obstante, se puede asociar el dolor experimentado durante el parto con un mayor o menor riesgo de padecerla.

La anestesia epidural puede ser de gran ayuda a la hora de aliviar el dolor durante el parto. No obstante, ¿puede ayudar también a reducir el riesgo de sufrir depresión posparto?

¿La epidural previene la depresión posparto?

Un estudio publicado en 2014 vinculó la anestesia epidural con la depresión posparto. En efecto, indicó que sólo el 14 % de las mujeres participantes que habían recibido epidural habían presentado depresión posteriormente. Por el contrario, el 35 % de las mujeres que no la habían usado sufrieron esta condición.

En este sentido, parece que la aplicación de la epidural podría ser un factor que redujera el riesgo de depresión posparto. No obstante, debemos tener en cuenta que el estudio involucró sólo a 214 voluntarias. Por tanto, es una muestra realmente pequeña que no puede llevar a ninguna conclusión absoluta.

Posteriormente, otro estudio de 2016 indicaba que podría existir un vínculo entre el dolor durante el parto y la depresión. Aunque las voluntarias eran tan sólo unas doscientas, la investigación concluye que «la anestesia epidural puede ser un predictor importante en relación al desarrollo de síntomas de depresión posparto».

Mujer con un bebé mirando por la ventana
Los estudios han observado una mejor calidad de vida después del parto tras introducir la anestesia epidural.

En cualquier caso, las conclusiones no indican de manera rotunda que exista una relación directa entre la epidural y la depresión. En efecto, tan sólo explica que, junto a otros factores, podría ayudar a predecirla. Es más, no se trata sólo de la epidural sino, en general, del hecho de reducir el dolor durante el parto.

Finalmente, otro estudio, publicado en 2018, reporta que no parece existir una relación entre la aplicación de la anestesia epidural y la depresión. No obstante, afirma que puede limitar la tristeza posparto.

Por tanto, no parece posible establecer un vínculo directo entre la anestesia epidural y la aparición o no de depresión posterior. Lo que sí es posible es relacionar esta depresión con el dolor experimentado durante el parto.

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Reducir el dolor puede reducir el riesgo de depresión posparto

Según lo anterior, es la reducción del dolor durante el parto lo que parece poder asociarse a un menor riesgo de depresión posparto. Por esta razón, cualquier método que lo disminuya puede relacionarse con menos posibilidades de padecer esta depresión.

No obstante, debemos tener en cuenta que existen muchos otros factores relacionados. De hecho, parece que algunas mujeres son más propensas que otras a padecer depresión posparto:

  • Si ha tenido depresión posparto con anterioridad
  • Existen antecedentes de depresión
  • Situación estresante después de dar a luz (muerte de un ser querido, perder el trabajo, etc.)
  • Complicaciones médicas (parto prematuro, por ejemplo).
  • Falta de apoyo emocional
  • Abuso de drogas y alcohol
  • Sentimientos encontrados después del parto

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Conclusión

Mujer embarazada con contracciones
Hasta ahora únicamente se considera que el dolor en el parto puede ser un factor adicional en el desarrollo de depresión posparto.

La conclusión a la que podemos llegar es que no existen estudios suficientes para establecer una relación directa entre la aplicación de anestesia epidural y la depresión posparto. De hecho, son muchos otros los factores que pueden influir o no en su aparición.

Lo que sí puede darse es una relación entre el dolor experimentado durante el parto y la depresión posterior. No obstante, se trataría sólo de uno más de los factores que puede desencadenarla. De este modo, la epidural y otros métodos para aliviar el dolor podrían ayudar a reducir el riesgo, efectivamente, pero no a prevenirla per se.

Como explica el Dr. Lim, director de Anestesiología obstétrica del Hospital Magee Women de la Universidad de Pittsburgh:

«Aunque hemos encontrado una relación entre las mujeres que experimentan menos dolor durante el parto y menor riesgo de depresión posparto, no sabemos si el control efectivo del dolor mediante la anestesia epidural asegura evitar esta condición».

De hecho, el investigador continúa afirmando que «la depresión posparto puede desarrollarse a partir de varios factores, incluyendo cambios hormonales, ajustes psicológicos a la maternidad, el apoyo social y el historial de trastornos psiquiátricos».

En cualquier caso, debemos tener en cuenta que, en caso de padecer depresión posparto, es importante afrontarla. En este sentido, los médicos y especialistas podrán guiar a la madre para que pueda superar el problema. De este modo, su estado psicológico mejorará y, así también, el del bebé y toda la familia.

  • Lim G et al. “Labor Analgesia as a Predictor for Reduced Postpartum Depression Scores: A Retrospective Observational Study”, Anesth Analg. 2018 May;126(5):1598-1605. doi: 10.1213/ANE.0000000000002720.
  • Oksana V. Riazanova et al. “The relationship between labor pain management, cortisol level and risk of postpartum depression development: a prospective nonrandomized observational monocentric trial”, Romanian Journal of Anaesthesia and Intensive Care 2018 Vol 25 No 2, 123-130
  • Ding, Ting et al. “Epidural Labor Analgesia Is Associated with a Decreased Risk of Postpartum Depression. A Prospective Cohort Study”, Anesthesia & Analgesia: August 2014 – Volume 119 – Issue 2 – p 383–392 doi: 10.1213/ANE.0000000000000107