La erisipela

La erisipela es una infección bacteriana que provoca lesiones rojas, inflamadas y delimitadas provocando mucho dolor, generalmente en las piernas. Ahora verás ¿cómo estar seguro de su diagnóstico?

La erisipela es conocida como una infección cutánea generada fundamentalmente por la bacteria Streptococcus pyogenes y secundariamente por la Staphylococcus aureus. Esta afección ha ido teniendo una incidencia con tendencia al aumento en los últimos cinco años en las localidades preferentes por estas bacterias.

También se reconoce por ser una infección (tipo celulitis) que aparece a nivel superficial, pero que se extiende hacia la dermis, iniciándose por una solución de continuidad a través de la piel que aparece de forma repentina.

Su lesión inicial suele ser una pápula eritematosa que evoluciona velozmente aumentando de tamaño y creando una placa eritematosa completamente delimitada y muy dolorosa.

Las consecuencias progresivas de la lesión primaria dejan cambios en la piel adyacente a las placas, y se asocian a la ”piel de naranja”. Asimismo, suelen ir acompañada de condiciones de linfangitis y síntomas sistémicos indefinidos de la enfermedad, pero que saben complementarse con la clínica específica.

Causas

Causas (3)

En líneas generales, la infección que provoca la erisipela no tiene ningún rasgo contagioso de un ser humano a otro. Su fuente directa de aparición es el origen bacteriano por parte del Streptococcus Pyogenes y el Staphylococcus Aureus, siendo este último, la bacteria más común en lesiones cutáneas.

Estas bacterias colonizan a partir de una puerta de entrada en la piel; es decir, alguna herida abierta o bien un folículo piloso inflamado. También puede darse a través de un poro infectado, o inclusive, la herida que deja un insecto al picar a la persona.

No obstante, existen factores predisponentes en cada persona que hacen que estas bacterias colonicen la zona afectada con mucha más rapidez debido a la ineficacia del sistema inmune propio, a diferencia de otro tipo de personas. Algunos de estos factores predisponentes son: el síndrome nefrótico, la obstrucción venosa o linfática y la diabetes Mellitus tipo 2.

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Síntomas

La sintomatología se presenta desde el momento inicial. De esta forma, se evidencian los signos locales de flogosis que, por lo general, se ubican en las extremidades inferiores y en la región malar del rostro, que son su blanco predilecto.

Signos locales

  • Calor.
  • Rubor.
  • Dolor intenso.
  • Limitación funcional.
  • Edema de la zona afectada.

Síntomas sistémicos

  • Fiebre.
  • Debilidad.
  • Linfangitis.
  • Escalofríos.
  • Malestar general.

Complicaciones

  • Glomerulonefritis postestreptocócica.
  • Tromboflebitis.
  • Bacteriemia.
  • Shock tóxico.

Diagnóstico

Diágnostico

El inicio de la erisipela es abrupto, generalmente con delimitación y elevación de la piel en menos de 24 horas. En este sentido, la lesión normalmente es unilateral y en extremidades inferiores. El médico procurará detectar la presencia de alzas térmicas mayores a los 38 °C o, en su defecto, escalofríos.

Por lo tanto, el diagnóstico se realiza a través de una exploración física del paciente, entrevista con el mismo y, por supuesto, revisión del historial clínico del mismo.

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Tratamiento de la erisipela

La erisipela, al ser una infección que abarca las dos partes de la piel, dermis y epidermis, no solo requiere de un tratamiento farmacológico. Se trata de una condición en la que resulta necesario cumplir con medidas de cuidado e higiene con el fin de que la lesión evolucione favorablemente y el dolor pueda remitir progresivamente hasta que la lesión se cure por completo.

Cuidados complementarios

  • Higiene constante de la piel afectada.
  • Reposo absoluto de la zona donde se encuentra la lesión.
  • Elevación de la zona de la lesión para reducir el edema y ayudar a aliviar el dolor.
  • Termoterapia con paño empapado de sulfato de magnesio para reducir la inflamación.
  • Remoción de las secreciones de las lesiones abiertas con ayuda de apósitos estériles hidratados con solución fisiológica, tres veces al día.

Tratamiento farmacológico

Fármacos de primera elección

  • Oxacilina: 1 – 2 gramos IV cada 4 horas a 6 horas durante 10 días.

Dosis pediátrica: 200 mg/kg/dia cada 6 horas.

  • Cefalexina: 500 mg VO cada 6 horas durante 7 días.
    Dosis pediátrica: 25 mg/kg/día cada 6 horas.
  • Penicilina Cristalina: 4 millones UI IV cada 4 horas durante 7 días.

Fármacos de segunda elección

Fármacos para el tratamiento de la aterosclerosis

  • Ciprofloxacina: 200 mg IV cada 12 horas por 7 días.
    No se recomienda su administración en menores de 10 años.
  • Ceftriaxona: 1 gramo IV OD durante 10 días.
    Dosis pediátrica: 50 – 100 mg/kg/día.
  • Ampicilina/Sulbactam: 1.5 – 3 gramos IV cada 6 horas por 7 días.

Dosis pediátrica: 200mg/kg/día cada 6 horas.

Tabletas: 750mg VO cada 12 horas durante 7 días.

Recomendación

Los pacientes afectados por este tipo de lesión deben cambiar a tratamiento vía oral cuando los síntomas sistémicos cedan, especialmente cuando no haya presencia de fiebre y se nota una amplia mejoría en la piel donde se encuentra la lesión. Esto suele tardar de 3 a 5 días, por lo que la mejoría no será inmediata.

Cabe destacar que, la duración total del tratamiento o el número de días que este debe abarcar es de un máximo de 10 a 14 días, de acuerdo con la respuesta que dé el organismo. 

Referencias

http://www.eselavirginia.gov.co/archivos/guias/celulitisyerisipela.pdf

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