La espina bífida: todo lo que debes saber

La espina bífida es uno de los defectos en el desarrollo del sistema nervioso central más comunes. En muchas ocasiones el defecto es compatible con una vida prolongada.

La espina bífida es un defecto del tubo neural que consiste en el cierre anormal de la columna vertebral durante el desarrollo embrionario.

El tubo neural es una estructura presente en el embrión a partir de la cual se desarrolla el sistema nervioso central, que comprende el encéfalo y la médula espinal.

A lo largo del primer mes de embarazo esta estructura se prolonga. A este proceso se le conoce como neurulación. Más adelante, las vértebras se dispondrán a cubrir la médula espinal.

Sin embargo, en algunas ocasiones los pliegues neurales no cierran correctamente. Esto ocasiona que la médula pueda llegar a quedar desprotegida, en los casos más graves.

La espina bífida es una de las anomalías congénitas más frecuentes con una incidencia de 1 por cada 1000 nacimientos. Sin embargo, durante los últimos cincuenta años la cifra de personas con este defecto ha disminuido. Esto se debe principalmente a dos motivos:

  1. El blindaje de la madre con suplementos nutricionales antes del embarazo.
  2. El descubrimiento de la alfa-fetoproteína como biomarcador de espina bífida.

Los biomarcadores son moléculas cuya presencia, o ausencia, están relacionadas con la existencia de una determinada patología.

En otras palabras, la presencia de unos niveles elevados de alfa-fetoproteína en el líquido amniótico están relacionados con defectos en el desarrollo del feto. Los defectos pueden ser descartados mediante un simple análisis de sangre.

En este caso, la madre tiene total libertad para decidir si quiere que el embarazo llegue a término, siendo este uno de los motivos por el que la incidencia de espina bífida ha disminuido en los últimos años.

En algunas regiones como: China septentrional, Inglaterra, Gales o el litoral este de los Estados Unidos la incidencia es aún mayor.

La espina bífida y sus tipos

El cierre anormal de las vértebras es más frecuente en la región lumbar y suele comprender de 3 a 6 segmentos. Existen dos tipos de espina bífida. A continuación te explicamos las características de cada uno.

1. Espina bífida abierta o quística

Espina bífida

Es el tipo más grave. De hecho, su nombre proviene de la formación de quistes en la región lumbar del cuerpo. Estos quistes están constituidos por el material que en circunstancias normales debería quedar cubierto por la columna vertebral.

Los sacos protuberantes pueden contener meninges —tres membranas de tejido conjuntivo que protegen el cerebro y la médula espinal—, anomalía conocida como meningocele; médula espinal, en cuyo caso se denomina mielocele; o ambas (mielomeningocele).

Es muy común el desarrollo de hidrocefalia en individuos que presentan una malformación de Chiari de tipo II. Este es un defecto en al cual el tejido cerebral se extiende por el canal medular. Suele ocurrir cuando el cráneo es anormalmente pequeño o cuando existen deformaciones que someten al cerebro a presiones elevadas.

La hidrocefalia se caracteriza por la acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo en el cerebro. Esta es una sustancia que baña el encéfalo y la médula espinal y actúa como amortiguador de los traumatismos que afectan al sistema nervioso central.

En algunas ocasiones las meninges no quedan bien cubiertas por piel, lo que aumenta el riesgo de que se rompan y con ello la posibilidad de desarrollar meningitis.

La meningitis es una inflamación de las meninges causada por una infección, generalmente vírica, que puede ocasionar graves perjuicios e, incluso, la muerte si no se detecta a tiempo.

Ver también: Microfibras que reconstruyen la médula espinal

2. Espina bífida oculta.

Estenosis espinal causas, síntomas y tratamiento

En este caso las crestas neuronales no se han cerrado correctamente. Sin embargo, no se observa ninguna protuberancia. Se pueden observar alteraciones en la piel que cubre la parte inferior de la espalda, como consecuencia de un defecto de posición de las vértebras.

También puede aparecer hiperpigmentación (algo parecido a una mancha de nacimiento). Y, generalmente, las personas con espina bífida oculta desarrollan un penacho de pelo en la parte lumbar. Es la forma de espina bífida menos grave. De hecho, en la mayoría de los casos el defecto es asintomático.

En muy raras ocasiones, el defecto en el desarrollo embrionario puede ser tan pronunciado que la columna vertebral queda abierta por completo. A este fenómeno se le conoce como raquisquisis. Estos individuos presentan graves discapacidades neurológicas, por lo que su esperanza de vida es mínima.

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Etiología, tratamiento y prevención

Genética

Los defectos en el desarrollo del tubo neural pueden ser consecuencia de diversos factores, entre los que encontramos componentes genéticos y componentes ambientales.

Por lo general estos trastornos aparecen cuando se le suman factores ambientales a una predisposición genética. En el caso de la espina bífida resaltan especialmente dos factores:

  • Defectos genéticos que comprometan la correcta absorción de ácido fólico (vitamina B9).
  • Una dieta pobre en dicho nutriente (antes o inmediatamente después de la fecundación).
    • Una dieta pobre aumenta, en gran medida, la probabilidad de que el feto padezca espina bífida.

El tratamiento es quirúrgico. En ocasiones, se realizan cirugías tempranas, incluso antes del nacimiento, para corregir el defecto neurológico. Especialmente en los casos más graves.

Cuando existe acumulación excesiva de líquido cefalorraquídeo (hidrocefalia), el médico puede optar por una derivación ventricular. Este procedimiento consiste en conectar con un catéter el cerebro y la cavidad peritoneal para drenar el exceso de esta sustancia.

No se conoce a ciencia cierta qué es lo que desencadena la espina bífida.

Lo que sí se ha comprobado es que aumentar la ingesta de ácido fólico, antes de la concepción, disminuye hasta en un 70% las probabilidades de desarrollar espina bífida. De hecho, los suplementos de ácido fólico constituyen el tratamiento preventivo por excelencia.

Alejandro Duarte

Biotecnólogo, divulgador y curioso por excelencia. Mi especialidad es la biomedicina molecular y dedico gran parte de mi tiempo a explicar a la gente lo que es, porque ¿por qué no?

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