La falta de sueño podría tener una relación con la demencia

Para incrementar los niveles de oxígeno en sangre se recomienda seguir una dieta rica en fibra y consumir frutas y verduras ricas en potasio, magnesio y vitamina C

En personas de la tercera edad, la falta de sueño y los bajos niveles de oxígeno en la sangre, así como unos hábitos de vida poco saludables y otros factores, podrían aumentar las probabilidades de desarrollar demencia.

En vista de ello, los profesionales de la salud e investigadores no dejan de instar a toda la población a revisar y corregir todos aquellos hábitos que puedan interferir con la calidad de vida y, sobre todo, en términos de descanso y nutrición.

No obstante, la mayoría de personas no le presta la suficiente atención a este tema y continúa ignorando que el hecho de que el estilo de vida influye considerablemente en las alteraciones que surgen en el organismo. 

Por ello, quienes no mantienen una buena higiene del sueño pueden llegar a desarrollar trastornos de este tipo e, incluso, afecciones no solo físicas sino también mentales.

El estudio realizado en San Francisco

Según un grupo de investigadores de la Universidad de California y el California Pacific Medical Center Research Institute, se cree que puede existir una relación entre la falta de oxígeno durante el sueño y la demencia. El planteamiento viene a ser el siguiente:

”Dada la gran preponderancia de trastornos de la respiración al dormir y discapacidad cognitiva en adultos mayores, la posibilidad de que exista una asociación entre ambas condiciones, incluso una modesta, tiene potencial para generar un gran impacto en la salud pública”.

Oxígeno-en-la-sangre

Parte del estudio consistió en monitorear el sueño y los niveles de oxígeno de una muestra de 461 mujeres de la tercera edad. Se consideraron variables como:

  • Número de excitaciones, por hora.
  • Cantidad de episodios de apnea e hipopnea (con duración de 10 segundos o superior) asociadas a una baja en la saturación de oxígeno del 3% or más, por hora.

Dentro de las 298 mujeres que reunieron los requisitos para ser incluidas en la muestra final, 35.2% se clasificó como pacientes con trastornos respiratorios del sueño.

Posteriormente, al momento de realizar un seguimiento a la muestra, cinco años más tarde, se encontró que las mujeres que no tenían trastornos respiratorios, desarrollaban demencia o defectos cognitivos leves. 

Tras realizar algunos ajustes en términos demográficos, psicológicos, enfermedades y uso de medicamentos, los investigadores encontraron que las probabilidades de desarrollar demencia o defectos cognitivos leves era más elevada (por un 85%) en mujeres con trastornos respiratorios del sueño.

Si bien este estudio ha servido como base para muchos planteamientos, dentro de la comunidad científica, lo cierto es que aún no hay una conclusión definitiva con respecto al tema.

De hecho, se considera que es necesario ampliar la muestra, entre otros aspectos para poder encontrar un vínculo claro entre la falta de oxígeno durante el sueño y la demencia.

Resulta muy interesante el hecho de que, la muestra de este estudio estaba constituida por mujeres de edades avanzadas que no tenían demencia ni necesidad de recurrir a la oxigenoterapia.

El hallazgo de otro estudio

Según otro estudio llevado a cabo recientemente, la falta de sueño así como algunas dificultades en la salud, puede tener relación con anomalías cerebrales muy simulares a las que experimentan los pacientes con demencia, en estado temprano.

Dentro de la hipótesis principal, los investigadores afirmaban que aquellos pacientes que sufren de apnea del sueño son especialmente vulnerables a la hora de sufrir lesiones cerebrales relacionadas con la demencia.

El estudio en sí consistió en la evaluación de una muestra conformada por 167 hombres de edad avanzada, hasta el momento de su muerte, seis años más tarde. Al igual que en el estudio anterior, se monitoreó el sueño de la muestra y se midió la saturación de oxígeno.

Una vez fallecían, se realizaban autopsias con la finalidad de estudiar el estado del cerebro y detectar posibles micro infartos, cambios en el tejido cerebral u otras anomalías.

Los cerebros de los individuos que tenían cambios en sus tejidos cerebrales, también presentaban bajos niveles de oxígeno en la sangre tenía hasta 4 veces un riesgo mayor de sufrir demencia vascularPor ende, este estudio sugiere que la hipoxia podría ser una causa del por qué la apnea del sueño obstructiva puede afectar la cognición.

Confirmado: la falta de sueño sí influye

Un nuevo estudio llevado a cabo por un equipo de investigadores de la Clínica Mayo apunta que la falta de sueño o bien, los trastornos de esta índole, contribuyen al aumento de una mayor acumulación de beta-amiloide; el principal componente de las placas seniles, que se encuentran en los pacientes con Alzheimer.

Sin duda, este tema no deja de apasionar a la comunidad científica de todas partes del mundo, por lo que las investigaciones continúan. Por fortuna, cada día estamos más cerca de entender la posible relación entre la falta de sueño y la demencia.