La felicidad no se sostiene con sueños, sino con realidades

Para alcanzar la felicidad es más que probable que tengamos que pasar por malos momentos en los que queramos dejarlo todo, pero solo así podremos valorar lo que consigamos

Los sueños son importantes. Nos hacen ilusionarnos, inspirarnos y rozar la felicidad. No obstante, si en verdad queremos que esta perdure, debemos ajustar la mirada unos grados hacia la realidad.

Muchos de nuestros deseos se quedan simplemente en eso. En pompas de jabón que explotan cuando tocan el suelo, en meras ideas que jamás llegan a cobrar vida. Quizás, porque no las hemos razonado debidamente.

Tal vez, nos hemos dejado llevar por la confianza que nos embriagaba en ese momento.

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Soñar puede ser adecuado siempre y cuando no perdamos la perspectiva. Dejarnos atrapar por esos universos habitados por la fantasía nos puede ayudar a encontrar motivaciones e inspiraciones.

Sin embargo, no debemos perder nunca el norte de nuestra brújula perceptiva. Aunque la mente esté en las nubes los pies deben estar en el suelo.

Si quieres invertir en felicidad, mantén la mirada en la realidad

pareja-con-los-ojos-vendados

Una de las figuras más críticas ante el hecho de soñar despiertos fue Sigmund Freud. En su día llegó a mantener que la ensoñación es un acto infantil y neurótico.

Por otro lado, nombres tan relevantes como el de William James, padre de la psicología funcional, señaló que los sueños son positivos siempre y cuando no perdamos de vista nuestros pensamientos más lógicos.

Resulta contradictorio, ¿verdad? Sueños que se quedan en meros pensamientos, realidades que nos abofetean y tiran de nosotros hacia atrás… La clave se encuentra en el equilibrio.

Para empezar, es imprescindible que tengamos en cuenta algunas claves que nos harán posar nuestros pies sobre la tierra, para evitarnos así caer en fantasías irrealizables:

  • ¿Puedes conseguir lo que te propones? Sin darnos cuenta, deseamos llegar adonde no podemos. No porque no queramos, sino porque no tenemos los medios para ello.

Ya sea por dinero, trabajo o cuestiones familiares, hay muchas cosas que evitarán que tus deseos se lleven a cabo.

  • Sé honesto contigo mismo y comprueba tus fortalezas y flaquezas. No puedes querer ser médico si con tan solo ver algo de sangre te desmayas. Tienes que ser realista, ver tus habilidades, qué se te da bien y qué mal y, a partir de ahí, avanzar.
  • El camino se hace andando. Si estás anclado en tu zona de confort, ¿cómo pretendes lograr lo que quieres? Tienes que ponerte en marcha, hacer que todas tus acciones estén encaminadas a conseguir lo que quieres.

Si te quedas parado no llegarás a ninguna parte.

¡Cuidado! Las quejas no te permiten ver la realidad

chica en jaula que deja a un lado la felicidad

Es necesario que tengamos en cuenta estos tres puntos, pues serán fundamentales para poder tener éxito en la realización de lo que queremos.

Si los dos primeros están claros, te falta el más importante. No te quedes quieto.

La ensoñación excesiva

Este dato puede resultarnos llamativo e incluso contradictorio. Sin embargo, en algunos casos soñar demasiado puede llevarnos a desarrollar un tipo de trastorno psicológico.

  • Hablamos del trastorno de ensoñación excesiva, una condición donde la persona llega a perder todo contacto con la realidad.
  • Esa actividad fantasiosa se convierte en la única actividad de este tipo de pacientes. Pierden el interés por aquello que les envuelve y dejan de responsabilizarse de sus tareas y obligaciones.
  • Estudios como el llevado a cabo en la Universidad Ben-Gurion del Negev, Beer-Sheva, en Israel nos indica que aunque no sea muy frecuente, este trastorno suele aparecer en personas que previamente ya padecen un trastorno obsesivo-compulsivo.

La mente errante es infeliz

mujer con cuervo que piensa en la felicidad

A menudo nuestra mente es incapaz de centrarse. Nos dejamos llevar por mil ideas. Por supuestos, por deseos inalcanzables. Nuestro enfoque se hunde en mil posibilidades, en mundos extraños donde perdemos de vista el aquí y ahora.

Debemos tenerlo claro, la mente errática es el resultado de una persona que escapa de su realidad porque se siente infeliz.

  • La felicidad no es todo luces y colores, sino que también habrá penumbras y zonas oscuras. Porque confundimos este término con “estar feliz”. Algo que es imposible, ya que las emociones varían continuamente.
  • Felicidad no es más que encontrarse en armonía, aunque la corriente no vaya a nuestro favor y se sucedan pequeños remolinos a nuestro alrededor.

Te desestabilizas cuando empiezas a pensar en imposibles y a creer que todo viene de forma fácil y sencilla. Sin embargo, te equivocas.

Las cosas que quieres conseguir se logran a base de esfuerzo y sacrificio. Horas dedicadas a ti, a formarte, a ser mejor en lo que haces. Superarte cada día un poco más a base de cometer errores.

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No estás en lo cierto cuando piensas que cada equivocación tira de ti hacia atrás instándote a tirar la toalla. Esto no es más que una oportunidad de redirigir tu camino por el sendero correcto.

Porque la felicidad no es todo alegría, ya que en nosotros están presentes las emociones positivas, pero también las negativas. Ambas partes tienen una finalidad y no es precisamente no dejarte ser feliz.

Abre los ojos a la realidad

mujer con ojos vendados que busca la felicidad

Hemos estado ciegos durante mucho tiempo. Creyendo que un fracaso era una derrota, cuando tan solo debíamos abrir los ojos y darnos cuenta de que lo que habíamos estado haciendo mal hasta ahora.

¿Acaso desististe de caminar cada vez que te caías cuando eras pequeño? ¿Dejaste de intentarlo a pesar de las rozaduras y heridas en tus rodillas?

De niño eras mucho más persistente que ahora. Eso es porque estás lleno de miedos y de dudas, de inseguridades y de suposiciones que no son reales.

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Empieza a dar pasos cortos pero seguros hacia lo que quieres conseguir. Ten paciencia, que, aunque a ti el tiempo te pase rápido, este va mucho más lento de lo que piensas.

Poco a poco, sin desistir, con ganas, ánimos y perseverancia, te darás cuenta de que la felicidad se basa en realidades, no en supuestos irrealizables.

Schupak, C. y Rosenthal, J. (2008). Excessive daydreaming: a case history and discussion of mind wandering and high fantasy proneness. Somer, E. (2018). Maladaptative daydreaming: a qualitative inquiry. Journal of Contemporary Prychotherapy, 32(2/3): 197-212.