¿Por qué la fibra previene las enfermedades cardiovasculares?

Elena Martínez Blasco · 17 junio, 2015
La fibra tiene un alto poder saciante. Al no poder digerirla ni absorberla, nuestro cuerpo la elimina y con ella expulsa sustancias tóxicas. También favorece la eliminación del colesterol malo

Los nutricionistas no siempre comparten opinión en cuanto a cuáles son los alimentos imprescindibles en nuestra dieta. No obstante, la importancia de la fibra es una de las cuestiones en las que todos están de acuerdo.

En este artículo, te explicamos por qué el consumo habitual de fibra nos ayuda a prevenir las enfermedades cardiovasculares. Además, sabrás cuál es la manera más saludable de consumirla.

¿Qué son las enfermedades cardiovasculares?

Las enfermedades cardiovasculares son la principal causa de muerte a nivel mundial. Se trata de los trastornos que afectan al corazón y los vasos sanguíneos. Incluyen, entre otras:

  • Cardiopatías coronarias (ataques cardiacos)
  • Enfermedades cerebrovasculares (apoplejía)
  • Hipertensión arterial
  • Arritmias
  • Vasculopatías periféricas
  • Cardiopatías congénitas
  • Cardiopatías reumáticas
  • Insuficiencia cardiaca.

Factores que influyen en estas enfermedades:

  • Tabaquismo
  • Alcoholismo
  • Sedentarismo
  • Alimentación desequilibrada
  • Obesidad
  • Colesterol
  • Diabetes
Qué son las enfermedades cardiovasculares

El síndrome metabólico

El síndrome metabólico, conocido también como síndrome X, es un conjunto de enfermedades cada vez más habitual, en especial en países como Estados Unidos. Los trastornos que incluye – hipertensión arterial, niveles elevados de glucosa, colesterol y triglicéridos y exceso de grasa alrededor de la cintura –, se caracterizan por aumentar el riesgo de desarrollar una enfermedad cardiaca.

Como explicaremos a continuación, la fibra puede cumplir una importante misión en el tratamiento de estos trastornos. Por lo tanto, en la prevención de las enfermedades del corazón.

¿La fibra nos aporta algo?

El gran beneficio de la fibra no es lo que nos aporta a nivel nutricional, sino precisamente lo que nos ayuda a eliminar. Su composición hace que no la podamos digerir ni absorber, de modo que al cuerpo no le queda otro remedio que eliminarla sin que ello le cause ningún efecto negativo.

Por el contrario, cuanta más fibra consumimos, más contribuimos a que pueda arrastrar una mayor cantidad de sustancias potencialmente tóxicas de nuestro organismo hacia el exterior a través del intestino. Además, también facilita los movimientos peristálticos que favorecen la evacuación y combaten el estreñimiento.

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Menos colesterol y triglicéridos

Además de arrastrar las toxinas y mejorar el tránsito intestinal, la fibra cumple una función muy importante relacionada con la prevención de las enfermedades cardiovasculares. En efecto, la fibra facilita que el colesterol sea eliminado con las heces a la vez que dificulta la absorción tanto de este como de las grasas. Por otro lado, también influye en la disminución de los niveles de triglicéridos en sangre.

Contra la obesidad

La fibra que incluyen los alimentos de manera natural tiene un alto poder saciante, lo cual hace que no tengamos la necesidad de comer tanta cantidad. Esto contribuye a tener un peso equilibrado y combatir la obesidad, que es uno de los factores que agravan la salud cardiovascular.

Otra propiedad beneficiosa de la fibra a la hora de ayudarnos a perder peso o a mantenernos en un peso ideal es la capacidad que tiene de eliminar parte de los azúcares que hemos ingerido, lo cual repercute también de manera positiva en el control de la glucosa en sangre.

Contra la obesidad

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¿Cómo la consumimos?

Desde que los nutricionistas han recomendado aumentar el consumo de fibra también hemos podido ver cómo se ampliaba la gama de productos enriquecidos con fibra. No obstante, la fibra que nuestro cuerpo asimila de manera más saludable es la que los alimentos contienen de manera natural, y no la añadida artificialmente.

De hecho, un consumo excesivo de estos productos enriquecidos puede causar flatulencias, hinchazón, mala absorción de otros nutrientes y otros trastornos digestivos.

La mejor opción consiste en elegir alimentos ricos en fibra:

  • Frutas
  • Vegetales
  • Legumbres
  • Cereales integrales
  • Frutos y frutas secas
  • Semillas
Fibra

Es fundamental beber agua

Si aumentamos el consumo de fibra, también deberemos prestar una atención especial a la cantidad de agua que bebemos fuera de las comidas, la cual será indispensable. Debemos beber entre un litro y medio y dos litros de agua al día.

Si hasta ahora no ingeríamos demasiada fibra, los primeros días podemos sentir algunas molestias. No obstante, es parte del proceso de transición.

  • Anderson JW et al. “Health benefits of dietary fiber”, Nutr Rev. 2009 Apr;67(4):188-205. doi: 10.1111/j.1753-4887.2009.00189.x.
  • Joanne Slavin, “Fiber and Prebiotics: Mechanisms and Health Benefits”, Nutrients. 2013 Apr; 5(4): 1417–1435.
  • Kellen V. Lambeau, “Fiber supplements and clinically proven health benefits: How to recognize and recommend an effective fiber therapy”, J Am Assoc Nurse Pract. 2017 Apr; 29(4): 216–223.