La gastroenteritis en los niños, ¿cómo tratarla?

Es fundamental que el niño beba líquidos para no deshidratarse. Si no tolera el agua puedes prepararle un biberón de arroz y suero, que evita las náuseas y le aporta vitaminas y minerales

La gastroenteritis en los niños es uno de los problemas más frecuentes que experimentan los padres y, pese a no ser una enfermedad de las más graves, sí puede llevar a tener que ingresar el niño.

Causas y síntomas de la gastroenteritis en los niños y bebés

La gastroenteritis es más difícil de detectar en los bebés que en los niños, ya que estos nos pueden explicar los síntomas que tienen y que les duele la tripa, mientras que los bebés simplemente se pasarán horas llorando. Este puede ser uno de los síntomas principales de la gastroenteritis. Sin embargo,  hay otros muchos que nos ayudarán a ver que realmente el niño o el bebé están pasando por ella.

Uno de los síntomas más comunes es que el niño o el bebé se niegue a comer, junto con unas defecaciones completamente líquidas y de un color amarillento. En algunos casos, las heces se pueden presentar también con algo de sangre y, pese a que es motivo de estudio, en la mayoría de los casos es por el esfuerzo o la irritación que está sufriendo el bebé.

La gastroenteritis se presenta con fiebre en todos los casos, incluso antes de empezar otros síntomas; por ello, si vemos que nuestro bebé está con fiebre pero no le vemos nada es posible que lo veamos en unos días. Otros de los síntomas que suelen acompañar una gastroenteritis es el vómito. Los bebés o los niños que estén pasando por un episodio de esta enfermedad, vomitarán constantemente todo lo que ingieran, ya sea agua o comida sólida y suelen hacerlo en menos de 20 minutos después de la ingesta, lo que nos indica que el estómago no está aceptando esta alimentación.

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Como cuidar la gastroenteritis

Cuando tengamos a nuestro hijo con síntomas de gastroenteritis, lo primero que debemos hacer es llevarlo a urgencias de inmediato porque la gastroenteritis es muy rápida en deshidratar al niño. Por ello, es importante que si vemos que el niño empieza con los vómitos probemos que beba cuanta más agua mejor. Es muy posible que el niño vomite el agua que le demos, lo que es una indicación de que debemos acudir inmediatamente al hospital. En el hospital, le harán las pruebas necesarias y, normalmente les pondrán a dieta. En cuanto a la bebida, deberán tomar biberones de arroz y suero con vitaminas y minerales para evitar que se deshidraten más, y la leche de arroz para restringir las heces y los vómitos.

Por otro lado, deberemos seguir la estricta dieta que el médico nos dará para el niño y deberemos tratarle con antibióticos y con medicinas para rebajarles la fiebre. En algunos casos, es posible que los medicamentos para la fiebre no consigan bajar más de unas décimas la fiebre, por lo que será también necesario dar al niño unos baños con agua tibia o ponerle paños en la frente para que la fiebre baje un poco más.

Una vez hayamos pasado este episodio de gastroenteritis, los padres deberemos poner mucho esfuerzo para hacer que el niño vuelva a comer las cantidades que comida que solía consumir antes ya que es posible que después de estar días comiendo nada o muy poco, el estómago del niño se haya quedado pequeño y le cueste comer como lo hacía antes.

Imagen cortesía de Sergiu Bacioiu y Pro photography