La gente diferente hace la vida más divertida

Valeria Sabater·
24 Julio, 2020
La gente diferente rompe esquemas, se viste con desafíos y pinta la vida de colores. ¿Eres diferente al resto? Aprende a ser tú mismo.

La gente diferente rompe esquemas, se viste con desafíos y pinta la vida con los colores que tanto nos alegran y contagian de felicidad.

Como ya dijo Coco Chanel en su momento: “para ser irremplazable, uno debe buscar siempre ser diferente”. No obstante, a veces esto es difícil de conseguir ya que quien destaca o se atreve a tener voz propia, puede ser señalado.

A pesar de ello, la vida será más apasionante si nos atrevemos a dar el paso de romper con esa necesidad de pensar igual y tener el mismo físico o estilo de vestir.

De hecho, no vale la pena; ya que no es saludable ni tampoco alcanzaremos la felicidad con ello. Así, ser único es una virtud que cada uno de nosotros debemos alcanzar. 

Cuando ser diferente nos produce miedo

Cuando ser diferente nos produce miedo

Todos nosotros tenemos necesidades, intereses, sueños y deseos que no nos atrevemos a exteriorizar. Esto es porque tememos que los demás se sorprendan o, lo que es peor aún, nos rechacen.

Además, la educación que hemos recibido y, en ocasiones, los entornos en los que nos movemos no facilitan que nos expresemos. Así lo demuestra el siguiente estudio publicado en 2012 por la Revista Eureka; en el cual un grupo de hombres adultos homosexuales señalaron que el miedo fue un obstáculo que les hizo ocultar su orientación.

No se puede obviar cómo algunos reflexionaron, evaluaron y analizaron su situación de vida dando paso a aceptarse a sí mismos para poder ser libres, conseguir su bienestar y dejar de pensar en los otros.

De esta forma, a veces no es fácil salirse de lo “diferente” o lo “no establecido” por la sociedad. Un determinado modo de vestir, unos valores, unas ideas políticas, una orientación sexual, diferentes amistades o aficiones pueden ser algunos aspectos que no nos atrevemos a mostrar por miedo a ser rechazados.

No obstante, quien no se atreve a enseñar al mundo sus necesidades y su identidad, acaba por vivir la vida de los demás; y esto nos impide florecer aquello que de verdad sentimos.

Lee también: Me gusta la gente con un punto de sana locura

El duro “guión de la vida” de la gente diferente

La realidad es como es y, lo queramos o no, la mayoría de nosotros intentamos seguir al pie de la letra el “guión de la vida”. Como grupos sociales e individuos, siempre nos esforzamos por ser iguales al resto. De este modo, nos aseguramos de que somos aceptados y estamos integrados.

La aceptación nos ofrece equilibrio y, a su vez, esas recompensas emocionales por parte de los demás. Nuestros padres, por ejemplo, se alegrarán si aceptamos el trabajo que ellos nos recomiendan o si estudiamos lo que ellos tenían previsto. Por otra parte, nuestros amigos se alegrarán también si les acompañamos a esa fiesta a la que quizás no queríamos ir.

Si nos damos cuenta, pasamos la mayor parte del tiempo intentando encajar en el “guión de la vida”. Posponiendo así muchos deseos, gustos e inquietudes solo porque son diferentes a lo que se espera de nosotros. Ahora bien, ¿adónde nos llevan todos estos comportamientos?

  • Nos alejamos de nuestra propia identidad.
  • Dejamos de reforzar el autoconcepto para construir un falso “salvavidas”, con el cual somos arrastrados a la deriva de los demás para sobrevivir.

Por lo tanto, si nos limitamos a hacer lo que los demás esperan de nosotros, estaremos llevando una vida que no es real. Será una farsa que, tarde o temprano, nos conducirá a una crisis personal.

Lee también Evitar personas y dejar espacio es también un acto de sabiduría

La gente diferente no es un “personaje”, es libre

La gente diferente no es un "personaje", es libre

¿Cuántos de nosotros llevamos una máscara? En ocasiones nos la ponemos para disimular las tristezas o para aparentar fortaleza ante hijos y amigos.

  • Hay máscaras necesarias, pero muchas de esas corazas invisibles en realidad ocultan una alta frustración. La frustración por no ser como deseamos de verdad, la infelicidad por no poder hacer lo que deseamos.
  • Así pues, ¿por qué no nos atrevemos a ser nosotros mismos? De esta manera, lejos de verlo como un peligro, podremos asumir que estamos ante una nueva oportunidad sin importar la edad que tengamos o lo que nos envuelva cada día.
  • Ser diferente es una inversión personal que nos permitirá disfrutar de una mayor energía, vitalidad, creatividad y, por supuesto, de una mayor felicidad.

Quedarnos con quien acepte nuestras diferencias

Para conseguirlo y dar el paso, es importante rodearnos de personas que nos permitan, por encima de todo, ser nosotros mismos. Así que evitemos a quien nos juzgue, no nos acepte y arquee una ceja cada vez que hacemos un comentario original y divertido.

Como bien explica el siguiente artículo publicado en 2017 por la Revista Academia & Derecho, el libre desarrollo de la personalidad es un derecho constitucional. Por lo tanto, alejémonos de quien nos pone muros cada día cuando estamos deseando abrir todas las puertas.

Cada uno de nosotros tenemos un pasaje fijo con nuestro nombre y dirección a un horizonte lleno de oportunidades.

  • Guardarrama, José González, & Alfonso, Jose Toro. (2012). El Significado de la Experiencia de la Aceptación de la Orientación Sexual Homosexual desde la Memoria de un Grupo de Hombres Adultos Puertorriqueños. Eureka (Asunción) en Línea9(2), 158-170. Recuperado em 31 de maio de 2020, de http://pepsic.bvsalud.org/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S2220-90262012000200004&lng=pt&tlng=es
  • Sánchez-Queija, I., Oliva, A., y Parra, Á. (2006) Empatía y conducta prosocial durante la adolescencia. Revista de Psicología Social, 21 (3), 259–271. https://doi.org/10.1174/021347406778538230
  • Astrid Johana Calderón Ibarra (2017). Libre desarrollo de la personalidad ¿Batalla perdida o lucha incansable? Academia & Derecho, ISSN 2215-8944, ISSN-e 2539-4983, Nº. 12, 2016, págs. 123-146. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=6713573