La importancia de combinar los alimentos correctamente

Debemos evitar consumir alimentos pesados como pasta o carne por la tarde o noche, ya que su digestión es más lenta y nos pueden hacer sentir más pesados

La comida juega un papel muy importante en nuestras vidas. Nos puede volver torpes y lentos o ágiles y livianos; más aún, nos puede enfermar o nos puede curar. En la naturaleza los animales ingieren un solo tipo de alimento a la vez. Esta mono-dieta hace que, en el estómago, las sustancias que forman los alimentos, no compitan y sean digeridas más rápidamente.

Lamentablemente, la mayor parte de nosotros combinamos los alimentos de acuerdo a nuestro gusto; por ejemplo: carnes con pan, con ensaladas de verduras crudas y/o cocidas, y frutas o postres, y eso es un grave error.

Las proteínas y grasas de la carne, el queso o los huevos, los almidones del pan y los azúcares de algunas verduras y frutas, o postres, forman una combinación difícil de digerir porque no se complementan bien y, por lo tanto, representan todo un reto para nuestro organismo.

Una combinación adecuada facilita la digestión

La digestión es un proceso químico y fisiológico, en el que los alimentos que ingerimos son transformados en sustancias más sencillas, para que puedan llegar al torrente circulatorio y así ser distribuidos por todo el cuerpo. Los alimentos no se transforman todos al mismo tiempo, pues algunos requieren de un proceso digestivo más elaborado que otros.

Aquellos alimentos que se no se digieren fácilmente, fermentan y provocan gases, que producen dolor de vientre. Una mala combinación de alimentos nos hace sentir pesados, somnolientos, o débiles y faltos de energía, y hasta nos puede cambiar el humor. En cambio, una dieta armónica, contribuirá a que mantengamos un peso razonable, y a que todo nuestro aspecto (piel, uñas, dientes y cabello), se vea saludable.

Cuando te dispongas a comer, ten en cuenta los siguientes consejos:

• Evita los alimentos procesados.

• Trata de consumir los alimentos crudos, especialmente frutas y verduras. Esto hará que tu digestión sea más rápida, y lo que tu organismo no necesite, lo eliminará con más facilidad, haciendo que te sientas más liviano.

• Las cenas deben ser ligeras, y no es conveniente consumir carne ni pastas después de las 19 horas.

• Mastica con lentitud cada bocado de alimento sólido (carnes, por ejemplo) la mayor cantidad de veces posible hasta transformarlo en líquido antes de tragarlo. Todo lo que comas debe, por decirlo así, ser pre-digerido en tu boca. Al masticar por completo la comida, harás que sea más fácilmente absorbida por tu organismo y podrás obtener de ella una mejor nutrición. Asimismo, como produce una sensación de mayor saciedad, tal vez hasta necesites una menor cantidad de alimento.

• Ingiere primero los alimentos de más fácil digestión, como frutas y verduras. Luego, los más pesados, como carnes, quesos y huevos.

• Reduce, en la medida de tus posibilidades, la variedad de comidas al mínimo.

• Trata de no mezclar almidones, azúcares y carnes en la misma comida.

La alimentación apropiada, aprender a combinar los alimentos correctamente, la masticación lenta y consciente, hará que pierdas algunos kilos, si es que tienes exceso, o ganarlos, si es que te encuentras por debajo de tu peso ideal.

En conclusión, sigue estas pequeñas reglas, escucha a tu cuerpo, presta atención a tu alimentación, y verás que te sientes mucho mejor.

Imagen cortesía de Wendell

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