La importancia de comer en familia

Comer en familia es una de las experiencias más comunes, pero en ocasiones no le damos importancia. La reunión familiar es fundamental para lograr unión y aprender valores. Te explicamos por qué la comida en familia es tan importante.

Hoy en día, la televisión y el internet han tomado un lugar muy importante en nuestras vidas. Tanto es así que están presentes en la mesa como si fuesen un comensal más. Lo peor de todo es que acaparan nuestra atención y no nos permiten disfrutar de los beneficios de comer en familia. ¿Cuáles son estas ventajas? Te lo contamos en el siguiente artículo.

La comida en familia ya no es lo que era

Quizás, la imagen típica de las publicidades -hace algunos años- era un matrimonio con sus hijos disfrutando de una comida o de una cena en la cocina. Si bien hoy sigue siendo la imagen que un producto quiere tener en su packaging, lo cierto es que no se condice tanto con la realidad.

En la actualidad, los padres trabajan fuera de casa todo el día y cuando llegan no tienen tiempo ni ganas para preparar algún platillo elaborado. Además, en todos los ambientes de la casa hay televisión y los niños, desde pequeños, ya poseen tabletas y móviles.

Esto da como resultado una cena rápida y sin interacción entre los miembros de la familia. Lo mismo sucede en el desayuno: todos con prisa porque llegan tarde, oyendo las noticias o mirando cómo estará el tiempo esa jornada.

Importancia de comer en familia.

El almuerzo en familia ya prácticamente se ha perdido. Hoy los niños comen en la escuela y los padres en la oficina. Los fines de semana cada cual se levanta a una hora diferente y si por algún motivo coinciden los horarios y las actividades parece que no puede faltar la ‘estrella’ de la casa, es decir, esa caja que nos habla, pero no nos escucha.

Esas largas mesas que tanto enorgullecían a nuestros abuelos y les daban felicidad quedaron en el olvido. Ahora todo es automatizado; parecemos robots, estamos hipnotizados frente a una pantalla. No hablamos con nuestros padres y hermanos, no sabemos cómo ha estado su día, no les preguntamos cómo se sienten…

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¿Por qué comer en familia es tan importante?

Sin tener en cuenta la edad o con quién vivamos, siempre es bueno comer en familia, ya que permite forjar ciertos lazos y disfrutar de la compañía (aunque sea durante 15 minutos). En esta época de pantallas brillantes y de horarios ajustados no vendría mal reforzar la idea de que compartir la cena es lo más maravilloso del día.

1. Aumenta la ingesta de verduras y frutas

Aunque no lo creas, comer en familia nos permite disfrutar de una comida más sana. Quizás sea ‘inconsciente’, pero las madres cocinan utilizando ingredientes más naturales e incorporan más verduras a los platillos si los niños prestan atención.

Sin dudas, no es lo mismo llevarse bocados a la boca mientras se está mirando la televisión o el móvil que cuando se está consciente de lo que hay en el plato. Además, nos ayuda a controlar las ingestas y las porciones, así como también a disfrutar el sabor de los alimentos.

2. Mejora la comunicación

Mejorar la comunicación mientras comes en familia.

 

La típica pregunta de ¿cómo te ha ido hoy en la escuela/oficina? Parece estar en peligro de extinción. Al comer en familia surge apenas nos sentamos alrededor de la mesa. Con la televisión apagada y los móviles lejos ‘no nos queda más remedio’ que hablar con quienes tenemos al lado.

Tal vez al principio parezca un poco extraño, pero con el tiempo todos esperarán ansiosos este momento del día para hablar y escuchar. Las conversaciones que giran en torno a este encuentro son maravillosas, nos permiten indagar sobre algún problema, comprender ciertos comportamientos, opinar sobre diferentes temas y ver la perspectiva del otro.

3. Evita problemas

En relación con lo anterior, también debemos tener en cuenta que comer en familia es fundamental cuando hay niños y adolescentes en casa. Esa ‘obligación’ de hablar en la mesa puede evitar problemas de conducta, adicciones, depresión o cualquier situación que los afecte.

Tal vez un hijo en esa etapa es muy poco comunicativo y se cierra en sí mismo, pero si a diario observa cómo los demás miembros de la familia interactúan puede cambiar su actitud. Para ello es fundamental que los aparatos electrónicos queden fuera de la mesa.

También es bueno saber que compartir una comida familiar sirve en casos de niños con dificultades en la escuela. El desempeño escolar está muy relacionado con lo que sucede en casa. Si el pequeño siente que los padres tienen interés por sus estudios, sin dudas hará lo posible por mejorar y obtener buenas calificaciones.

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4. Enseña buenos modales

Aprender modales mientras comes en familia.

Pedir por favor, agradecer, colaborar en las tareas domésticas y esperar nuestro turno para hablar son algunas de las cosas que se aprenden al comer en familia. Los niños a cierta edad son como ‘esponjas’ que absorben todo lo que ven y escuchan.

Por eso, es fundamental aprovechar la hora de la cena para inculcarles ciertos valores. Y qué mejor manera que predicar con el ejemplo.

Incluso, puede ser de utilidad para que los niños comiencen a ayudar en la preparación de platillos sencillos (por ejemplo, ensaladas), poner la mesa, recoger los platos o sacar la basura. ¡Eso hasta puede ser otro tema de conversación en la cena!

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