La importancia de no pensar en problemas que no se han materializado

Raquel Lemos Rodríguez·
15 Agosto, 2020
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña al
14 Agosto, 2020
Muchas personas tienden a preocuparse por problemas que aún no saben si se manifestarán. Aunque esta conducta es bastante frecuente, podemos tomar medidas para detener este mal hábito.
 

¿Te suena el término «pensamientos rumiantes»? Son aquellos pensamientos que provocan preocupaciones, ansiedad y estrés ante dificultades que aún no se han hecho realidad. Por tanto, y lógicamente, no son algo bueno para la salud. Es mejor que intentes no pensar en problemas de este tipo.

Adelantarte a los acontecimientos no puede traer nada bueno. De hecho, los pensamientos obsesivos te hacen imaginar problemas que ni siquiera sabes si se harán realidad. Para evitar esta conducta tan nociva, vamos a ver cómo puedes no pensar en problemas que aún no se han materializado.

No pensar en problemas, un imposible para Carmen

Mujer triste

Carmen era una joven de 25 años para quien no pensar en problemas era algo imposible. Pasase lo que pasase, ella siempre estaba rumiando pensamientos negativos y adelantándose a acontecimientos que no sabía si se iban a materializar.

La semana pasada, por ejemplo, le envió un mensaje a una amiga. Esta lo vio, pero no contestó. En la mente de Carmen empezaron a aparecer ideas que afirmaban: “Se ha enfadado conmigo”, “tal vez no le he hablado de manera adecuada”, “quizás esté molesta por lo que dije la última vez que nos vimos”…

 

Carmen se está adelantando a lo que puede estar sucediendo en realidad. Es más, está sacando conclusiones que pueden no ser ciertas y que afectarán a la relación que tiene con su amiga.

Quizás estaba ocupada, vio el mensaje y decidió responder en otro momento, pero se olvidó. ¿A quién no le ha pasado esto alguna vez?

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¿Cómo alejarse de los pensamientos rumiantes?

No pensar en problemas

Si, como a Carmen, no pensar en problemas te cuesta mucho trabajo, es importante que empieces a poner en práctica una serie de hábitos o costumbres que te pueden ayudar en este sentido. Estos son algunos de ellos:

  • En primer lugar, no todo es negativo. ¿Por qué siempre te pones en lo peor? Es necesario que sustituyas los pensamientos negativos por otros positivos porque, en ocasiones, es posible que te equivoques en tus suposiciones. Como indica un estudio de 1995, rumiar los pensamientos predispone a una persona a encontrar explicaciones negativas a los eventos.
  • Además, debes aumentar tu autoestima. Pensar en problemas que no se han materializado puede darse porque tienes una muy baja autoestima y necesitas aumentarla.
 
  • Siempre es mejor preguntar. En lugar de permitir que los pensamientos rumiantes continúen girando en tu cabeza, es mejor que actúes. Sal de tus propias dudas preguntando a la otra persona si lo que piensas es cierto.

Siguiendo estos pasos, no pensar en problemas que aún no se han materializado es posible, pero siempre debes actuar y no permitir que esos pensamientos sigan girando negativamente en tu mente.

El principal motivo para evitarlo es que sus consecuencias pueden ser muy desagradables. Por ejemplo, un estudio publicado por la Revista Interamericana de Psicología que estudió los pensamientos rumiativos en estudiantes mexicanos concluyó que estos guardan una relación con los estados depresivos.

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Los beneficios de no pensar en problemas futuros

Si logras la difícil pero posible misión de no gastar energías en algo que todavía no sucedió y que no se sabe si pasará, podrás conseguir beneficios como los que aquí enumeramos:

  • ¡Adiós a la ansiedad! La ansiedad provoca que te angusties sin motivo y que te sientas mal con una situación que tan solo estás creando en tu mente.
  • Tus relaciones mejorarán. Al no ponerte en lo peor ni suponer mal, no te mostrarás insegura ni enfadada, por lo que tus relaciones no sufrirán tanto desgaste.
  • Aumentarás la autoestima. Te sentirás mucho más segura de ti misma y no estarás tan pendiente de los demás ni de sus posibles reacciones o enfados.
 

Trabaja por tu paz mental

No pensar en problemas que aún no se han materializado será un gran alivio. Te sentirás mucho más segura y tranquila. Además, en tu mente no habrá una tormenta constante, sino todo lo contrario: hallarás paz y bienestar.

Existen algunos ejercicios, como la técnica de la detención del pensamiento, que pueden ser de gran ayuda si te has sentido identificado con todo esto. Te recomendamos que, a pesar de que te pueda parecer una tontería, la pongas en práctica. En efecto, es un ejercicio que muchos psicólogos aconsejan.

Por otro lado, también hay investigaciones que proponen los ejercicios de mindfulness o atención plena como método para combatir los pensamientos rumiantes. Efectivamente, los resultados publicados por la revista Explore ratifican su eficacia.

De igual manera, para combatir esos pensamientos obsesivos, también te puede ayudar hacer ejercicio o sincerarte con los demás, abrirte y contarles lo que pasa por tu mente. De este modo, esa mochila cargada de preocupaciones que llevas a tu espalda se liberará, aunque sea un poco. Esto marcará una gran diferencia.

 
  • García Cruz, Rubén; Valencia Ortiz, Andrómeda Ivette; Hernández-Martínez, Allan; Rocha Sánchez, Tania Esmeralda. 2017. Pensamiento rumiativo y depresión entre estudiantes universitarios: repensando el impacto del género. Sociedad Interamericana de Psicología. https://www.redalyc.org/pdf/284/28455448011.pdf
  • Mary Deyo, Kimberly A. Wilson, Jason Ong, Cheryl Koopman. 2009. Mindfulness and Rumination: Does Mindfulness Training Lead to Reductions in the Ruminative Thinking Associated With Depression? Explore. https://doi.org/10.1016/j.explore.2009.06.005. (http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S1550830709002109)
  • Lyubomirsky, Sonja; Nolen-Hoeksema, Susan. 1995. Effects of self-focused rumination on negative thinking and interpersonal problem solving. Journal of Personality and Social Psychology. https://psycnet.apa.org/buy/1995-40577-001