La importancia de tener una buena salud mental

22 octubre, 2018
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Nelton Abdon Ramos Rojas
Una buena salud mental puede influir incluso en cómo nos sentimos a nivel físico. Por ello, hay quienes afirman que "una buena actitud puede aliviar muchos males".

Muchas veces no nos detenemos a pensar en lo importante que es tener una buena salud mental. Esto hace que no nos preocupemos por ella y que no la cuidemos como debiéramos. Todo esto puede tener algunas consecuencias como, por ejemplo, la imposibilidad de tener relaciones sanas con los demás.

Aunque no nos demos cuenta, una buena salud mental influye directamente en muchos aspectos de nuestra vida diaria y, además, nos ayuda a gozar de diversos beneficios.

De acuerdo a la Organización Mundial de la Salud, la salud mental se define como un estado de bienestar que permite que una persona sea consciente de sus propias capacidades y se sienta capaz de afrontar las tensiones normales de la vida, pudiendo además trabajar de forma productiva y fructífera, contribuyendo así incluso con su comunidad.

Cuidar la salud mental no una cuestión de evitar a toda costa el estrés, negar emociones como la tristeza, el miedo y la ira, sino de aprender a gestionar de forma eficiente los pensamientos y emociones a diario.

A continuación te presentamos algunas explicaciones sobre lo que la salud mental se refiere. Sin embargo, se trata de información no avalada por profesionales de la salud mental, por lo que te recomendamos que si quieres disponer de una buena salud mental acudas a un psicólogo o psiquiatra en busca de ayuda.

Favorece el equilibrio psicológico y social

Los expertos en salud mental no solo aconsejan la terapia, sino también el mantenimiento de buenos hábitos de vida.

Tener una buena salud mental es importante para disfrutar de un equilibrio

Una buena salud mental puede traducirse como un estado de equilibrio, tanto con uno mismo como con los demás, lo cual supone una serie de beneficios. Si lo pensamos un poco, cuando nos sentimos a gusto con nosotros mismos, no solo gestionamos mejor las dificultades que puedan surgir, sino que además cultivaremos con mayor facilidad hábitos, gestos e incluso ideas positivas.

Cuando no tenemos una buena salud mental y, por el contrario, estamos demasiado agobiados, estresados y ansiosos, puede que «estallemos» sin motivo alguno, en una situación que hubiera podido resolverse sin mayor inconveniente, para ninguna de las partes.

Gestionar nuestros pensamientos y emociones de una formas sana, no es cuestión de una sesión de meditación, una sesión de terapia o cualquier otro evento puntual. En realidad, se trata de una labor constante, en la cual nos damos cuenta de que la clave es intentar mantenernos flexibles al mismo tiempo que cultivamos el amor propio. 

En caso de malestar, lo más recomendable es buscar ayuda profesional. Por otra parte, si no sentimos malestar, pero tenemos algunas inquietudes, también podemos recurrir al psicólogo.

La idea de que el psicólogo solo está allí cuando hay «problemas» es uno de los conceptos errados más comunes. No hay por qué esperar a que algo esté «mal» para buscar ayuda.

Relaciones saludables y enriquecedoras

Tener una buena salud mental nos garantiza tener unas relaciones saludables y enriquecedoras. Cultivar las relaciones que tenemos con los demás es algo indispensable para sentirnos bien con nosotros mismos, ya que somos seres sociales.

En el caso de que no disfrutemos de una buena salud mental, ello podría afectarnos en diferentes ámbitos de nuestra vida. Podríamos sentirnos aislados de los demás, que no encajamos con nadie y esto podría llevarnos a sentirnos solos.

Puede que lleguemos a buscar el aislamiento ya que no conseguimos encajar con los demás. Sin embargo, al mismo tiempo tampoco no nos soportamos a nosotros mismos.

Gestión del estrés

El estrés puede llevarnos a no tener una buena salud mental. Hay personas que, como no le ponen punto final a esto, viven con estrés toda su vida, provocando que este se vuelva crónico. Esto no es nada bueno para nosotros.

Una buena gestión del estrés podría ayudarnos a ser más productivos, a soportar la presión y a no frustrarnos con tanta frecuencia. Esto podría mejorar nuestro estado de ánimo.

Mantiene la ansiedad alejada

Tener una buena salud mental es importante para disfrutar de un equilibrio

Muchas veces, el estrés puede transformarse en ansiedad. Esto es una señal de alerta de que hay algo que nos afecta de manera profunda y que estamos ignorando gravemente.

Tener una buena salud mental nos ayuda a tomar perspectiva. Así podremos evitar que ciertas situaciones o circunstancias pasadas nos sigan torturando en el presente.

Afrontar las presiones

Tener una buena salud mental también puede ayudarnos a afrontar las presiones. Ello puede hacernos más fuertes y hacer que disfrutemos de una mayor autoestima.

Hoy día, mejorar la autoestima es muy necesario para no venirnos abajo ante cualquier crítica o presión. La confianza en nosotros mismos es esencial y esto es algo que nos puede aportar una buena salud mental.

Lee este artículo: ¿Cómo mejorar la autoconfianza?

Aleja las enfermedades físicas y psicológicas

Cuando sufrimos ansiedad o estrés es muy habitual somatizar las emociones. Por este motivo, tener una buena salud mental nos va a ayudar a disfrutar de una mejor salud física.

Pero, no solo esto, sino que en donde más repercutirá será en nuestra salud mental. Ahora, llegados a este punto, seguro que nos surge una pregunta. ¿Cómo podemos tener una buena salud mental? Las opciones que tenemos son diversas y, como ya hemos indicado, entre ellas se encuentran como pioneras la meditación o el mindfulness.

Este tipo de prácticas pueden ayudarnos a disfrutar de una mayor paz mental. Así seremos capaces de relativizar los problemas y reducir el estrés y la ansiedad.

No obstante, para disfrutar de una buena salud mental es indispensable que nos pongamos en manos de un profesional. No siempre tenemos que tener un problema o estar mal para ir al psicólogo. Este nos puede dotar de determinadas herramientas para mejorar en diversos aspectos de nuestra vida.