4 errores a evitar de una madre primeriza

23 mayo, 2018
Las madres primerizas siempre tienen miedo a cometer errores. No te preocupes, es normal y por eso te damos 4 consejos para evitar errores comunes.

¿Qué asusta a la madre primeriza? Ser madre es una experiencia inolvidable. El embarazo es una etapa llena de sensaciones únicas. Sin embargo, si eres madre primeriza, puede que tu cabeza se llene de dudas, y eso es totalmente normal.

Es tu primera vez como madre y por mucho que te prepares, algunos detalles se pueden escapar. “¿Tendrá hambre el bebé?”, “¿cuándo debo bañarlo?”, “¿cada cuánto debe comer?” Son las preguntas más comunes en las madres primerizas. Ten calma y sigue leyendo.

Si eres madre primeriza, tranquila, es una etapa de aprendizaje para ti y tu familia. Aprenderás a entender a tu bebé mediante la acción, ensayo y error.

¿Qué no debe hacer la madre primeriza?

En el mundo de la maternidad existen diversos mitos que no han sido completamente comprobados. Esto puede llevar a la madre primeriza a cometer errores que perjudican el proceso de adaptación al bebé y al grupo familiar.

Mamá primeriza.

Un error muy común es establecer un horario para amamantar al bebé. Antes de escoger esta modalidad, debes saber que tienes que hacerlo cuando el bebé lo pida. Puede resultar tedioso, sí, pero así estarás segura de que se siente a gusto en ese aspecto.

Los bebés recién nacidos son muy delicados y sensibles a, prácticamente, todo. Evita tratar a tu bebé de manera áspera, así evitarás que llore más y estará a salvo de toda lesión. Sí, un bebé recién nacido necesita protección. Pero como madre primeriza, no puedes excederte en este aspecto. Evita abrigarlo en exceso, esto puede ocasionar que el bebé se sienta incómodo, llore y se deshidrate.

Es posible saber si tu bebé tiene frío o calor. Solo es cuestión de observarlo y sentirlo. Si sus manos y pies están fríos o en tonos lila, tiene frío y es conveniente abrigarlo más. Si  lo notas húmedo en la zona del cuello, nuca y espalda, siente calor, y lo mejor es que le quites un poco de ropa para no sofocarlo.

1. Escuchar todas las opiniones de quienes te rodean

Al ser madre primeriza, tendrás muchas personas cerca de ti disfrutando de tu embarazo y tratando de ayudarte. Es valioso contar con tu familia y amigos en este momento tan especial de tu vida. La compañía en el embarazo es clave. Pero, puedes sentirte abrumada y es normal.

“No lo dejes sin calcetines”, “córtale el cabello a los tres meses”, “esteriliza todo”. Evita dar tanta importancia a esas opiniones. No te estreses con todos esos consejos; aunque algunos de ellos son ciertos, otros no.

Si sientes que necesitas ayuda, acude a profesionales especialistas en el área. En la actualidad, existen infinitas opciones de servicios y tutores que pueden ayudarte, como la doula. Infórmate y asesórate con personas que en verdad aporten valor a esta etapa única.

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2. Dudar de tu intuición

Desde el primer día en el que estás consciente de llevar a un bebé dentro de ti, tu cerebro desarrolla la intuición propia y característica de las madres. La maternidad hace que la mujer se encuentre en su estado más puro y natural posible, así que no tengas miedo de tomar algunas decisiones sin el apoyo de otra persona.

Madre primeriza.

Sal de los esquemas. Si tu intuición te lo dice, estarás en lo correcto, o al menos, muy cerca.

3. Descuidar a tu pareja

El bebé que acaba de llegar es el fruto de la unión con tu pareja, lo que debe ser razón de alegría para ambos. Es necesario que entre los dos mantengan la química, empatía y buen trato, teniendo un ambiente agradable. Tu bebé así lo percibirá y estará a gusto.

Cuando estén adecuados a la rutina del bebé y hayan pasado algunos meses, planifica salidas y momentos con tu pareja. Mantén viva la llama que los enamoró y crea una relación agradable fundamentada en el respeto, tolerancia y honestidad.

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4. Excluir al padre en las rutinas de tu bebé

Los primeros días de vida de tu hijo pueden resultar una labor titánica. Si eres madre primeriza, el estrés aumentará. Aunque puedes contar con el apoyo del especialista que mejor se adecue a ti, recuerda que tu pareja te conoce mejor que nadie. Además, estará entusiasmado en participar en su nuevo rol de padre.

Padres primerizos.

Indícale, con mucha paciencia, cómo se realizan algunas tareas del bebé. Enséñale cómo debe cargarlo, cómo cambiarle el pañal. Son momentos memorables que te causarán gracia, pero recuérdale en todo momento que estás allí para apoyarlo. Ambos están aprendiendo.

Conclusiones

Dos palabras claves que debe considerar la madre primeriza: ten paciencia. Ese debe ser tu mantra. Aprende cada día, memoriza las cosas que te han resultado e incluye a tu pareja en cada momento. Evita las situaciones de estrés o molestia para que no influyan en el humor de tu bebé. Ten momentos para ti, para tu pareja y para tus amigas, será valioso para todos, sobre todo, para tu estado de ánimo.

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