La mejor dieta anticancerígena

Además de seguir una dieta anticancerígena rica en alimentos frescos, es fundamental que tengamos unos hábitos sanos y evitemos el sedentarismo, así como el alcohol y el tabaco

Cada vez son más las personas que padecen cáncer, sobre todo en Occidente. Puede deberse al tipo de vida que llevamos, a la contaminación que nos rodea o el estrés que padecemos a diario.

Otra de las causas es la alimentación diaria. Por ello en este artículo te contamos cómo es la mejor dieta anticancerígena y qué alimentos incluye.

Dieta anticancerígena: comer para no enfermar

Dieta anticáncer

Para alimentarnos de manera más saludable y prevenir la aparición de cáncer nuestra dieta ha de basarse en el consumo de productos frescos, locales, de temporada y, en lo posible, orgánicos o ecológicos.

  • La prioridad la tienen las frutas y las verduras crudas, los frutos secos y los cereales integrales.
  • También podemos añadir legumbres, hierbas aromáticas, especias y aceite de oliva.
  • En tercer lugar colocamos el huevo y el pescado.

No olvides leer: Síntomas de un posible cáncer en las mujeres

Además, se recomienda eliminar los productos manufacturados y los refinados (azúcar y harinas). Reducir la ingesta de refrescos, la bollería y los fritos es la siguiente etapa. Por último, las carnes, lácteos y embutidos han de consumirse cada vez menos.

La dieta mediterránea nos puede ser de gran ayuda si queremos evitar la aparición de cáncer, porque sus ingredientes son bastante sanos y muchos platillos llevan aceite de oliva (mejor si es extra virgen de primer prensado).

Dieta

Por otra parte, nuestros hábitos cotidianos necesitan estar en concordancia con la dieta anticancerígena.

Si fumamos, bebemos mucho alcohol o no hacemos ejercicio es más probable que suframos esta enfermedad (o cualquier otra: hipertensión, diabetes, insuficiencia renal, etc.).

El sedentarismo es un problema actual en las sociedades desarrolladas justamente donde hay más pacientes con cáncer.

Finalmente es preciso recordar que solemos estar en contacto con sustancias cancerígenas todo el tiempo: la contaminación ambiental, el uso de ciertos plásticos o teflón y los benzopirenos del tabaco son solo algunas de ellas.

Dieta anticancerígena: alimentos que no pueden faltar

Antes que nada, es preciso indicar que no se puede garantizar en un 100% la desaparición del riesgo de sufrir cáncer, ya que se trata de una enfermedad provocada por varios factores (por ejemplo, el hereditario).

Sin embargo, sí podemos minimizar las posibilidades de padecerlo si hacemos ejercicio por lo menos media hora al día, dejamos de lado el estrés y el sedentarismo y consumimos los siguientes alimentos:

Brócoli

alimentos alcalinos brócoli

Así como también toda la familia de crucíferas (incluyendo los repollos y coles de Bruselas), el brócoli tiene poderes anticancerígenos gracias a dos componentes: glucosinolato e isotiocianato.

Se recomienda consumir esta verdura para evitar la aparición de cáncer de mama, colon, pulmón, vejiga y próstata.

Ajo

El olor característico y penetrante de esta hortaliza que no puede faltar en casa se debe a sus componentes anticancerígenos (además, es antiséptico).

Para obtener mayores resultados es mejor consumirlo crudo y en ayunas. En esta “familia” de superalimentos también encontramos a la cebolla, los puerros y los cebollines. Evitan la aparición de cáncer de garganta, boca, estómago y colon.

Té verde

Té verde

Esta rica infusión tiene un potente antioxidante llamado EGCG que detiene el daño a nivel genético y la formación de tumores.

Es aconsejable como reemplazo del café o el té negro porque no tiene contraindicaciones. Protege de tres tipos de cáncer: colon, vejiga y estómago.

Pescados azules

Los hombres a partir de los 30 años deben aumentar el consumo de este tipo de pescados (salmón, caballa y atún, entre otros) porque sus propiedades antiinflamatorias reducen el riesgo de padecer cáncer de próstata.

Yogur natural

Este tipo de lácteo (también conocido como “griego”) cuenta con probióticos que promueven la salud digestiva y mejoran el sistema inmunitario.

La ingesta de un pote de yogur natural al día le aporta al cuerpo los componentes necesarios para combatir ciertos tipos de cáncer (entre ellos, el de colon).

Cereales integrales

Cereales-integrales

En contraposición con los refinados, los granos enteros son perfectos si queremos evitar el cáncer de mama o el de colon. Sobre todo, se recomienda elegir la avena, el salvado y la granola.

Zanahorias y naranjas

Ambas son ricas en vitamina C pero, sobre todo, en beta-carotenos (que le aportan el color anaranjado). Estos antioxidantes neutralizan los radicales libres, unas moléculas que pueden generar cáncer de pulmón, entre otros.

Conviene añadirlos crudos a la dieta. También en forma de zumos o batidos por las mañanas.

Tomate

Otro de los frutos antincancerígenos que limpia el organismo de los radicales libres, gracias al licopeno que aporta.

Los hombres que consuman tomates desde la adultez tienen menos riesgo de padecer cáncer de próstata.

Al contrario de lo que se cree, en este caso es mejor comerlos cocidos, porque si están crudos sus nutrientes no se activan.

¿Quieres conocer más? Lee: Aprende a cultivar tomate en casa

Semillas de lino

Beneficios de las semillas de lino

Estas pequeñas semillas contienen unos estrógenos vegetales llamados lignanos que alteran el metabolismo de las hormonas naturales y evitan la aparición de cáncer de mama.

Además aportan ácidos grasos Omega 3 y fibras que detienen el avance del cáncer de colon.

Tofu

Para que cumpla con sus funciones es imprescindible que la soja sea orgánica.

Las isoflavonas del tofu bloquean los efectos de los estrógenos y reducen todos los cánceres relacionados a estas hormonas (mama, ovarios, próstata).

Podemos, a su vez, consumir otros derivados de la soja, siempre y cuando los granos no estén demasiado procesados.

 

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