La miel, científicamente probada como cicatrizante

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Gilberto Sánchez el 12 noviembre, 2018
Las propiedades antibacterianas y antisépticas de la miel la convierten en un potente remedio para curar heridas, y también actúa de manera favorable en el caso de los hematomas

La miel es un alimento sabroso y, sobre todo, muy saludable. Los médicos del pasado consideraban la miel como un medicamento muy útil para la salud. Actualmente los expertos continúan considerándola muy útil para tratar varias afecciones.

Se han llevado a cabo numerosas investigaciones científicas que corroboran sus beneficios en distintos tipos de lesiones.

El uso de la miel en la historia

  • Un antiguo texto médico escrito en papiro de 3.000 años antes de Cristo especifica el uso de la miel para heridas en la cabeza. Dice que “ayuda a prevenir la hinchazón y el sellado de la herida para evitar que entre el aire y la infección”.
  • En la Primera Guerra Mundial, los médicos alemanes utilizaron una mezcla de miel y aceite de hígado de bacalao para el tratamiento de las heridas de bala.

¿Qué dicen hoy los científicos?

Los experimentos que se han llevado a cabo, relacionados con las ventajas de la miel para la salud, demostraron que es beneficiosa y muy eficaz en el interior del cuerpo humano por lo que debemos tomarla a menudo.

Su uso más común es el de endulzante, como reemplazo del azúcar, aunque también se utiliza en cosméticos para el tratamiento de la piel.

En la universidad de Waikato, en Nueva Zelanda, han descubierto y comprobado sus valiosas funciones sobre la piel dañada por heridas.

  • Tiene propiedades cicatrizantes.
  • Actúa como antibiótico.

¿Cómo actúa?

Las investigaciones médicas muestran las ventajas para la salud de la miel a través de su actividad como antibacteriana junto con los resultados antifúngicos, por lo tanto la miel puede ser utilizada como un antiséptico natural para el tratamiento de heridas y lesiones.

Lo que sucede, según los expertos, es que al poner miel sobre una herida se desprende peróxido de hidrógeno (agua oxigenada), un poderoso agente antibacteriano.

Lo increíble es que investigaciones recientes muestran que la miel es muy superior a los antisépticos y antibióticos habituales.

Investigadores israelíes tomaron miel para una prueba y la aplicaron dos veces al día a las heridas de nueve recién nacidos, después de dos semanas de tratamiento con antibióticos por vía intravenosa y antiséptica de limpieza diaria que no pudo curarlos.

Después de tan solo cinco días de tratamiento este producto natural, las heridas de los bebés mejoraron significativamente. Después de 16 días más, estaban cerradas, limpias y completamente estériles.