La protección solar durante el embarazo

Durante la etapa de embarazo los cuidados de la piel deben multiplicarse ya que esta está más sensible debido a las hormonas y cambios corporales.

Ya es verano y estás emocionada por mostrar tu panza en la playa o la piscina, ¿verdad? Es el mejor momento para mostrar tu embarazo y tomar fotografías que queden para el recuerdo. No obstante, debes tener cuidado con exponerte demasiado al sol en esta etapa, pues no tener una buena protección solar durante el embarazo puede causar consecuencias importantes.

Durante el embarazo, la piel se vuelve más sensible. Es común que exista hiperpigmentación, o aumento de la melanina presente en la piel. Por tanto, detalles como manchas, lunares o cicatrices que quizás pasaban desapercibidos en otro momento, ahora se notarán más.

La melanina, el pigmento natural de la piel, se produce en mayor cantidad durante el período de embarazo. Hasta ahora no se conoce una causa exacta por la que ocurre esta sobreproducción de pigmento en la piel. Una mayor cantidad de melanina te hará más propensa a sufrir de manchas cutáneas, o la conocida “máscara del embarazo”.

Manchas y marcas en la piel

La piel de la mujer embarazada, especialmente en el área de la panza, está expuesta a cambios drásticos. El aumento de melanina produce que el color de lunares, manchas y cicatrices se oscurezca. El color de la línea que atraviesa la barriga desde el ombligo hasta el pubis también se oscurece.

Las zonas de los pezones, axilas y pliegues del cuello de igual manera se tornan más oscuras. Y, aunque es una manifestación que debería desaparecer luego del parto, la protección solar durante el embarazo puede ayudar a que no permanezca luego de este.

En esta etapa se notarán más las manchas que aparecen en el rostro luego de una larga exposición al sol. Además, no solo se trata de proteger la piel por estética. La insolación, además de generar lesiones y quemaduras, puede producir mareos y fiebre, situaciones que la embarazada debe evitar.

También es importante proteger la zona de la barriga y los senos durante el período de embarazo, pues estos suelen aumentar drásticamente su tamaño. Esto último provoca la aparición de marcas y estrías. Esta posibilidad se minimiza si la piel está humectada y protegida, así podrá estirarse con menos consecuencias.

La piel luego de broncearse puede quedar seca y perder flexibilidad, por lo que aumentan las posibilidades de que queden marcas. Además, en caso de que no se puedan evitar las estrías, si estas no se exponen al sol no serán más claras u oscuras que la piel de la madre y podrán disimularse mejor.

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Protector solar durante el embarazo

Existen dos tipos de rayos UV de los que debemos protegernos al exponernos al sol. Los UVA, que broncean pero son riesgosos, pues llegan a lo más profundo de la piel. Y los UVB, que penetran menos en la piel pero causan quemaduras. En este caso la protección solar durante el embarazo debe responder a ambas radiaciones para correr menos riesgos.

El factor de protección solar (FPS o SPF) determina cuán fuerte es la defensa de la piel ante los rayos UVB, pero no ante los UVA. Por este motivo, al momento de escoger un protector solar, es importante revisar que cuente con un amplio espectro de protección para ambos tipos de rayos ultravioleta.

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Aunque se recomienda el uso de protector solar durante todo el año, las embarazadas deben tomar precauciones especiales a la hora de exponerse al sol, como por ejemplo:

  • Utilizar protectores solares de más de 30 FPS autorizados por el médico tratante.
  • Verificar que el protector solar sea de amplio espectro.
  • Escoger un protector solar que sea resistente al agua y al sudor.
  • Protegerse con sombreros y gafas.
  • Tratar de permanecer el mayor tiempo posible bajo sombra.
  • Evitar largas exposiciones al sol, tanto para proteger la piel como para evitar mareos y desvanecimientos.
  • No exponerse al sol durante el mediodía.
  • Aplicar el protector solar cada hora o luego de bañarse en la playa o piscina.

Aunque muchas veces damos por sentada la protección y salud de nuestra piel, debemos darle la importancia merecida. Exponernos al sol indiscriminadamente causa envejecimiento, arrugas, manchas, quemaduras e incluso cáncer.

También se recomienda incluir el uso de protector solar durante todo el año, no solo en el verano. En todo momento debemos cuidarnos de los rayos del sol y de las consecuencias que puede traernos la sobreexposición a estos.

Con estas recomendaciones podrás tener un lindo y sano bronceado que aumente tu “brillo de embarazada” y pasar un verano que seguro será inolvidable. Además, gracias a la protección solar durante el embarazo tu piel no quedará con manchas tan difíciles de atenuar o eliminar.