La relación entre beber café y tener hambre

Si bien la cafeína puede ayudarnos a controlar el apetito, al tomar café descafeinado tenemos menos hambre, por lo que es más beneficioso incluir en nuestro desayuno una taza de este último

El café sirve para adelgazar. ¿Es verdad? Esta bebida acelera el metabolismo pero no se puede utilizar con este fin. Hay estudios que han demostrado que su efecto es limitado. Además, el consumo excesivo de la cafeína puede ser muy perjudicial para algunas personas por sus niveles estimulantes. En este artículo te explicamos por qué, ¡sigue leyendo!

¿El café sirve para atacar al hambre?

Una verdad a medias

Mucha gente usa el café para controlar su apetito. Es verdad que el café nos aporta una buena cantidad de energía y nos hace estar más alerta pero, ¿controla el hambre? Un estudio de la Academia de Nutrición y Dietética de Estados Unidos afirma que sí, pero de forma limitada y transitoria. 

El estudio determinó que después de consumir la bebida con un 1 mg/kg de cafeína, los participantes consumieron cerca de 70 calorías menos que después de beber jugo con 3 mg / kg o sin cafeína agregada. Después de revisar lo que comieron durante el resto de cada día de estudio, encontraron que la pequeña disminución en la ingesta no persistió. Los participantes compensaron la ingesta reducida en el desayuno al final del día.

-Academy of Nutrition and Dietetics-

La cafeína acelera el metabolismo

El café pone en marcha la termogénesis. ¿Qué quiere decir esto? que el organismo genera energía o calor al aumentar la tasa metabólica de los niveles normales. ¿La consecuencia simplificada? La grasa se disuelve. Ahora bien, este efecto ocurre con el café natural, solo, sin leche ni edulcorantes. Por supuesto, no debemos beber café de manera compulsiva porque la cafeína en exceso puede provocar efectos negativos como nerviosismo o temblores.
Por supuesto, no debes pasarte el día bebiendo café. De esta manera estarás demasiado despierto como para descansar, por ejemplo. Expertos en el tema afirman que, para adelgazar, es mejor consumir el extracto de grano de café verde.

Ver también: Vence el insomnio con estos 5 consejos

¿Es saludable el café?

Depende. No todas las personas lo metabolizan de la misma manera. Lo que sí hay que saber es que esta bebida modifica los neurotransmisores y las hormonas (sobre todo el cortisol y la insulina). Por eso hay personas a las que el café les “despierta” y a otros les “duerme”. Esto puede cambiar según la cantidad que bebamos, el momento del día, la edad o la contextura física. En cualquier caso, siempre hay que tener en cuenta la necesidad de tener buenos hábitos de consumo y recordar que no es bueno abusar de nada.

Merece la pena destacar que el café tiene muchos antioxidantes beneficiosos para la salud, pero también algunos de sus componentes son negativos para ciertas personas, sobre todo si se consume en demasía. Si estás confiando en la cafeína para suprimir tu apetito, deberías empezar a considerar otra estrategia.

¿El café nos da hambre o nos lo quita?

Las hormonas influyen en el apetito y la saciedad. Por eso, en ciertos momentos de la vida o del día podemos tener más ganas de comer que en otros. Las hormonas encargadas del hambre son tres: grelina, leptina y péptido YY. La primera se segrega en el estómago, la segunda se sintetiza en las células de grasa y la tercera está presente en el intestino.

De vuelta a lo que se refiere al café, este puede ayudarnos o no a bajar de peso. ¿Cómo? Modificando la producción de cada una de estas hormonas. Lo mismo ocurrirá con el humor. ¿Te has dado cuenta de que cuando tenemos hambre podemos enojarnos o estar muy irascibles y después de comer, felices? Recuerda el dicho popular: “estómago lleno, corazón contento”.

Los investigadores han barajado dos hipótesis para determinar cuál es la relación entre el café y el hambre/saciedad:

  • Primera hipótesis: el café (descafeinado o con cafeína) disminuye el hambre, la leptina y la grelina y aumenta la saciedad y el péptido YY
  • Segunda hipótesis: Los mismos efectos que en la primera hipótesis, pero con la salvedad de que sólo tienen una duración de 60 minutos después de la ingesta o bien durante los 120 minutos que tarda el cuerpo en hacer la digestión

cafe4

Hay otros factores que entran en juego

Como conclusión, debes recordar que hay otros factores que nos dan hambre. Por ejemplo, un desayuno deficiente que no incluya frutas, lácteos y cereales. Otro factor importante surge cuando el estómago está acostumbrado a comer a cualquier hora, y también puede jugarte una mala pasada el aburrimiento o la falta de motivación. Por otra parte, la ansiedad o los nervios y los cambios hormonales o glandulares (embarazo, período menstrual, problemas de tiroides) también afectan a nuestro apetito.

Ver: 5 mitos que debes dejar de creer sobre el desayuno saludable

Por tanto, no podemos esperar que el café sea una solución mágica para nuestro apetito. Si no nos alimentamos correctamente cada día, es más probable que nuestro estómago pida a gritos más y más comida.

  • Boozer, C. N., Daly, P. A., Homel, P., Solomon, J. L., Blanchard, D., Nasser, J. A., ... & Meredith, T. (2002). Herbal ephedra/caffeine for weight loss: a 6-month randomized safety and efficacy trial. International Journal of Obesity, 26(5), 593
  • Changes in caffeine intake and long-term weight change in men and women. The American Journal of Clinical Nutrition, Volume 83, Issue 3, 1 March 2006, Pages 674–680, https://doi.org/10.1093/ajcn.83.3.674
  • Lopez-Garcia, E., van Dam, R.M., Raipathak, S., Willett, W.C., Manson, J.E., Hu, F.B. Changes in caffeine intake and long-term weight change in men and women. Am J Clin Nutr. 2006;83:674–680