La responsabilidad de lamer las heridas de los demás - Mejor con Salud

La responsabilidad de lamer las heridas de los demás

Antes de lamer las heridas de los demás debemos sanarnos nosotros mismos y convencernos de que debemos ser la prioridad en nuestras vidas. Solo así lograremos ser felices
lamer las heridas

Lamer las heridas de los demás puede parecernos, en un primer momento, una locura. No obstante, son muchas las personas que lo hacen, quizás, sin darse cuenta.

Este hecho dice mucho de la persona que busca o atrae a todas aquellas que tienen algo que sanar.

¿Por qué lo hace? ¿Por qué involucrarse con alguien que no está bien?

Lee: Aprende a salvarte a ti primero

La respuesta se encuentra en la terrible carencia que lleva arrastrando desde que ha sido pequeña. Un vacío fruto de la ausencia de papá o de la desvalorización de mamá.

Una necesidad de cuidados no satisfecha que provoca que se vuelque en otros y que se sacrifique por ellos dándoles lo que un día a ella le fue negado.

Lamer las heridas de otros provoca sufrimiento

mujer-hundida

Podríamos pensar que lamer las heridas de los demás es algo positivo. Todos necesitamos ayuda en algún momento, porque todos tenemos lesiones que sanar.

No obstante, deberíamos sentirnos acompañados en nuestro proceso de sanación, no permitir que alguien intente curar esa herida que nosotros tenemos.

Porque esa persona se está sacrificando. Nosotros estamos heridos pero ¿y cuando estemos curados? Quizás esa persona nunca sea recompensada por la gran ofrenda que nos ha dado.

Así sucede en muchas ocasiones. Personas que establecen relaciones de pareja con otras que están heridas y que cuando se sobreponen se alejan.

Descubre: ¿Cómo podemos sanar nuestras heridas?

Esto te arrebata una parte importante de ti, esa parte que te fue negada un día y que intentas cubrir brindándosela a los demás.

Pero, ¿sabes qué? Hay unas heridas que aún no has sanado y esas son las tuyas propias. Nadie vendrá a hacerlo por ti, ¿hasta cuándo vas a seguir así?

Los demás son tu propio espejo

Mujer-mirando-al-mar-sentada

Estás actuando bien, es una obra de caridad, pero esto no significa que sea lo que tengas que hacer.

Lamer las heridas de los demás no te está dando la felicidad. Esto es lo que crees, pero al final la vida termina arrebatándotela.

La situación de estar con alguien, curarlo y que después se vaya y te abandone no es algo que se repita porque las personas son unas desagradecidas o son malas.

Esta circunstancia se te está presentando para alertarte de que hay algo que tienes que cambiar, que debes de dejar de lamer las heridas de los demás.

Mientras no hagas esto, continuarás encontrándote la misma situación: una persona herida que, una vez sanada por ti, ser va.

No te pierdas: Escribir ayuda a cerrar heridas

Esto irá creciendo en intensidad. Pues puedes ignorar las señales que te alertan de que veles por ti, de que te empieces a poner en primer lugar.

No obstante, la vida se encargará de ofrecerte otra situación con una crudeza aún mayor para ver si ya empiezas a despertar.

No focalices tus necesidades en otros

esperanza

La necesidad que tenías, ese cariño y cuidados que no te dieron, los proyectas en los demás porque crees que nadie merece pasar por lo que tú has pasado.

No obstante, esto que haces es un parche para evitar mirar a ese dolor que reside en tu interior a los ojos. Porque te resistes a perdonar a tus padres, porque consideras que no hiciste nada para merecer eso.

Así es. No has hecho nada malo, pero es que no hace falta un motivo determinado para pasar por una mala experiencia. Es más, esta es necesaria para que te fortalezcas.

¿Seguirás lamiendo las heridas de otras personas? ¿Continuarás ignorando las tuyas propias?

Fíjate en lo que te pone la vida justo delante de ti. Todas esas relaciones y personas que te hunden aún más en la miseria.

Priorízate. En tu fuero interno consideras que no eres digno de recibir, que solo debes dar. Estás haciendo aquello que tanto miraste que tus padres hicieron mal.

No te estás dando a ti nada, por lo que refuerzas esa creencia de que no te mereces nada.

Antes de irte lee: Hoy seré egoísta, cuidaré de mí misma

Lamer las heridas de los demás desgasta, hunde y destruye. Es una manera de autodestruirse mientras buscas llenar un vacío de la peor de las maneras.

La vida te señala el camino correcto y no se cansará de hacértelo ver. ¿A qué estás esperando para empezar a recorrer ese nuevo sendero?