La retención de líquidos: origen, causas y remedios

Miriam · 2 enero, 2013
Beber agua es el mejor remedio para evitar la retención de líquidos. Consume entre uno o dos litros al día, y empieza la jornada con una infusión diurética

La retención de líquidos, también llamada hidropesía, afecta a millones de personas, especialmente a mujeres. En sí no constituye una enfermedad, pero sí que puede ser un síntoma de otras, relacionadas con el corazón, los riñones o el aparato digestivo.

Sus manifestaciones son varias, desde incremento de peso a una hinchazón de piernas o aumento de volumen del abdomen. Si notamos con frecuencia cualquiera de estos síntomas, lo recomendable es acudir al especialista para que valore a qué puede deberse. 

¿Qué es la retención de líquidos?

Piernas que muestran retención de líquidos

La retención de líquidos es la consecuencia de la acumulación de líquido en los tejidos de nuestro cuerpo. Se produce cuando existe un desequilibrio entre las fuerzas que regulan el paso de los líquidos de una zona a otra. Si el paso de agua es abundante del espacio intravascular al intersticial, se produce el edema.

A través de un complejo sistema de hormonas, nuestro organismo ajusta constantemente los niveles de líquido para que se mantenga de forma estable. Por eso, si se bebe más agua de la cuenta, no sucede nada, ya que es eliminada por los riñones en forma de orina o a través de las glándulas sudoríparas.

El problema se origina cuando, por algún motivo, el cuerpo es incapaz de eliminar el líquido necesario para mantener este equilibrio. Es entonces cuando comienza a acumularse en los tejidos de form anómala.

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¿A qué se puede deber la retención de líquidos?

El origen puede ser diverso, pero en líneas generales, se puede hablar de dos tipos según sus causas:

  • Factores orgánicos: inflamatorios, trastornos circulatorios o enfermedades propias de ciertos órganos.
  • Factores cotidianos: el sedentarismo, el estrés, la ingesta de medicamentos, factores climáticos.

Retención de líquidos durante el embarazo

Al menos el 50% de las mujeres lo padecen en algún momento, sobre todo durante el tercer trimestre. En este caso, el motivo de la retención de líquidos serían los cambios hormonales que se desarrollan durante el embarazo y que se suelen manifestar mediante una ligera hinchazón de tobillos y pies.

No es muy preocupante, aunque es aconsejable seguir su evolución. Si la hinchazón es excesiva  y se amplía a la zona de las manos y la cara, hay que acudir al médico.

Remedios contra la retención de líquidos

Hinchazón generada por retención de líquidos

Para evitar la retención de líquidos puedes poner en práctica algunos consejos muy sencillos. Toma nota de ellos.

Evita el sedentarismo

Haz ejercicio. Cualquier ejercicio en el que haya que mover las piernas facilita el trabajo a los riñones. Si trabajas sentado, levántate al menos una vez a la hora y anda por la habitación. Si no puedes, mueve los dedos de los pies hacia arriba y hacia abajo, para que los músculos de las piernas ejerzan una acción de bombeo.

También es bueno nadar. Métete dentro del agua (piscina, mar) y mueve las piernas, también descánsalas dejándolas flotar, manteniendo el movimiento de las piernas.

Hidrátate bien

Aunque pueda parecer paradójico, debes estar muy bien hidratado. Cuanto más bebas más pierdes, lo óptimo sería beber entre uno y dos litros de agua al día.

Y, además, es bueno beber infusiones en ayunas. De perejil, enebro, hojas de olivo, cola de caballo, caldos de puerros, espárragos frescos o pepino. Te ayudarán a depurar el organismo.

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Vigila la alimentación

Debes consumir alimentos ricos en potasio, como las frutas y las verduras. Se aconseja una ingestión diaria de unos 400 gr. de estos alimentos como mínimo, lo que equivaldría a unas 5 raciones diarias.

Al contrario, debes rebajar la ingesta de alimentos ricos en sodio. Evita los embutidos, las conservas, los ahumados y, en general, los alimentos precocinados. Si bebes agua mineral, comprueba que es baja en este mineral. Y la sal, cuanto más lejos, mejor.

Hay muchos alimentos con bajo contenido en sodio. Por ejemplo, verduras y frutas como las manzanas, las peras o las cerezas. También se pueden tomar algunos cereales como el arroz o la avena, patatas, legumbres y leche. En el caso de los quesos, conviene evitar los curados.

Lleva ropa cómoda y amplia

A veces las modas no benefician a nuestra salud precisamente. Si tienes tendencia a la retención de líquidos, nada de ropa ajustada. Esto también incluye los calcetines, solo perjudicarán tu hinchazón. Intenta ir lo más cómodo y posible.

Estos consejos te ayudarán a prevenir y reducir la retención de líquidos. Pero recuerda que si se prolonga, lo mejor es que acudas a tu médico para que te someta a un chequeo.