La seguridad frente a las altas temperaturas veraniegas

Además de aplicar protector solar si vamos a estar al aire libre, también es fundamental beber mucha agua para evitar deshidratarnos, así como evitar sobresfuerzos en las horas centrales del día

El verano tiene fiestas, descanso y playa, pero no todo es juego. La temporada más esperada del año también trae consigo algunos riesgos que son producto de las altas temperaturas.

Afortunadamente, existen medidas de prevención para cada estación y el periodo veraniego no es la excepción. Muchos de los accidentes y emergencias ocurren por desconocimiento y descuido.

A continuación, veremos algunas precauciones que pueden sernos de mucha utilidad durante las vacaciones.

Beber grandes cantidades de agua

Beber agua

La falta de hidratación es una de las principales causas de desvanecimiento e insolación durante el verano. Esto ocurre porque tendemos a perder más agua cuando estamos expuestos a altas temperaturas.

Ingerir dosis elevadas y continuas de agua permitirá la restitución del equilibrio interno de nuestro organismo. Al tomar líquido, contribuimos a la oxigenación del cerebro y la hidratación total del cuerpo.

  • En verano se recomienda beber de 2 a 2,5 litros de agua al día. Esto tendrá mayor trascendencia  a la hora de hacer actividades físicas muy dinámicas.

¿Quieres conocer más? Lee:  8 alimentos que ayudan a la hidratación

Cuidado con el exceso de alcohol

No se trata solo de evitar accidentes de tráfico. De hecho, el consumo excesivo de alcohol, cafeína y productos azucarados potencia la pérdida de líquido corporal que se acelera cuando estamos expuestos al calor.

  • Además de deshidratarnos, la ingesta descontrolada de bebidas alcohólicas es la principal causante del llamado síndrome del corazón en vacaciones.
  • Este cuadro clínico se caracteriza por la aceleración descontrolada de las pulsaciones cardíacas.

Aun cuando las vacaciones plantean el escenario perfecto para tomar alcohol, debemos beber con moderación.

Dirigirnos a un lugar fresco

respira

Mayor exposición al sol es sinónimo de deshidratación. Por eso, una forma efectiva de protegernos es elegir espacios frescos y con sombras. Si además circula el viento será mucho mejor.

La idea de esta medida es evitar la insolación, reducir la deshidratación y generar una sensación térmica de frescura en el cuerpo.

Asimismo, también conseguiremos paliar otros síntomas como el mareo, dolor de cabeza y el ardor de la piel.

No practiques deporte en las horas calurosas

Algunas tragedias ocurridas en el fútbol profesional son la prueba de lo peligrosas que pueden ser las actividades deportivas durante las horas más calurosas.

Entre los riesgos más comunes encontramos accidentes cerebrovasculares, arritmias y desvanecimientos.

El problema está en que el esfuerzo físico incrementa el proceso de deshidratación, a la vez que limita la oxigenación cerebral. Las consecuencias pueden llegar a ser mortales y cada cuerpo tiene un nivel de resistencia diferente.

Por eso, se recomienda no practicar deportes al aire libre entre las 12 del mediodía y las 5 de la tarde. Por el contrario, las primeras horas de la mañana y la noche sí son propicias para las actividades físicas.

Usa ropa ligera

Fresca

El solo hecho de utilizar ropa muy tapada o calurosa puede generar riesgos moderados a nuestra salud.

Además, para las vacaciones, el tradicional pantalón corto, las camisetas y las gafas de sol continúan siendo la alternativa perfecta.

Llevar mucha ropa incrementa la sensación de calor y podría generar algunos síntomas desfavorables.

No podemos olvidar que las prendas de vestir cerradas hacen que sudemos más y experimentemos la indeseada pérdida de líquidos corporales.

  • En esta temporada hay que optar por piezas cortas, holgadas y de telas delgadas.
  • Con respecto a las tonalidades, se aconseja utilizar prendas de algodón de colores claros como el blanco, azul cielo y el beige.

El tipo de alimentación también protege

Si las vacaciones deshidratan, nuestro objetivo debe ser optar por una alimentación rica en agua y minerales.

Existen rutinas alimenticias propicias para crear las reservas de líquido necesarias para afrontar el verano.

Se recomienda optar por alimentos ligeros como frutas, vegetales, verduras, batidos, etc.

Asimismo, las ensaladas y sopas nos acondicionarán para las intensas oleadas de calor que se iniciaron desde el solsticio de verano.

Entre los alimentos más recomendados encontramos:

  • Vegetales (lechuga, pepino, tomate, espinaca)
  • Frutas (manzana, kiwi, sandía, naranja, agua de coco)
  • Sopas frías

Visita este artículo: Los mejores batidos de frutas para la mañana

Protección frente a los rayos del sol

protector solar rostro

Durante la época veraniega los rayos del sol inciden con mayor fuerza en la salud de nuestra piel.

El melanoma es la enfermedad con mayor riesgo en estos casos, pero existen otro tipo de patologías que debemos evitar.

  • Al igual que ocurre con las actividades deportivas, se recomienda evitar la sobreexposición desde el mediodía hasta las 5 de la tarde.
  • El uso de protector solar, gafas de sol y la ropa holgada serán los mejores mecanismos de protección para la piel.

Es importante proteger la cabeza, no estar tiempo dentro del coche, así como mantener refrigerados alimentos y medicamentos.