La tungiasis: síntomas y tratamiento

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Alejandro Duarte el 4 febrero, 2019
Edith Sánchez · 12 marzo, 2019
La tungiasis es una enfermedad estrechamente relacionada con la pobreza, pues afecta principalmente a quienes andan descalzos y viven en zonas no pavimentadas y con deficiente recolección de basuras.

La tungiasis es una enfermedad parasitaria estrechamente relacionada con la pobreza. Es causada por pulgas hematófagas, es decir, que se alimentan de sangre. En particular por la especie Tunga penetrans, aunque también se han reportado casos asociados a la Tunga trimamillata.

A este insecto se le conoce con nombres coloquiales como nigua, chique, chica, chigoe, etc. Los primeros reportes sobre la tungiasis aparecieron en 1525, cuando el conquistador español Fernando González de Oviedo observó que muchos nativos de Haití sufrían de este extraño mal.

El parásito es originario de América y desde allí se ha extendido a otras zonas del mundo. Actualmente, las áreas endémicas de esta pulga son América Latina, el Caribe, África sub-Sahariana, Madagascar, Zanzíbar, Islas Seychelles, la costa oeste de la India, Pakistán y Oceanía.

¿Qué es la Tungiasis?

La tungiasis tiene lugar cuando una pulga de las especies mencionadas penetra en la piel de un organismo de sangre caliente. La enfermedad se desarrolla si la hembra de la especie, en estado grávido, penetra en la piel. Cuando esto sucede, sufre un proceso de hipertrofia y genera miles de huevos que luego expulsa.

La enfermedad puede afectar a cualquier zona corporal, pero es más frecuente que afecte a los pies. Esto se debe a que el hábitat preferido de la pulga son los suelos secos, sombreados, arenosos y ricos en material orgánico. A esto se suma que muchas personas andan sin calzado, lo que hace posible el ataque.

La hembra grávida se fija a la piel a través de su boca. Atraviesa la epidermis, hasta que logra alimentarse de los capilares de la dermis papilar. La apertura anal-genital del parásito comunica con la superficie de la piel. Por ahí son expulsados los huevos al exterior y al cabo de entre 1 y 3 semanas, la hembra muere.

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Síntomas de la tungiasis

Hombre rascándose el brazo enrojecido
Tras la infeción, se producirá una erupción con picor intenso, como consecuencia de la reacción inflamatoria a la pulga.

En la mayoría de los casos, la tungiasis afecta las plantas de los pies, las regiones periungueales y los pliegues interdigitales. Se estima que solo ente un 5 % y un 10 % de los casos corresponden a afectaciones en otras zonas del cuerpo.

En la región afectada suele experimentarse un prurito intenso. Las lesiones pueden ser únicas o múltiples. También dolorosas o asintomáticas. En las 24 horas posteriores a la penetración del parásito, lo que se observa es una pápula eritematosa o mácula. Esta, usualmente, comienza a aparecer a las dos horas del ataque.

La lesión evoluciona y da lugar a unos nódulos blanquecinos, que tienen un punto negro en el centro. Dicho punto negro es el abdomen posterior de la pulga. Muchas veces, cerca de la lesión, se observa un cúmulo de huevos adheridos a la piel.

Una vez que la pulga muere, la lesión queda cubierta por una costra negra. Esta se encuentra formada por sangre coagulada y detritos. Luego aparece una cicatriz epidérmica. A veces, las lesiones son similares a una ampolla, con apariencia ulcerada y verrugosa.

Tratamiento

El tratamiento básico para la tungiasis consiste en realizar una extracción quirúrgica de la pulga. Para ello, se emplea una aguja estéril y luego se hace un lavado con solución salina. En algunos casos, se emplea el método de afeitado profundo. Luego se aplica un curetaje con electrocoagulación.

Es muy importante que la extracción del parásito se haga con el mayor cuidado. En caso de que el cuerpo de la pulga se rompa durante el proceso, lo que sigue es un cuadro inflamatorio severo. Después de la extirpación es conveniente que se apliquen antibióticos tópicos.

En algunos casos, se emplea el tiabendazol para tratar la tungiasis. Se trata de un medicamento oral que debe tomarse en dosis de 25 mg/kg por día, durante un lapso de 5 a 10 días. El mismo medicamento, en ungüento y loción, se emplea para reducir el número de lesiones.

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Prevención

Niño estudiando en un país en vías de desarrollo
La salubridad y educación sanitaria son medidas a aplicar en las zonas endémicas de tungiasis.

La mejor manera de evitar la tungiasis es previniendo su aparición. Para ello, la medida más práctica es el uso de calzado cerrado y evitar recostarse o sentarse en los sitios donde podría habitar la pulga.

La mejor estrategia, en todo caso, es la lucha contra la pobreza, pavimentar los caminos y establecer sistemas eficaces de recolección de basuras. Así mismo, contribuir con el mejoramiento de las viviendas que, muy especialmente, no deberían tener suelos de tierra.

De la misma manera, la educación juega un papel fundamental. Es necesario capacitar a las personas que están expuestas a la acción de este parásito para que conozcan y prevengan su penetración.

  • Hoon, K. S., Fernández, M. F., Buján, M. M., Cervini, A. B., Laffargue, J., & Pierini, A. M. (2011). Tungiasis: Presentación de un caso clínico. Archivos argentinos de pediatría, 109(4), e82-e84.