La vergüenza se puede superar: 3 soluciones que te ayudarán

Raquel Lemos 23 septiembre, 2016
No debemos tener miedo de nuestros errores, puesto que nos ayudan a crecer y a aprender. Identificar el origen de nuestra vergüenza nos ayudará a comprenderla y a ponerle solución

Cuando somos pequeños, tener vergüenza es algo que no comprendemos. No nos da vergüenza hablar en público, ni otras muchas cosas… ¿Por qué cuando somos adultos sí?

En ocasiones la vergüenza se da por una falta grande de autoaceptación y autoestima. Tenemos miedo a mostrarnos tal y como somos porque nos sentimos rechazados.

Lee: Autoconfianza: empieza a apostar por ti mismo

Tal vez sea algo que está tan solo en tu mente o, quizás, has vivido experiencias que te han enseñado a cohibirte y a “matar” esa parte que te hacía ser tan tú.

Las pautas de comportamiento, nuestras torpezas, el rechazo a cometer errores… Todo esto provoca que sintamos vergüenza en cuanto nos salimos del patrón.

No obstante, esta emoción solo existe en nuestra mente. Tú puedes destruirla si así lo deseas.

1. Si te has equivocado, ¡no te preocupes!

mujer-avergonzada

Pueden pasar años, incluso puede que nunca logres superar el terrible miedo que sientes a cometer un error, por pequeño que sea.

Los errores son negativos, nos dejan en evidencia, hacen que se nos ponga la cara colorada y queramos salir corriendo… Un error indica que no somos perfectos, pero ¿quién lo es?

El concepto de error es una idea que se debe trabajar para empezar a verlo no como algo que debamos evitar, sino como algo que encontrar.

Cuando cometemos un error es porque hemos intentado llevar algo a cabo, porque no sabíamos cómo hacerlo y, gracias a errar, hemos aprendido el modo correcto de ejecutarlo.

¿Qué tiene esto de malo?

El error no es una barrera, es una oportunidad de seguir aprendiendo cosas nuevas. Porque quien no se equivoca no aprende.

No te pierdas: El valor de aceptar los errores cometidos

¿Cuándo prestas más atención? ¿Cuando te equivocas o cuando todo te sale bien? Posiblemente, cuando te equivocas.

Mujer-mirando-a-través-del-cristal

Es como una llamada de atención y es que todo el mundo comete errores porque estos nos permiten aprender.

Así que no te avergüences por cometer errores, ¡avergüénzate si no los cometes!

2. Has actuado y eso es un acierto

Cuando sentimos mucha vergüenza evitamos todas las situaciones que nos la provocan. Por ejemplo, hablar delante de un público generoso.

Seguro que a más de uno le ha dado vergüenza exponer un trabajo, realizar un debate o, simplemente, mostrar su opinión ante un gran grupo de personas.

A veces, esta vergüenza surge porque es algo que nunca hemos hecho y es normal sentirnos ansiosos y nerviosos.

Tal vez hayas metido la mata, te hayas equivocado en una palabra, no hayas sabido responder a una pregunta que te han formulado…

mujer-con-los-brazos-abiertos

Descubre: Si no tuvieses miedo, ¿qué te atreverías a hacer?

¿Sabes con qué deberías quedarte? Con que has actuado. No has salido corriendo, no has puesto una excusa para no hacer esa presentación.

A pesar de la vergüenza, te has subido al estrado y has hablado delante de un montón de gente. ¡Mejor eso que nada!

Ha sido un gran paso y la próxima vez te saldrá mucho mejor. Hubiera sido peor haberse quedado quieto, así que felicítate por ello y piensa en lo bien que te saldrá la próxima vez.

¡Ya tienes un poco más de experiencia!

3. Acepta y entiende tus emociones

A aceptar y entender nuestras emociones se aprende educando nuestra inteligencia emocional. De esta manera, logramos identificarlas para así poder comprenderlas.

Será muy importante que, cuando sientas vergüenza, identifiques qué es lo que está provocando que te sientas así.

Tal vez albergues algún mal recuerdo de una vez que te encontraste en esa situación y te sentiste humillado o, simplemente, te hayan enseñado a no ser tolerante ante el error.

Sea como sea, identificar el origen de tu emoción te ayudará a entenderla y así ponerle solución.

La vergüenza no deja de ser miedo al ridículo, a quedar mal delante de los demás, a no dar la talla… Miedo y más miedo que tiene que ser eliminado.

mujer-andando-sin-tacones

Antes de irte lee: Nuestros miedos no evitan la muerte, frenan la vida

El miedo nos limita, impide que crezcamos, que evolucionemos y que avancemos.

No queremos esto en nuestra vida, así que, si una situación te provoca vergüenza, utiliza los pasos anteriores para enfrentarte a ella.

Tan solo es una emoción y tú puedes controlarla. Aunque otros hayan favorecido su aparición, en tus manos está el poder para decirle hoy mismo “adiós”.

Te puede gustar