La vista y la importancia de su revisión en edad escolar

Revisar la vista de los niños en edad escolar es fundamental tanto para su desarrollo académico como para el intelectual y psicológico, ya que puede no ver bien les puede afectar negativamente

Muchas personas ignoran la relevancia de los exámenes oculares para la buena salud de los niños en edad escolar. Realizarlos nos dará una idea sobre la evolución, valores y el estado de los órganos correspondientes.

El encargado de estas labores es el pediatra o el oftalmólogo.

No obstante, todos los adultos que tengan menores en edad escolar bajo su cuidado deben estar atentos para la detección de posibles enfermedades oculares.

El periodo escolar indica el comienzo formal de la educación y también el inicio de un uso intensificado de la vista. Actividades como leer, escribir y dibujar se harán de forma muy recurrente y controlada.

En ocasiones, las dificultades de aprendizaje en los niños se deben a complicaciones no diagnosticadas de la visión que los adultos ignoran.

Así, los padres y profesores tienen en sus manos el futuro psicológico, laboral y sanitario de los más pequeños de la casa.

La revisión temprana corrige defectos en la edad adulta

niño con problemas de vista

Si se detecta un fallo de visión en la niñez es muy sencillo de corregir, sobre todo cuando todavía se está en edad escolar.

La realidad es que muchos de los problemas oculares se desarrollan levemente a edad temprana y el hecho de no detectarlos a tiempo genera graves inconvenientes a medio y largo plazo.

Además, el agravante de este tipo de padecimientos es que casi todos son degenerativos.

La vigilancia y la prevención de los padres pueden influir decisivamente entre el uso temporal de lentes correctivos o una intervención quirúrgica en la madurez.

Además, los problemas en los ojos desfavorecen el proceso educativo de nuestros hijos y disminuyen su capacidad competitiva en un mundo en el cual las habilidades y la rapidez son sinónimo de éxito.

Hablamos de cuadros clínicos que dejan consecuencias sociales y psicológicas.

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¿Cuándo ir al oftalmólogo?

Si no se nota ninguna distorsión desde el nacimiento y hasta los tres años, la visita al oftalmólogo puede esperar incluso hasta los 4 años.

No obstante, si hay evidencia de un comportamiento irregular, entonces la visita debe ser considerada como un asunto de urgencia.

A partir de los 4 o 5 años se puede realizar una visita rutinaria cada dos años, aunque algunos médicos insisten en que dicha consulta se haga anualmente.

Lo fundamental es prestar atención a las señales y no abandonar la preocupación por los ojos de nuestros hijos.

Algunos estudios han determinado que los aparatos electrónicos como el ordenador y los smartphones han generado un aumento en los casos de miopía infantil.

El uso de estos dispositivos supone un nuevo factor de riesgo que debemos tener en cuenta y que reincide en la importancia de la revisión oftalmológica.

El impacto psicológico de las enfermedades oculares

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Los niños con problemas oculares pueden sentirse en situación de desventaja. Leen y se equivocan, corren y se caen, pero ni ellos mismos saben describir lo que pasa con sus ojos.

El niño con miopía o astigmatismo es una víctima del desconocimiento de sus mayores.

También hay dificultades a la hora de participar en actividades físicas y deportivas. Calcular cómo patear la pelota o encestarla puede ser un quebradero de cabeza.

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¿Cómo saber si un niño tiene problemas con la visión?

autoestima niños

Es evidente que el oftalmólogo y el pediatra son los únicos profesionales que pueden establecer un diagnóstico médico acertado. No obstante, los padres, e incluso los profesores, deben estar atentos a cualquier señal que indique una distorsión ocular.

Una de las primeras señales a considerar ocurre cuando el niño manifiesta constantes dolores de cabeza al leer o estudiar en edad escolar.

Si hay mareos, dificultad en la comprensión lectora, desvío en los ojos o alguna hinchazón, podríamos estar ante una enfermedad vinculada a los ojos del pequeño.

  • Si trata de acercarse el cuaderno o necesita estar próximo a la pizarra para poder copiar lo escrito, es obvio que algo no está funcionando como es debido. Por eso, la cooperación de los profesores es vital.
  • Las confusiones de palabras a nivel de lectura y una desviación muy marcada en su forma de escritura constituyen otras señales a considerar.

Enfermedades comunes la visión de los niños

  • La hipermetropía está entre las patologías que son difíciles de diagnosticar. Este traumatismo hace que el niño vea todas las imágenes borrosas, tanto de cerca como de lejos.
  • Otra dolencia que resulta común en edades tempranas es la miopía, que impide la distinción de los objetos lejanos.
  • También está el astigmatismo, causado por una diferencia en el tamaño de la curvatura de la córnea.