Por qué la voz de la madre “despierta” el cerebro del hijo

Ángela Aragón · 10 septiembre, 2016
Un estudio demuestra que la voz de la madre despierta el cerebro de su hijo para abrir nuevas vías de investigación en la psicología infantil

“Madre no hay más que una” es un tópico que desde siempre ha estado sujeto a discusiones. Sin embargo, la ciencia está cada vez más cerca de demostrar que así es para la mente de los niños.

Muchos medios se han hecho eco de un estudio llevado a cabo en la Universidad de Columbia Británica, donde se señala que escuchar la voz de la madre activa el cerebro del hijo de forma sorprendente.

El autor del trabajo principal explica que, cuando los pequeños escuchan la voz de su progenitora, se inicia de forma automática una sucesión de conexiones neuronales que no se produce con ningún otro sonido.

Esto ni siquiera ocurre cuando una mujer con un timbre parecido al de la madre pronuncia la misma palabra.

Las regiones cerebrales que se ponen en circulación son las emocionales, las sociales, las de reconocimiento de rostro y las que se encargan de diferenciar lo que es importante de lo que no.

Resulta sorprendente que un sonido tenga la capacidad de originar tamaña ola de reacciones.

Los escáneres demuestran que la voz de la madre despierta el cerebro del hijo

la voz de la madre despierta el cerebro de su hijo

Para este estudio se eligió a 24 niños de edades comprendidas entre los 7 y los 12 años que habían compartido hogar durante todo la vida con su madre y se comprobó que el cociente intelectual de los mismos estuviera dentro de los límites normales.

El procedimiento fue sencillo. Se les practicó un escáner a todos los niños mientras escuchaban a su mamá y a otra mujer articulando una serie de palabras carentes de sentido. El resultado no pudo ser más clarividente.

Se dieron cuenta de que cuando empezó a hablar la primera, en el 97% de los casos se repetía el mismo circuito biológico para confirmar que la voz de la madre despierta el cerebro del hijo.

¿Quieres conocer más? Lee: Alimenta a los niños con amor y sus miedos morirán de hambre

No obstante, el descubrimiento no se queda ahí, sino que el director afirma que dicha respuesta se traduce en una mejora de las habilidades sociales de los niños.

Esto explica por qué durante la infancia es tan necesaria la presencia materna, habida cuenta de los beneficios cerebrales y emocionales que se generan.

Un descubrimiento para el futuro

Un descubrimiento para el futuro

Las bondades de este hallazgo no se limitan a certificar la fuerte relación que existe entre madres e hijos, sino que abre todo un campo de investigación en torno al uso de la voz materna en la terapia de los niños con trastornos como el autismo.

Como sabemos, este se caracteriza por la dificultad para relacionarse con otras personas y con uno mismo, así como con la obsesión por ordenar las cosas de una manera determinada y la necesidad de tener sus días programados.

Todo ello se debe a que las personas con este problema reciben más estímulos del que un cerebro puede manejar. Así, si la voz de la madre despierta el cerebro del hijo, se podría recurrir a grabaciones para centrar y relajar a los afectados.

Así, parece que el fenómeno descubierto podría ser un excelente punto de partida para experimentar con tratamientos orientados a mejorar la intensidad de la afectación, ya que presenta la ventaja de actuar sobre su origen y no sobre sus síntomas.

No olvides leer: Mahe, el perro y amigo que cuida de su niño con autismo

La importancia de atajar desde el origen

La importancia de atajar desde el origen.

Durante muchos años la medicina ha tenido que contentarse con diagnosticar y diseñar tratamientos a partir de los síntomas.

Los facultativos pugnaban contra los problemas de salud sobre las consecuencias de la afección, lo que se convertía en un recorrido laberíntico hasta ajustar la medicación.

En las últimas décadas, los investigadores y la tecnología han facilitado que se encuentre dónde se inicia la dificultad.

Sin duda, el avance es enorme, porque multiplica de manera exponencial las posibilidades de éxito. Por eso es tan importante el descubrimiento de que la voz de la madre despierta el cerebro del hijo.

Como decíamos, se abre un abanico enorme de esperanzas para las terapias de aquellos trastornos psicológicos que dificultan el desarrollo de los niños desde la primera infancia.

Incluso, podría acabar con los tratamientos farmacológicos, y, por tanto, con sus efectos secundarios, como ocurre con las terapias ocupacionales.

Saber que la voz de la madre despierta las conexiones cerebrales del hijo a través de todo un circuito establecido de sinapsis nos alienta para usar dichos resultados en el campo psicológico.

Al mismo tiempo, nos impulsa para seguir trabajando en el conocimiento de cómo funciona nuestro organismo y por qué se producen anomalías.