Lactancia materna y espirulina: ¿son compatibles?

Edith Sánchez · 20 octubre, 2019
Este artículo ha sido verificado y aprobado por el médico Leonardo Biolatto el 15 octubre, 2019
Son muchas las personas que recomiendan la ingestión de espirulina durante el embarazo y la lactancia. Sin embargo, no hay suficientes evidencias que avalen su compatibilidad. ¿Qué debes saber al respecto?

En realidad, no hay un acuerdo pleno sobre la compatibilidad entre la lactancia materna y espirulina. Hay un gran número de profesionales que ven positiva esta combinación o que no consideran que tenga mayores efectos. Para otros, en cambio, podría existir alguna incompatibilidad.

Recordemos que la espirulina es un alga que pertenece al género Arthrospira y que, de un tiempo para acá, se promueve como un suplemento nutricional con propiedades excepcionales. Se señala que hace grandes aportes nutritivos y que sirve como complemento contra algunas enfermedades.

La espirulina se consigue en el mercado en forma de grageas o tabletas. También en presentación líquida y en polvo. Generalmente, es comercializada por las tiendas naturistas y no hay ningún estudio publicado que advierta sobre efectos secundarios o interacciones riesgosas con esta sustancia.

La espirulina y sus propiedades

Aunque un buen grupo de médicos no ven propiedades excepcionales en la espirulina, lo cierto es que el consumo de esta sustancia se ha popularizado de manera significativa. Al decir de sus defensores, se cree que tiene propiedades para condiciones como las siguientes:

Espirulina en un vaso.
La espirulina ha sido fuente de investigación, ya que es rica en nutrientes y ha demostrado efectos positivos en la salud.

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Lactancia materna y espirulina, argumentos a favor

Los defensores de esta sustancia piensan que lactancia materna y espirulina son perfectamente compatibles. De hecho, la recomiendan también durante el embarazo. Señalan que restablece las carencias nutricionales de la madre y que contribuye al desarrollo normal del bebé.

Se asegura que la espirulina protege a la madre durante el embarazo, pues contiene 10 veces más hierro que los alimentos comunes. Esto evitaría que se presentara anemia. Así mismo, destaca su contenido de calcio, mineral que es esencial en la etapa de gestación.

Respecto a la lactancia materna y espirulina, también se sugiere que son compatibles. De hecho, según la creencia popular, la espirulina ayuda a aportarle más nutrientes al bebé, a través de la leche materna. Entre otras cosas, la espirulina contiene ácido gama-linoléico, el cual es imprescindible para el adecuado desarrollo cerebral del bebé.

Lactancia materna y espirulina, argumentos en contra

También hay un sector que ve una incompatibilidad entre lactancia materna y espirulina. Algunas marcas de espirulina traen específicamente señalado que no debe ser consumida por mujeres en estado de embarazo o durante la lactancia, ni por niños muy pequeños. Advierten sobre posibles efectos adversos.

Consideran que la lactancia materna y espirulina son incompatibles. Esto, principalmente debido a la elevada cantidad de yodo que contiene esa sustancia y que puede alterar, en mayor o menor medida, la función tiroidea. No obstante, no existen estudios relevantes que comprueben dicha relación.

Lo que sí reportó un caso reciente, publicado en Breastfeeding Medicine, es que la suplementación con espirulina en la lactancia cambió el color de la leche a un tono verde-azul. Sin embargo, no se encontraron anormalidades en la composición de la leche y, tras suspender el suplemento, la leche volvió a su color normal durante los siguientes tres días.

Lactancia materna y espirulina, argumentos en contra
No se descartan posibles efectos negativos entre la lactancia y el consumo de espirulina. Por eso, es un suplemento que debe usarse bajo supervisión médica.

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Conclusiones

Los estudios científicos disponibles no corroboran las pretendidas propiedades de la espirulina. Tampoco hay estudios formales que las descarten. En este, como en otros casos, lo mejor es consultar con el médico antes de consumir habitualmente esta sustancia, mucho más durante el embarazo y la lactancia.

Asimismo, en el mercado hay muchas sustancias que se comercializan como espirulina, pero no todas ellas tienen la misma composición. Algunos suplementos dietéticos con espirulina han probado tener mayores niveles de arsénico. De igual modo, no todas las presentaciones son igual de seguras y confiables. Por tanto, también es necesario verificar la calidad del suplemento y adquirirlo en lugares de confianza.

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