Las 4 grasas saludables que debemos comer - Mejor con Salud

Las 4 grasas saludables que debemos comer

El consumo moderado de grasas saludables y el equilibrio en las cantidades de los distintos tipos es fundamental para nuestra salud cardiovascular y para evitar problemas coronarios

Cuando leemos o nos dicen la palabra “grasa” en seguida pensamos en algo malo. Sin embargo, no todas son poco saludables como creemos.

Es más, los 4 tipos de grasas que te indicaremos en este artículo son recomendadas por los médicos.

Te gustaría saber cuáles son, ¿verdad? ¡Entonces sigue leyendo!

Calidad y no cantidad

Según el Departamento de Tecnología de la Alimentación y Nutrición de la Universidad de Murcia, es preferible elegir calidad y no cantidad en lo que se refiere a las grasas.

Cada una de ellas ofrece diversas propiedades. A veces, en solitario, y otras, en compañía de otros componentes.

Calidad y no cantidad

La mayoría de estas grasas se obtienen a través de la comida. ¿Entonces por qué nos suelen faltar? Todo depende del tipo de dieta que sigas e incluso de una cuestión cultural o geográfica.

La alimentación equilibrada es vital, en este caso y en cualquier otro. Para poder lograr, por ejemplo, una buena dilatación y contracción de los vasos sanguíneos o un buen funcionamiento cardiovascular las grasas son imprescindibles.

Ver también: Décalogo nutricional para combatir el agotamiento y el estrés

No obstante, debemos prestar atención, ya que el exceso de una grasa (aunque sea saludable) y la falta de otra puede generar varios problemas de salud o hacernos más proclives a sufrir ciertas patologías.

¿Cuáles son las 4 grasas que debemos consumir?

A partir de ahora, cuando pienses en grasas, imagina que hay aliadas y enemigas para tu organismo. Las que se incluyen en el grupo beneficioso son:

Omegas 3 y 6

Omegas 3 y 6

Las dos primeras se han de ingerir en conjunto, porque es muy importante la proporción. Lo recomendable es 5 a 10 de Omega 6 por cada 1 de Omega 3. Esto significa que por cada 10 gramos de la primera se debería consumir 1 gramo de la segunda.

Estas grasas tienen efectos muy beneficiosos en la salud del corazón. El peligro de muerte por ataques cardíacos se reduce notablemente en aquellas personas que ingieren periódicamente Omegas 3 y 6.

Una buena dosis de pescado cada semana está asociada a una reducción de problemas vasculares, accidentes cerebrovasculares e incluso infartos de miocardio.

Como si fuera poco, aquellos pacientes con más cantidad de Omega 3 corren menos riesgo de morir súbitamente o de sufrir síndrome coronario agudo. Junto al Omega 6 tienen un efecto protector de la coagulación, el metabolismo y las paredes de las arterias.

Además de ello tienen propiedades antiinflamatorias (perfectas para problemas intestinales o artritis reumatoide). En los bebés el índice de maduración neurológico es mayor si la madre ha consumido estas grasas durante el embarazo.

Para obtener la cantidad necesaria de Omegas 3 y 6 se aconseja comer:

  • Pescados azules (sobre todo salmón, atún y sardina)
  • Frutos secos (mayormente nueces)
  • Aceites de colza, soja, trigo y girasol
  • Lácteos enriquecidos
  • Margarina y mayonesa bajas calorías

Omega 7

Omega 7

Si quieres lucir una piel perfecta y joven esta es la grasa que debería haber en tu cuerpo. Pero, atención, que no se trata de un ácido graso esencial. Por lo tanto, el cuerpo tiene la capacidad de producirlo, siempre y cuando cuente con ácido palmítico.

El problema reside en que el aceite de palma (mayor exponente del ácido necesario) está dentro del grupo de las grasas hidrogenadas saturadas y su ingesta debería limitarse. De lo contrario se podrían sufrir cardiopatías coronarias y contribuir a una acumulación de placa en las arterias.

Los únicos beneficios del Omega 7 son dermatológicos. Por ejemplo, se aconseja para personas con dermatitis, psoriasis y eccemas. Lo bueno es que se puede aplicar de manera externa. Otra opción es el aceite de espino amarillo (también de uso tópico).

Omega 9

Aceite de oliva, el más saludable

Si bien los 3 y 6 son antiinflamatorios, el Omega 9 tiene la habilidad de deshinchar de manera casi “milagrosa” en casos de colitis ulcerosas y enfermedad de Crohn. Es conocido como ácido oleico y está presente en el aceite de oliva.

Este ácido graso equilibra la producción de los mediadores químicos encargados de inflamar ciertas áreas del cuerpo. Además, tiene propiedades saludables para el sistema cardíaco al tratarse de una grasa monoinsaturada.

La ingesta de aceite de oliva virgen extra y de nueces reduce la inflamación. No hay una cantidad máxima ni mínima, pero sí debemos tener en cuenta que si están crudos es mucho mejor. En el caso del fruto seco un puñado al día es suficiente.

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¿Y las grasas menos saludables?

Y las grasas menos saludables

En el extremo contrario nos encontramos con las grasas perjudiciales para la salud. Podemos aprovechar que estamos hablando del tema para presentártelas. De esta manera evitarás o reducirás su consumo (y, por supuesto, aumentarás las buenas).

Seguro has oído hablar de las “grasas trans”. Están presentes en muchas comidas que consumimos con frecuencia.

Se producen tras varios procesos industriales como la hidrogenación. Son 100% artificiales y se encuentran, principalmente, en los dulces y en la bollería.

Entre los efectos negativos para la salud destacamos:

  • Elevan los niveles de colesterol LDL (malo).
  • Favorecen la aparición enfermedades cardiovasculares.
  • Disminuyen la dilatación de los vasos sanguíneos.
  • Entorpecen el metabolismo de la insulina.

Ahora ya lo sabes. Añade más grasas saludables a tu dieta y deja de lado las que te hacen mal. Gozarás de una mejor salud y evitarás muchas enfermedades.