Las 4 infusiones más diuréticas

Las infusiones son líquidos calientes que se obtienen a partir de la disolución de las partes solubles de una planta, sin que llegue a hervir.

Cuando no podemos expulsar los líquidos residuales del organismo y experimentamos ciertos signos, lo mejor que podemos hacer es recurrir a las infusiones más diuréticas. Al beberlas experimentaremos un alivio.

Los alimentos, infusiones o sustancias diuréticas son aquellos que hacen que nuestro sistema excretor mejore su capacidad para eliminar la orina.

Por lo tanto, las infusiones ayudan al cuerpo a deshacerse de toxinas, disminuir considerablemente la retención de líquidos y prevenir la hinchazón de la zona del abdomen o el vientre.

Las 4 infusiones más diuréticas

En el mundo vegetal existe una gran variedad de plantas diuréticas. No obstante las que tienen una capacidad mucho mayor, con respecto a otras, vienen a ser las siguientes.

1. Diente de león 

infusion-diente-de-leon

A esta infusión se le conoce por ser la más diurética y popularmente utilizada para contrarrestar la retención de líquidos. Es excelente para eliminar toxinas y depurar el cuerpo.

Además, tiene gran cantidad de hierro, ácido fólico y calcio. También regula los niveles de glucemia. Hay dos maneras de preparar esta planta para aprovechar sus beneficios:

  • Infusión. Necesitarás una cucharada (15g) de diente de león y una taza de agua (150ml). Hierve en una cacerola la taza de agua, cuando alcance el punto de ebullición añade el diente de león. Deja al fuego durante 3 minutos y procede a apagar el fuego, tapa y deja en reposo durante 5 minutos.
    • Puedes tomar esta infusión tres veces al día, de preferencia antes de cada comida para poder disfrutar de sus bondades.
  • Sopa leónida. Para prepararla debes tener hojas de diente de león, dos ramas de cebolleta, un diente de ajo, tres zanahorias medianas, un puerro, cuatro tazas de caldo de verduras (600ml) y sal.
    • La preparación es sencilla. Pica la cebolleta, el puerro, las zanahorias y el diente de ajo y ponlos a hervir en una olla hasta que estén tiernos.
    • Súmale a la mezcla las hojas de diente de león cortadas en trozos pequeños. Para terminar, cocina unos 5 minutos y cubre la mezcla con el caldo de verduras. Déjalo cocer por otros 5 minutos, tapa y deja reposar.

Te recomendamos leer: 7 beneficios del diente de león que quizá no conocías

2. Cola de caballo

Infusión de cola de caballo

Otra de las infusiones más diuréticas es la conocida cola de caballo. Su función es activar los riñones y mejorar la salud de los que tienen problemas con el ácido úrico, reumatismo o artritis.

La cola de caballo aumenta los niveles de orina y esto hace que el organismo se depure y evite la acumulación de toxinas en la sangre.

Esta planta la puedes encontrar en infusiones y en comprimidos. Ambas tienen los mismos efectos.

Para preparar la infusión necesitas un litro de agua aproximadamente y un par de cucharadas (30g) de cola de caballo. Primero mezcla los ingredientes y luego caliéntalos hasta que el agua hierva. Espera unos 3 o 4 minutos y apaga. Deja reposar 15 minutos y consume.

Ver también: 6 remedios con cola de caballo que te gustará conocer

3. Arenaria

arenaria

La arenaria es una planta diurética, fácil de reconocer porque forma hermosos racimos con flores blancas y, en ocasiones, de color rosa. Este arbusto solo florece 2 veces por año. Entre sus componentes se encuentran:

  • Resinas.
  • Flavonoides.
  • Saponinas triterpénicas.

Estos componentes actúan especialmente en la vesícula. Este proceso permite que eliminemos una gran cantidad de grasas, toxinas y de residuos que se quedan dentro del organismo.

La mejor manera de consumirla es colocar 40 gramos de arenaria seca en aproximadamente 1 litro de agua hirviendo cinco minutos, y dejarla reposar otros diez . Después de beberla, se recomienda tomar mucha agua, pues la arenaria envía con frecuencia al baño.

Si no recuperamos el líquido perdido el cuerpo se deshidratará.

4. Hojas de Alcachofa

Cómo preparar este té de alcachofas y cola de caballo

La alcachofa es una hortaliza que contiene inulina y cinarina, específicamente en sus hojas. Estas se encargan de facilitar la digestión y la excreción. Además de favorecer la eliminación de líquidos y, por tanto, también de toxinas.

La alcachofa ayuda a proteger al hígado. Por esto se la recetan a personas que padecen hepatitis; asimismo actúa como colagogo al aumentar y estimular la expulsión de la bilis.

Para disfrutar de otra de las infusiones más diuréticas debes poner algunas hojas de alcachofas en agua hirviendo y dejarlas hervir por no más de cinco minutos. Retírala del fuego y deja reposar 10 minutos con las hojas dentro.

Para su consumo debe colarse. Se puede tomar hasta tres tazas al día, preferiblemente antes de las comidas. Algo más, es recomendable no consumirlas después de que hayan pasado más de 24 horas desde que fueron cocidas, debido a que pueden provocar problemas intestinales.