Las 5 actividades más placenteras que nada tienen que ver con el sexo

Elena Martínez 28 junio, 2018
Algunas de las actividades más placenteras que existen no requieren de ninguna equipamiento y las podemos practicar a diario para sentirnos mucho mejor, con nosotros mismos y nuestro entorno.

Ya desde los tiempos de la Antigua Grecia se definía el hedonismo como la búsqueda del placer. Esta necesidad vital de los seres humanos condiciona toda nuestra existencia y estilo de vida. El placer aporta satisfacción y sensación de plenitud. Conoce las 5  actividades más placenteras que nada tienen que ver con el sexo.

En este artículo nos adentramos en algunos de los placeres más reconfortantes que existen. Porque la vida no todo son obligaciones y deberes. Darse algún capricho nos convierte en personas más felices. Por lo tanto, deja a un lado las represiones mentales o sociales y date el gusto de hacer lo que más te hace disfrutar.

Las 5 actividades más placenteras

1. Bailar

Cuando bailamos liberamos endorfinas, mejoramos la elasticidad de los músculos y articulaciones, reducimos el nivel de estrés y ansiedad, quemamos grasa y mejoramos la circulación sanguínea. Son suficientes motivos para iniciarnos en el mundo del baile. Además, es una de las actividades más placenteras y divertidas que potencia también nuestras relaciones sociales.

Por todo esto, tener una cita con la pista de baile una vez por semana solo puede traer cosas buenas a nuestra vida. Y si no sabemos o creemos que no es lo nuestro, podemos empezar por las clases de baile.

Ya sean bailes de salón, regionales, jazz, hip hop o clásico, bailar nos ayuda a desinhibirnos y conocer gente. Este es el motivo de que sea una de las actividades más placenteras que podemos elegir.

2. Cocinar

Cocinar es el arte que, con seguridad, más placer nos ofrece. Una de las necesidades básicas, como es la alimentación, puede convertirse en una manera de disfrutar sin límites, tanto para nosotros como para los que nos rodean. Por este motivo, aconsejamos hacer algún curso de cocina con el que poder ampliar nuestras posibilidades y cualidades culinarias.

La idea es aprender a alimentarnos y, al mismo tiempo, disfrutar con lo que hacemos. Sea cual sea tu opción alimentaria (vegetariano, vegano, flexitariano, etc.) tienes una infinidad de ideas para sorprender y hacer que tus comensales disfruten con tus creaciones.

cocinar, una de las actividades más placenteras

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3. Aprender a dar masajes

¿Qué puede haber más reconfortante que recibir un buen masaje? Pues quizás aprender a darlo. El hecho de estudiar anatomía y aprender el funcionamiento del cuerpo para poder ayudar a otros puede ser una de las actividades más placenteras. En especial si después lo podemos poner en práctica, por ejemplo, con nuestra pareja.

Algunas de las partes del cuerpo, en especial, nos pueden hacer estremecernos de placer, como, por ejemplo, los pies o la cabeza. La clave está en combinar la manipulación más intensa con toques casi imperceptibles. El resultado nos dejará casi sin respiración.

4. Acampar al aire libre

Una de las actividades que tiene fascinadas a millones de personas es la acampada al aire libre. La sensación de libertad que se experimenta y la emoción de la noche en plena naturaleza nos devuelven a la raíz del ser humano. Acampar al aire libre nos aporta cierta adrenalina, puesto que salimos de nuestra zona de confort y nos exponemos a los elementos de la madre naturaleza.

Del mismo modo, desconectarnos de la rutina y salir de tantas obligaciones nos ayuda a encontrarnos con nosotros mismos, con la familia o con los amigos. La acampada genera momentos de charlas, de encuentros, de compartir y sincerarnos. El simple hecho de mirar al cielo en una noche estrellada en mitad de un bosque es, en sí, una de las actividades más placenteras.

acampar, una de las actividades más placenteras

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5. Escribir

Aunque pueda parecernos insignificante o irrelevante, tener el hábito de escribir puede proporcionarnos mucha satisfacción. El placer de crear una historia y plasmarla en un libro es una actividad que todo el mundo debería intentar. Esta acción potencia la imaginación, nos convierte en observadores de nuestra realidad, nos obliga a aprender y nos vuelve más disciplinados.

Otra opción un poco menos ambiciosa que escribir un libro es tener un diario personal. No solo sirve como medio para desahogarse, sino que podemos tener un documento de las cosas que nos preocupaban en otras épocas. Y, de esta forma, podemos constatar nuestra evolución personal. La creatividad es infinita y es muy constructivo dejar escritos nuestros anhelos, nuestros poemas de amor y desengaños.

¿Cuáles de estas actividades quieres que aporte más placer a tu vida?

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