Las 8 cosas que debes hacer si deseas tener un abdomen perfecto

Al mantener una correcta higiene postural con la cabeza erguida y los hombros rectos conseguimos también que los músculos del abdomen se contraigan y favorecemos la apariencia del vientre plano

El abdomen es una de las áreas del cuerpo que más se trabajan para estilizar la figura ya que, por desgracia, es la zona donde más tiende a acumularse grasa.

Este es uno de los grandes atractivos físicos tanto en hombres como en mujeres, por lo que muchos buscan de forma constante todo tipo de soluciones para conservarlo plano y en perfecto estado.

La adopción de un plan de alimentación saludable y la práctica constante de ejercicio son las dos claves principales para conseguir este objetivo; sin embargo, existen otra serie de factores que influyen en su apariencia y que vale la pena tener en cuenta.

Como sabemos que muchos tienen dificultades para conseguir ese vientre liso y tonificado, a continuación vamos a revelar 8 cosas determinantes que se deben considerar para lograr buenos resultados. ¡Descúbrelas!

1. Limitar el consumo de sal

Limitar el consumo de sal

El cuerpo requiere sal en una mínima cantidad para funcionar en perfectas condiciones. El problema es que casi todos toman cantidades diarias excesivas, sin tener en cuenta que esto puede afectar la salud y la figura.

Ya sea como condimento o incorporado en alimentos comerciales, este ingrediente es un enemigo del abdomen plano, ya que causa retención de líquidos, un trastorno que hace lucir el vientre hinchado y redondo.

Lee también: 12 formas de sazonar tus alimentos para evitar el consumo de sal

2. Reducir el consumo de calorías

Al disminuir el consumo de, por lo menos, 500 calorías al día, se puede perder una cantidad significativa de peso a la semana.

No se trata de ir por debajo del número de calorías recomendadas, sino de evitar esas tentaciones que nos hacen sobrepasarlas.

En su lugar se puede incrementar la actividad física, para aumentar el gasto energético y obtener un mejor resultado.

3. Ejercitar todas las partes del cuerpo

Ejercitar todas las partes del cuerpo

La clave para quemar un mayor número de calorías está en acelerar el ritmo del metabolismo. Esto se consigue con el aumento de masa muscular, que es la que también ayuda a tonificar.

En este sentido, no basta con hacer un solo tipo de ejercicio y, en lo posible, se deben trabajar todas las áreas del cuerpo.

Además de la rutina de cardio, se deben hacer otros tipos de actividades como:

  • Abdominales.
  • Sentadillas.
  • Plancha.
  • Elevación de pelvis.
  • Estocadas.
  • Levantamiento de pesas.

4. Consumir más proteínas

El consumo diario de proteína desempeña un papel esencial para la salud y la pérdida de peso. Este nutriente cubre hasta un 25% de la ingesta calórica diaria y, además, contribuye a ganar masa muscular, mejora el rendimiento físico y aumenta la sensación de saciedad sin causar efectos negativos.

Algunos alimentos ricos en proteínas son:

  • Carnes magras.
  • Pescado azul.
  • Legumbres.
  • Huevo.
  • Leche desnatada.
  • Frutos secos.

5. Ingerir un buen desayuno

Ingerir un buen desayuno

Está comprobado: el desayuno es la comida más importante del día. Las personas que se saltan el desayuno tienen más ansiedad por la comida y suelen tener un metabolismo lento.

Por esto, es esencial ingerir a primera hora alimentos que aporten vitaminas, minerales, fibra y proteína.

Algunos son:

  • Huevo.
  • Avena.
  • Arándanos.
  • Fresas.
  • Plátano.
  • Espinacas.
  • Zanahoria.
  • Manzana.

6. Tomar agua tibia con limón

Uno de los mejores hábitos para empezar el día consiste en tomar un vaso de agua tibia con limón. Esta bebida natural tiene propiedades desintoxicantes que estimulan la digestión y la eliminación de los desechos retenidos en el cuerpo.

Además, regula los líquidos en los tejidos, combate la inflamación y evita problemas digestivos para no sufrir hinchazón abdominal.

Visita este artículo: Comidas que causan inflamación abdominal.

7. Mejorar la postura del cuerpo

¡Así es! Un hábito tan simple como conservar una buena postura es esencial para mantener un vientre plano y esbelto.

Cuando se mantiene la vista hacia el piso y con los hombros caídos, los músculos del abdomen se relajan y poco a poco dejan salir la panza.

En cambio, cuando se permanece en una posición derecha al caminar, sentarse o hacer cualquier actividad, los músculos se contraen y se trabajan de manera inconsciente.

8. Dormir bien

Dormir-bien

Aunque la mayoría lo ignoran, la falta de sueño tiene una estrecha relación con el aumento de peso y la formación de esos rollitos en la zona del vientre.

La escasez de sueño disminuye la producción de una proteína conocida como leptina, cuya función es la de enviar las señales de satisfacción al cerebro después de comer.

Esto se traduce en una mayor obsesión por la comida y más probabilidades de acabar ingiriendo alimentos ricos en calorías.

Por otro lado, el no dormir bien reduce la producción de insulina, hormonas responsables de regular los niveles de azúcar en la sangre.

¿Lista para el reto? ¡No es difícil! La clave está en ser constantes con todos los esfuerzos y tener paciencia para llegar a ver los resultados.

 

 

 

 

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