Las bondades del ajo negro

Yamila Papa Pintor · 9 mayo, 2017
Para aprovechar al máximo los beneficios del ajo negro deberíamos consumirlo en ayunas, aunque también podemos incluirlo en diferentes recetas. Debido a sus propiedades energizantes, no se recomienda tomarlo antes de dormir.

Comer ajo negro no solo aumenta nuestras defensas sino que es, además, un excelente recurso para mantener la higiene bucal. De ello, se desprende que no causa mal aliento.

Qué saber sobre el ajo negro

Qué saber sobre el ajo negro

También conocido como “ajo envejecido”, es muy popular en Asia. Sobre todo en Japón, se usa como especia para condimentar platillos. Sus orígenes no están claros. Se cree que fue resultado del trabajo de un científico japonés que ahumó ajo blanco durante horas intentando eliminar su fuerte olor.

Posteriormente, se demostraron los beneficios de este “nuevo” ingrediente y el ajo negro se extendió hacia otras latitudes. El proceso de elaboración del ajo negro es sencillo. Se logra tras un proceso de cocción, en el que se fermentan las cabezas a unos 70°C de temperatura y entre el 85 y el 90% de humedad. No se añaden levaduras ni bacterias.

Es un proceso lento, pero el resultado es un remedio natural cada vez más consumido en Europa y América. Estos tienen mayor concentración de nutrientes que otro que no haya pasado por este proceso de envejecimiento. 

El sabor del ajo negro es ligeramente dulce, aunque algo ácido. El tamaño de los dientes se reduce en la misma medida en que sus propiedades curativas se concentran. Además, no tiene ese olor tan fuerte del ajo común. A pesar de su apariencia carbonizada, la textura es blanda y cremosa y es ideal para untar, cocinar o comer en ayunas.

Se ha convertido en un recurso ideal de dietas, un gran complemento para platos especiales y en un «súper alimento» que no debe faltar en nuestro organismo.

Quizás te interese leer también: 6 problemas que te aquejan cuando tus bacterias intestinales están fuera de control

Para qué sirve el ajo negro

Son innumerables las propiedades del ajo envejecido. Podemos destacarlo, por ejemplo, como antibióticos, diuréticos, antioxidantes y digestivos. Pero, tiene muchos más:

  • Cuenta con compuestos azufrados, ácido linolénico y polifenoles.
  • Además, aporta 18 de los 20 aminoácidos y los 8 esenciales disponibles en la naturaleza.
  • Sus capacidades son 10 veces mayores que las del ajo fresco.

He aquí, pues, algunas de las ventajas de consumirlo:

1. Previene enfermedades cardiovasculares

Es un gran aliado para la salud cardíaca y circulatoria, ya que es antioxidante y antihipertensivo gracias a su aporte de alicina. A su vez, fluidifica la sangre y reduce la agregación plaquetaria. También minimiza los riesgos de padecer accidentes vasculares o trombosis.

2. Es un gran diurético

Al aportar una buena dosis de potasio, este ajo está recomendado para las personas que padecen retención de líquidos, edemas o problemas renales. Consumido en ayunas, el ajo negro elimina el exceso de agua en el organismo.

3. Aumenta el colágeno

Este alimento aporta compuestos azufrados (tiosulfinatos), que favorecen la formación de colágeno. De ahí que su consumo se recomiende a aquellos que tengan problemas de la piel. Nos referimos a los pacientes que sufren desde dermatitis hasta acné, pasando por psoriasis o rosácea. Es beneficioso, además, para paliar ciertas afecciones relacionadas con las articulaciones. También está recomendado para pacientes con artritis y dolores musculares.

4. Mejora las defensas

Mejora las defensas

Si te enfermas muy seguido porque tu sistema inmunitario está debilitado, no dudes en ingerir ajo negro. Es un remedio casero poderoso para mejorar las defensas y hacer frente a los virus y bacterias.

5. Combate la fatiga

El ajo envejecido está recomendado para los deportistas o para aquellos que quieren mejorar su resistencia física. También sirve para combatir los estados de fatiga crónica o agotamiento por exceso de trabajo o falta de sueño regular.

6. Es un gran antioxidante

Es un gran aliado para evitar el envejecimiento prematuro de las células y para eliminar los radicales libres potencialmente perjudiciales para la salud.

7. Sirve para contrarrestar problemas respiratorios

El ajo envejecido es muy bueno para reducir los cuadros de asma o de alergia y resfriados, faringitis y laringitis.

8. Calma los nervios

Consumir ajo negro puede ser un remedio natural para eliminar el estrés en exceso. Sirve para mitigar la ansiedad, combatir el insomnio y reducir la irritabilidad o el mal humor.

Visita este artículo: 6 trucos para fortalecer tu sistema nervioso.

9. Otros efectos del ajo negro

Además de los mencionados, el ajo negro combate el estreñimiento, reduce el colesterol y tiene propiedades anticancerígenas debido a su contenido de cisteína.

Cómo consumir el ajo negro

Cómo se consume el ajo negro

Al estar “de moda”, es fácil conseguir una cabeza de ajo negro en las tiendas de dietética o casas naturistas. Además de estar recomendado por nutricionistas y profesionales de la salud, es un ingrediente popular entre los chefs de renombre en los restaurantes asiáticos, europeos y americanos.

  • Se aconseja consumir entre 1 y 3 dientes de ajo envejecido por día, siempre en ayunas.
  • También puedes untarlos en una rebanada de pan o tostada durante el desayuno.
  • Es importante no ingerirlo cerca de las horas de descanso porque tiene un efecto energizante, por lo que podría ocasionar insomnio.

Los deportistas optan por añadir un diente de ajo negro en sus batidos o ingestas previas al ejercicio, ya que mejora el rendimiento, incluso en los atletas de élite.

Si lo deseas, puedes añadirlo en tus comidas: en salsas, sopas, tartas, arroces o pastas; también es perfecto para acompañar carnes, pescados o verduras. Puedes conservar el ajo a temperatura ambiente en una bolsa de plástico o frasco de vidrio durante un año, sin problema.

  • Block, E. (2010). Garlic and Other Alliums: The Lore and the Science. Cambridge: Royal Society of Chemistry.
  • Bravo, L. (2003). Farmacognosia. Madrid: Elsevier.
  • Maroto, J. V. (1986). Horticultura herbácea especial. Madrid: Mundi-Prensa.