Las claves para adaptarse a cualquier cambio

Para aprender a aceptar los cambios debemos interiorizar la idea de que estos son necesarios para crecer y evolucionar, y que todo fluye para poder avanzar

La vida no siempre transcurre tal y como nos gustaría. En ocasiones, nos toca dar un giro brusco y adaptarnos a las circunstancias.

Por eso, hoy descubriremos cómo adaptarse a cualquier cambio sin morir en el intento.

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No estamos mencionando nada nuevo cuando afirmamos que al ser humano le cuesta salir de su zona de confort.

Salir de ella por nuestro propio pie ya es difícil, pero cuando la vida así lo exige no mejora las cosas.

¿Podremos sobrellevarlo algo mejor?

La destrucción es también creación

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Adaptarse a cualquier cambio nos resulta muy difícil porque creemos que los cambios significan destrucción. La destrucción de quienes éramos, de lo que habíamos conseguido, de las personas que tenemos a nuestro alrededor.

Fruto de este miedo desde muy pequeños nos instan a buscar la seguridad. Por ejemplo, la seguridad de tener una pareja fiel o la seguridad de tener un trabajo estable.

Por ende, cuando todo esto se ve amenazado, nuestra vida se tambalea.

Enfermedades, accidentes, problemas inesperados, crisis… Todo esto puede suponer un antes y un después en todo lo que hemos experimentado y vivido hasta el momento actual.

Sin embargo, en la destrucción de esto no todo es terrible. Nos falta una parte. Aquella que nace, que crea, que se forma tras esa destrucción. Pues no hay una cosa sin la otra.

Cuando algo termina, algo comienza.

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Puede que temamos abandonar a esa pareja porque consideramos que solo habrá destrucción: nos quedaremos solos, no encontraremos a nadie más, nadie nos va a volver a querer…

Sin embargo, no somos conscientes de que tras ese cambio aparecerán nuevas oportunidades. Quizás crezcamos laboralmente, encontremos a una persona que de verdad nos valore, ¡incluso puede que nos terminemos casando!

Adaptarse a cualquier cambio es maravilloso porque nos permite transitar por nuevos caminos que nos harán más que permitirnos crecer, aprender y madurar.

El cambio es natural

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Adaptarse a cualquier cambio no tendría que ser un motivo para sufrir, ya que el hecho de querer que las cosas sigan siempre igual es fruto de nuestras creencias.

Esas creencias que nunca hemos sabido relativizar y cuestionar.

Si vemos el mundo a nuestro alrededor nos daremos cuenta de que está en un constante cambio. Es más, incluso los propios árboles que se mantienen en un mismo lugar terminan secándose para dar lugar a nuevas formas de vida.

No obstante, nosotros, el ser humano que puede moverse, trasladarse de un lado a otro, desea siempre lo mismo, que todo se mantenga igual, sin avanzar.

¿Ponemos otro ejemplo?

En una relación de pareja llega un momento en que la fase de enamoramiento termina y se da lugar a lo que conocemos como “amor maduro”. Cuando se llega a esa fase, muchas parejas entran en crisis.

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¡Ya no haces lo mismo de antes! Tenemos menos relaciones sexuales, ya no me mira igual, ya no siento las mariposas en el estómago… ¡Es normal!

Y adaptarse a cualquier cambio es necesario para que la relación siga adelante y ambas personas puedan crecer en ella.

En las relaciones de pareja, al igual que en muchas otras situaciones de la vida, el cambio se considera una señal de alerta sobre que algo no va bien. No obstante, esto no es así. El cambio es igual a crecimiento.

Para adaptarte a cualquier cambio vive el presente

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Tendemos a estar siempre divagando sobre el pasado y el futuro pero, para adaptarse a cualquier cambio, es fundamental que estemos en el momento presente.

Practicar mindfulness puede ayudarnos mucho en esto, además de que nos brindará múltiples beneficios que nos permitirán cuestionar creencias, sentirnos mejor con nosotros mismos, conocernos más, juzgar menos y sufrir menos ansiedad.

Tenemos que aprender a aceptar lo que nos sucede, todos los cambios tanto los que consideramos malos como buenos tienen algo que aportarnos. Nos enseñan, nos fuerzan a madurar y a crecer.

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¿Por qué estamos tan empeñados en mantenernos en un mismo lugar sin progresar? ¿Acaso no es esto una pérdida de tiempo?

Adaptarse a cualquier cambio es maravilloso cuando se experimenta. Vivamos los cambios y sepamos ver lo positivo que hay en abrazarlos cuando llegan.