Las claves para adaptarse a cualquier cambio

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña el 28 febrero, 2019
Raquel Lemos Rodríguez · 30 agosto, 2017
Para aprender a aceptar los cambios debemos interiorizar la idea de que estos son necesarios para crecer y evolucionar, y que todo fluye para poder avanzar

La vida no siempre transcurre tal y como se había planeado. En ocasiones, nos toca dar un giro brusco y adaptarnos a nuevas circunstancias. Pueden acontecer situaciones inesperadas, más o menos agradables, y en estos casos lo más importante es ser capaz de volver a acomodarse y salir adelante.

En muchos casos, al ser humano le cuesta salir de su zona de confort. Esto es, la rutina a la que se está acostumbrado, lo que resulta conocido y sencillo para la persona. Salir de ella por el propio pie puede resultar ser difícil. Difícil pero no imposible.

Con constancia, optimismo, ganas e ilusión, se es capaz de cualquier cosa. Hay que ser valiente para salir de la zona de confort y enfrentarse a situaciones nuevas. Pero tal como suele decirse, es más allá donde se puede encontrar la felicidad.

Zona de confort

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La destrucción es también creación

Adaptarse a cualquier cambio puede resultar muy difícil. Esto a veces ocurre por la persona tiende a asociar los cambios con el concepto de destrucción. La destrucción de quienes éramos, de lo que habíamos conseguido, de las personas que tenemos a nuestro alrededor.

Lo que ocurre es que desde la infancia y según va pasando el tiempo, las personas creamos y crecemos dentro de un ámbito en el que al final, por costumbre nos vamos acostumbrando. Dentro de este ámbito sentimos seguridad. Por ende, cuando todo esto se ve amenazado, la persona puede sentir que su vida se tambalea, y miedo a perder lo que ha construido.

Enfermedades, accidentes, problemas inesperados o crisis. Todo esto puede suponer un antes y un después en todo lo que hemos experimentado y vivido hasta el momento actual.

Sin embargo, esta idea denota un tinte de negatividad y pesimismo. Pues los cambios no únicamente acontecen destrucción e incertidumbre. Los cambios también son la oportunidad de rehacerse, de iniciar una nueva aventura, de volver a abrir cada pequeño mundo y hacerlo crecer.  Cuando algo termina, algo comienza.

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El cambio es natural

Adaptarse a cualquier cambio no tendría que ser un motivo para sufrir.  El hecho de querer que las cosas sigan siempre igual muchas veces es fruto del miedo a lo desconocido, infundado por la cultura e incluso nuestras creencias. Esas creencias que a veces cuesta relativizar y cuestionar.

Si nos parásemos a observar el mundo a nuestro alrededor, nos daríamos cuenta de que siempre está en un constante cambio. Evolucionamos, avanzamos, dejamos atrás etapas para aprender de ellas e iniciar otras nuevas mejoradas.

Tomar la iniciativa para iniciar un cambio, sin embargo, es una decisión valiente y arriesgada. Hay que ser capaz de valorar bien las opciones que se tienen, preparar un plan, una estrategia realista y adecuada. Y, posteriormente, tener fuerza para ponerla en marcha.

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En muchos casos, antes de lanzarse a la aventura, puede ser una buena opción consultar con un especialista las dudas y problemas a los que la persona se va a enfrentar. Ya se trate de salir adelante en un negocio, así como iniciar una nueva vida tras un desamor, o cualquier situación que suponga para la persona un cambio.

Para adaptarte a cualquier cambio vive el presente

Muchas veces, tendemos a estar divagando sobre el pasado y el futuro. Sin embargo, para adaptarse a cualquier cambio, es fundamental que estemos en el momento presente.

Practicar mindfulness puede ayudar mucho a la persona en este sentido. Además de que puede brindar múltiples beneficios que permitirán cuestionar creencias, sentirnos mejor con nosotros mismos, conocernos más, juzgar menos y sufrir menos ansiedad.

Del mismo modo, tenemos que aprender a aceptar lo que nos sucede. Todos los cambios, tanto los que consideramos malos como aquellos buenos que tienen algo que aportar, nos enseñan, nos fuerzan a madurar y a crecer.

¿Por qué estamos tan empeñados en mantenernos en un mismo lugar sin progresar? ¿Acaso no es esto una pérdida de tiempo? Adaptarse a cualquier cambio puede ser realmente maravilloso para la persona. Vivamos los cambios y sepamos ver lo positivo que hay en ellos.

Pensar en positivo para superar la ruptura.

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