Las diferencias entre abuso sexual y violación

Aunque abuso sexual y violación no son sinónimas, en ambos casos se obliga a la víctima a llevar a cabo acciones de índole sexual en contra de su voluntad

El abuso sexual y violación son dos términos que se utilizan como si fueran sinónimos. Sin embargo, atender a las diferencias que encierran nos permitirá arrojar un poco de luz sobre dos realidades que, tristemente, están muy presentes hoy día.

Tanto en el abuso sexual como en la violación, la víctima puede sufrir trastornos como el estrés postraumático, disminución de la autoestima y experimentar, de por vida, sentimientos de indefensión.

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Veamos por separado en qué consisten el abuso sexual y la violación.

Violación, el acto sexual forzado

Violación

La violación supone la realización del acto sexual forzado, en el que hay penetración. Mediante fuerza o intimidación, la víctima es sometida a realizar mantener relaciones sexuales en contra de su voluntad.

  • La violación puede producirse de tres maneras diferentes: vía oral, anal o vaginal.
  • No necesariamente tiene que haber penetración usando solo los genitales, sino también objetos u otras partes del cuerpo, como los dedos.

A pesar de que en la violación se produce un acto sexual no consensuado, en realidad la persona que viola no siempre busca la satisfacción sexual.

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En algunos casos, lo que busca es hacer alarde de su poder, someter a otra persona para así gozar de la sensación de tener poder o, también, puede atraerle la idea de dominar a alguien en contra de su voluntad.

Lo importante es que el sexo gira alrededor de la violación y es utilizado como herramienta para conseguir un fin. Este puede ser buscar placer, dominar o someter.

El abuso sexual y su presencia en la pareja

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Aunque el título pueda resultarnos chocante, el abuso sexual puede estar presente en la pareja. En este caso, no hay fuerza física ni agresión, pero sí engaños y manipulaciones.

El objetivo es que la otra persona haga cosas que le permitan al abusador excitarse. Por ejemplo, mediante coacción puede hacer que le envíe alguna foto subida de tono a través del móvil.

También, la persona que abusa sexualmente de otra puede hacer uso de los tocamientos y roces para poner nerviosa su víctima. En definitiva, la acosa.

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¿Qué relación puede haber entre el abuso sexual y la pareja? Pues, por ejemplo, forzar a la pareja a hacer una felación cuando no quiere realizar esa práctica.

También, hay una práctica denominada “stealthing” que supone la retirada del preservativo cuando se están manteniendo relaciones sexuales consensuadas sin que la otra persona lo sepa.

Esto es considerado abuso sexual.

Abuso sexual y violación no son siempre una parafilia

Mujer llorando

Muchas veces se puede pensar que el abuso sexual y violación que algunas personas ejercen contra otras son una especie de parafilia. Sin embargo, esto puede ir más allá.

Traumas de la infancia o algún tipo de abuso sufrido en la niñez y que no se reconoce pueden provocar que algunas personas busquen dominar y ejercer violencia contra otras.

De alguna manera, están sacando a relucir los problemas que les atormentan, pero que no saben atender de una manera más sana. Por ejemplo, acudiendo a un psicólogo.

Esto suele ocurrir porque la mayoría de las personas tienden a negar aquellos hechos más doloroso y que les han marcado de una manera profunda. Sin embargo, por mucho que lo los quieran ver, siguen ahí.

  • Actualmente, las violaciones suelen tener penas severas de prisión, entre 6 y 12 años de cárcel para la persona que agrede sexualmente a otra.
  • Sin embargo, el abuso sexual tan solo cuenta con penas de entre 4 a 10 años, dependiendo del tipo de abuso que se produzca.

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De lo que no nos cabe ninguna duda es de que la víctima es la que sale peor parada.

Las secuelas psicológicas, el miedo y las inseguridades fruto de todo esto pueden transformar la forma que tengan de relacionarse con las demás personas.

Una víctima de abuso sexual y violación tarda muchos años en recuperarse, a pesar de acudir a psicólogos y realizar variados tratamientos.

Algunas no llegan nunca a sobreponerse del todo. Lo ocurrido les deja una huella tan profunda que les seguirá afectando durante el resto de su vida.

 

 

 

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