Las flores de bach: ¿medicina alternativa efectiva?

31 diciembre, 2012
Este artículo fue redactado y avalado por el médico Gilberto Adaulfo Sánchez Abreu
Según el creador de esta terapia, la enfermedad está unida a los sentimientos. Por ello, la cura debe basarse tanto en el cuerpo como en las emociones.

Las flores de Bach son el legado que nos dejó el doctor Edward Bach para la sanación y enriquecimiento del cuerpo y el alma.

Si visitamos el artículo sobre el Lenguaje oculto del Agua, comprenderemos como las vibraciones, las esencias y la energía positiva toman forma en el agua. Las esencias de Bach pueden ayudarnos a que el agua comprenda sus propiedades curativas, y el cuerpo las asimile transformando totalmente la energía que lo compone.

¿Qué debemos aprender de las enfermedades?

Cuando hay un conflicto entre mente y alma, puede aparecer la enfermedad y su finalidad será que aprendamos a analizar los errores, asumirlos y lograr tomar actitudes ante la vida acertadas para nosotros mismos sin causar daños.

El proceso de la enfermedad, sin duda, nos llevará a un autoconocimiento del alma y en su camino nos enseñará a perdonarnos a nosotros mismos.

Una de las enseñanzas de Bach decía que son nuestros temores y ansiedades los que abren la puerta a la invasión de la enfermedad.

¿Cómo nos ayudan las flores de Bach?

Las flores de Bach, sus propiedades curativas y desde luego, el alma de las plantas puede sintonizar con nuestras emociones y hacer que desaparezcan las energías negativas que se quedan atrapadas en nuestro cuerpo.

El doctor Bach insistía en sus estudios en que la enfermedad, en su dolencia física, está unida a los sentimientos, por ello la cura debe basarse en el cuerpo, pero además, en las emociones. La medicina convencional tan solo se basa en la inhibición de las manifestaciones que provoca la enfermedad pero en la mayoría de los casos no la erradica.

El contrapunto lo encontramos en la medicina alternativa, que curará la dolencia física investigando el factor que disparó la enfermedad (que suele ser un factor emocional) y tratarlo desde su origen.

Características de este tratamiento

Las flores de Bach son un conjunto de esencias naturales utilizadas para tratar diversas situaciones como miedo, estrés, depresión, obsesiones, etc. Existen 38 remedios florales de Bach; se trata de 34 flores silvestres, 3 flores de cultivo y un agua de manantial.

Las esencias florales, desde su sabiduría como parte de la naturaleza, podrán:

  • Restablecer la armonía de nuestra alma.
  • Tomar algunas gotas de estas aguas florales aportará a nuestro cuerpo nuevas vibraciones positivas
  • Comprensión la marca de nuestra enfermedad.
  • El tratamiento será variable para cada persona, por eso el especialista que nos trate deberá hacernos un estudio personalizado para comprender cuál esencia es la que aportará a nuestro cuerpo las propiedades necesarias para su sanación.
  • Somos energía y las flores sintonizarán con nosotros desde su esencia gracias a su gran aporte desinteresado como parte de la vida en la naturaleza.

Algunas de las flores utilizadas para estos remedios son, por ejemplo, la achicoria, la madreselva, la rosa silvestre o el castaño de indias.

Hasta ahora, no se han descrito contraindicaciones para las flores de Bach. Esto es porque no contienen sustancias activas, pero tampoco se ha demostrado que tienen evidencia científica. De hecho, según un estudio, el tratamiento con flores de Bach es una de las terapias complementarias más controvertidas por su efectividad.

Imagen cortesía de Glaucia goes.

  • Bell, G. (1985). On the function of flowers. Proceedings – Royal Society of London, Series B. https://doi.org/10.1098/rspb.1985.0031
  • Tschapka, M., & Dressler, S. (2004). Chiropterophily: On bat-flowers and flower-bats. Curtis's Botanical Magazine. https://doi.org/10.1111/1467-8748.00340
  • Harder, L. D., Barrett, S. C. H., & Cole, W. W. (2000). The mating consequences of sexual segregation within inflorescences of flowering plants. Proceedings of the Royal Society B: Biological Sciences. https://doi.org/10.1098/rspb.2000.1002