¿Qué son las glándulas sebáceas y cómo puedes contribuir a tu piel? - Mejor con Salud

¿Qué son las glándulas sebáceas y cómo puedes contribuir a tu piel?

Hay etapas, como la pubertad, en las que las glándulas sebáceas están más activas. Es fundamental extremar la higiene y beber abundante agua para optimizar su función excretora

Las glándulas sebáceas están presentes a lo largo y ancho de la piel y su número es prácticamente incontable.

En el presente artículo hablaremos un poco más sobre estas y su importancia para el organismo.

¿Qué son las glándulas sebáceas?

Visita este artículo: 5 recetas para tratar la piel seca en las diferentes partes del cuerpo

Glandulas secas

Las glándulas sebáceas son células agrupadas en conjunto capaces de dividirse para conformar así diversas glándulas multilobulares que desembocan a diferentes conductos excretores.

En pocas palabras, estas son glándulas encargadas de producir y segregar diversos componentes.

Gracias a su función, contribuyen de manera considerable a la homeostasis del organismo. Además, hacen parte fundamental del sistema excretor.

Los componentes más comunes segregados por ellas son:

  • Sebo.
  • Agua.
  • Sudor.
  • Queratina.
  • Melanina.

Tipos de secreciones

Aunque la función de secretar parece sencilla, las glándulas sebáceas son un poco más complejas de lo que en un principio pudiera parecer.

Dicha tarea se divide en dos:

  • Secreción exocrina, que va hacia el exterior.
  • Secreción holocrina, que, aunque también va hacia el exterior, se compone de sus propias células, las cuales se rompen para posteriormente salir.

El sebo

Dermatitis-seborreica-como-tratarla

Este es el principal compuesto producido y expulsado por las glándulas sebáceas. De hecho, a él se le debe dicho nombre y su función es importante para el cuerpo, en especial para algunos lugares específicos.

La función principal del sebo se centra en el cabello y algunos sectores de la piel. Este se encarga de lubricarlos, evitar la sequedad y combatir todo tipo de agente externo o cuerpo extraño.

No obstante, su exceso puede resultar molesto para las personas, y más cuando se trata de regiones como el rostro y la famosa “zona T“.

¿De qué depende el sebo?

Este se encuentra presente en todos los seres humanos.

No obstante, la cantidad del mismo es diferente en cada uno y depende de diversos factores incidentes:

  • Edad: en edades infantiles o jóvenes es menor que durante la adulta. Asimismo, la pubertad es la más afectada.
  • Hormonas.
  • Trastornos emocionales.
  • Dieta o régimen alimenticio.
  • Diferencias sexuales.

Estos determinan el flujo sebáceo (la producción del sebo por parte dichas glándulas).

¿Qué compone el sebo?

Los principales componentes del sebo son tres, y gracias a ellos recibe las características grasosas y aceitosas.

  • Ceras.
  • Grasas neutras.
  • Ácidos grasos libres.

Más sobre las glándulas sebáceas

Durante el artículo hemos hablado sobre la localización de dichas glándulas en el organismo, haciendo referencia a la piel.

Para concretar más, diremos que estas se encuentran en la zona o área superior a la dermis y se asocian con los folículos pilosos.

Sin embargo, algunas personas no cuentan con dichos orificios en las palmas de las manos o las de los pies y por tal razón, las glándulas sebáceas pasan desapercibidas en aquellos lugares.

Problemas asociados

Problemas asociados

Los trastornos o enfermedades más comunes asociados a las glándulas sebáceas son:

  • La rosácea.
  • El acné.
  • Los quistes sebáceos.
  • La dermatitis perioral.

¿Cómo ayudar a las glándulas sebáceas?

Una vez indicados los problemas cutáneos asociados con estas, cada persona puede intervenir, ayudando y apoyándose en diversas alternativas.

Los siguientes son las más comunes para dicha ayuda y pueden ser determinantes para controlar la producción de grasa:

Lavarse las manos

Este es quizá uno de los hábitos básicos obligados, sí o sí, y más aún cuando las manos tocarán la piel del rostro.

A pesar de encontrarse en casi toda la superficie de la piel, las glándulas sebáceas cuentan con una mayor presencia en la cara.

Así, otras bacterias o agentes extraños pueden alterar el pH y, producir algunas enfermedades.

Desmaquillarse antes de dormir

La acumulación de bacterias sumada a la producción de sebo incrementan las probabilidades de enfermedades como el acné.

Por ello, se recomienda, antes de irse a dormir, lavar el rostro para remover las bacterias y, asimismo el maquillaje aglomerado en la superficie de la piel.

¿Quieres conocer más? Lee: Limpia tu piel del acné con estos 6 maravillosos aceites esenciales

Beber agua

Beber agua

Las glándulas sebáceas desempeñan una gran función a lo largo del organismo. No obstante, la producción y segregación excesiva de dichas sustancias puede convertirse en un problema.

Una de las consecuencias más directas puede ser la deshidratación. Para combatirla se recomienda beber cantidades moderadas de agua a lo largo del día.

La cantidad recomendada es de 8 vasos.