Las madres y padres no tienen vacaciones

Este artículo ha sido verificado y aprobado por el psicólogo Bernardo Peña el 17 febrero, 2019
La tarea de ser madre o padre supone retos y responsabilidades tan importantes que se hace necesario invertir el 100% del tiempo.

Las prioridades en la vida de una mujer, así como en la del hombre, cambian después de ser padres. Por eso, una vez nacen los hijos, las padres, coloquialmente hablando, dejan de tener vacaciones por un largo tiempo. 

La tarea de ser madre o padre supone retos y responsabilidades tan importantes que se hace necesario invertir el 100% del tiempo. Sin embargo, nada se compara con el sentimiento y la satisfacción de poder ver crecer a los hijos felices, contando siempre con el apoyo de las madres y padres.

Si bien las vacaciones empiezan a tener otro significado, los placeres pasan a un segundo plano cuando lo principal es la familia. De hecho, de esta labor se derivan experiencias tan significativas que marcan para siempre la vida.

¿Cómo son las vacaciones de una mamá y un papá? Aunque la expectativa hace pensar en playa, pareja y niños jugando, lo cierto es que está muy alejado de la realidad. Aunque hay momentos muy entretenidos, podría decirse, que los padres y las madres no tienen vacaciones.

Bebé en casa

 

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Las vacaciones de una madre y un padre son diferentes

El verano, la época navideña y cualquier periodo de vacaciones puede sonar muy divertido. Sin embargo, contrario a ser un tiempo de relajación y descanso, las madres y padres suelen tener más ocupaciones. Con los niños en la casa y las tareas multiplicándose, es difícil pensar en un tiempo para sí mismas.

Estas labores se extienden, inclusive cuando se planea un viaje familiar. Aunque todos salgan con el ánimo de disfrutar y relajarse, las madres y padres en realidad muchas veces no están descansando. En todo momento deben velar por la seguridad de sus hijos. Además, sigue siendo necesario preocuparse por hábitos comunes como la alimentación, el baño y la salud.

La rutina de una madre o un padre en vacaciones puede variar en cada caso, dependiendo del apoyo de la familia, así como del número de hijos.

Lo bueno de todo esto es que se construyen momentos de aprendizaje y valor para la familia. Nada se compara con el amor y la felicidad de formar un hogar.

¿Es posible que las madres o padres tengan unas vacaciones verdaderas?

Conseguir unas vacaciones verdaderas.

Cuando se es mamá o papá, a veces es complicado hablar de unas vacaciones verdaderamente relajadas. Sin embargo, en determinados momentos es de suma importancia buscar unos días para descansar de la rutina.

Es muy probable que esta oportunidad no se dé cuando los niños son muy pequeños. Estos requieren todas las atenciones maternales. Sin embargo, una vez crezcan y puedan, por ejemplo, quedarse con su abuela, las vacaciones pueden ser una realidad.

Hacer planes sin hijos puede causar cierto sentimiento de remordimiento, sobre todo cuando existe la costumbre de pasar el tiempo libre en familia. No obstante, puede producir beneficios tanto propios, como en la pareja y los hijos.

La distancia temporal incentiva la autonomía de todos los miembros del hogar. Aunque al principio puede ser difícil para los niños, poco a poco les permite eliminar ese sentimiento de apego que, muchas veces, es perjudicial.

Por otro lado, las madres y padres también les dan la oportunidad a los niños de interactuar con otras personas, disfrutar la compañía de otros familiares y romper la rutina. A pesar de que es difícil eliminar ese sentimiento de preocupación, saber que están con alguien que los ama puede dar un poco de paz.

¿Qué puede hacer una madre o un padre para tener unas vacaciones sin remordimientos?

En el momento que sean posibles unas vacaciones sin hijos no deben existir culpas. Si existe ese sentimiento de estar “abandonando” a los hijos, es muy difícil que el viaje sea satisfactorio. Como la relajación es necesaria y las medidas preventivas también, antes y durante unas vacaciones es bueno considerar algunos aspectos;

  • Dejar a los niños con una persona especial, de total confianza.
  • Elegir a una persona de respaldo, por si la persona encargada tiene un imprevisto.
  • Hacer un “simulacro” con la persona que quedará a cargo, ya sea en una cena o paseo, para que el niño se familiarice.
  • Dejar apuntados los teléfonos importantes, por si acaso.
  • Dejar todo preparado. La casa hecha, los menús para los niños, un botiquín y todos sus documentos.
  • Llamar con regularidad para saber cómo están.

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La importancia de ser padres.

Muchos relacionamos el término “vacaciones” con “descanso”. Sin embargo, si consideramos todos los esfuerzos que hacen, en definitiva podemos decir que, muchas veces, las madres y padres no tienen vacaciones.