Las mejores dietas para adelgazar “sin sufrir”

29 enero, 2018
Aunque parezca una contradicción, para adelgazar sin sufrir no debemos hacer dieta. El secreto está en aprender a comer correctamente, y aumentar el consumo de alimentos saciantes y saludables

Cuando pensamos en llevar a cabo un régimen alimentario automáticamente creemos que la pasaremos mal, tendremos hambre todo el tiempo y seremos unos malhumorados insoportables.

Sin embargo se puede adelgazar sin sufrir. ¿Cómo? En este artículo te lo contamos.

¿Es posible adelgazar sin sufrir?

Hacer dieta no es sinónimo de sufrimiento. Esa es una idea que nos han inculcado erróneamente y que se mantiene de generación en generación.

La buena noticia es que podemos perder peso sin pasar hambre, sin temerle al “efecto rebote” y sin sentirnos deprimidos, malhumorados o enojados.

Presta atención a estos tips de una dieta ideal:

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1. Dile adiós a los alimentos metabólicamente “muertos”

harinas-refinadas

Podemos dividir en tres grupos a estos alimentos que no traen beneficios al organismo sino todo lo contrario: azúcares procesados, harinas procesadas, aceites.

¿Cuántas de tus comidas los incluyen? Seguramente la mayoría.

Uno de los problemas que ocasionan es la hinchazón. Por lo tanto, una de las razones por las cuales no puedes bajar de peso es porque el almidón y las grasas se están acumulando en tus tejidos.

2. No hagas dieta

Aunque pueda resultar extraño, la mejor dieta para bajar de peso sin sufrir radica justamente… ¡en no hacer dieta!

Esto se debe a que, para muchas personas, contar calorías y mirar los envases de los alimentos, así como también la balanza, se convierte en una obsesión.

Pensar continuamente en los kilos y en lo “permitido o prohibido” no es bueno para tu salud física ni mental.

Por ello es mejor que no hagas una dieta, y  mucho menos de las que prometen resultados milagrosos en pocas semanas.

3. Desayuna bien

7 cosas sobre el desayuno que debes conocer

La base de una alimentación sana radica en ofrecer al organismo lo que necesita y cuando lo necesita. Por lo tanto, desayunar adecuadamente es fundamental por muchas razones.

Primero, porque te aportará los nutrientes que tu cuerpo precisará a lo largo de la jornada (recuerda que has estado durmiendo varias horas y no le has ofrecido comida en todo ese tiempo).

Además, un desayuno completo evita los picoteos a media mañana o llegar con mucho apetito al almuerzo, te permiten hacer ejercicio y rendir más, etc.

El ayuno prolongado almacena grasa porque el organismo al no recibir alimento se pone en modo “ahorro”.

Procura que tu desayuno incluya todos los grupos alimentarios: frutas, verduras, lácteos, cereales… nada de fritos, azúcares ni bollería.

Te recomendamos leer: 7 desayunos para adelgazar y no pasar hambre

4. No te peses a cada rato

El cuerpo tiene subibajas en el peso según diferentes factores.

  • Por ejemplo, no es lo mismo pesarse por la mañana antes de desayunar que por la noche después de haber comido varias veces durante el día.
  • Tampoco es igual subirse a la balanza antes del ejercicio que después de entrenar.
  • Incluso el pesaje puede cambiar si hemos o no ido al baño, si bebimos más o menos líquido y dependiendo el momento del ciclo menstrual de la mujer.

Lo más saludable es pesarse cada mes y tratando de respetar las mismas condiciones (por ejemplo, siempre después de desayunar y antes de ejercitar).

5. Come más veces (pero menos cantidad)

Come más veces (pero menos cantidad)

Uno de los principales problemas de las “dietas mágicas” es que reducen al máximo la ingesta de alimentos. Eso no está bien porque el organismo necesita diferentes nutrientes.

No es recomendable que el almuerzo sea un yogur ni que la cena sea un plato de sopa. Una buena manera de adelgazar sin sufrir es comer más pero de manera más inteligente.

¿Qué quiere decir esto? Que en lugar de hacer 4 ingestas copiosas hagas 6 más pequeñas. La misma cantidad de alimentos pero divididos en más comidas.

Es conveniente consumir algo cada 3 o 4 horas. Así llegarás con menos apetito al almuerzo o la cena, el organismo tendrá energía continuamente y el estómago quemará grasas cuando realice cada digestión.

6. Mastica bien

Este es otro de los trucos que te pueden ayudar si quieres bajar de peso pero no sufrir con dietas “milagrosas”.

  • Cuando comemos despacio ingerimos menos alimentos. Así es, porque cuando el cerebro recibe la señal del estómago de que ya está satisfecho… suele ser demasiado tarde.
  • Masticar 30 veces cada bocado, además, te servirá para que el sistema digestivo reciba los alimentos más procesados.
  • Algo que también puede contribuir en tu objetivo es que utilices platos más pequeños así te puedes servir porciones menores.

7. No te prives de lo que te gusta

Helado

Siempre y cuando seas moderado puedes disfrutar de un helado, de una porción de pastel o de una hamburguesa. Date el gusto una vez a la semana y no tengas miedo de “pecar”.

Lo bueno de este permiso es que te quitará la ansiedad y el antojo. Además, servirá para que la próxima vez cuando estés delante de un platillo que te encante no quieras devorarlo en cuestión de segundos.

8. Añade más proteínas

Este nutriente tiene muchas bondades para nuestro organismo y nos permiten adelgazar sin sufrir.

En cada una de tus ingestas trata de añadir proteínas acompañadas por frutas y verduras para obtener saciedad y energía. Aportan pocas calorías, ralentizan la digestión y son saludables.

9. No te distraigas al comer

Cenar ligero y temprano

Deja de lado la televisión, el móvil o ese libro que te encanta mientras comes. Si estás disperso a la hora de la comida ingerirás más alimentos y de peor calidad.

Además no masticarás como corresponde y el cerebro aún tardará más en recibir el mensaje de que el estómago está satisfecho, ya que estará prestando atención a otra cosa.

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