Las mejores formas de relajarte al llegar a casa

Valeria Sabater · 30 mayo, 2014
Para desconectar y olvidar todos los problemas no hay nada como una ducha al llegar a casa. Recuerda terminar con un chorro de agua fría en las piernas para favorecer la circulación

Cansancio, pesadez de piernas, dolor de cabeza… cuando llegamos a casa agotadas después de una larga jornada, lo primero que nos apetece seguramente es sentarnos en el sofá y descansar. Pero existen otras formas más saludables y beneficiosas para encontrar alivio que te encantará conocer. Sencillos consejos con los que reactivar tu circulación, y eliminar tensiones. Te invitamos a conocer nuestros consejos.

1. Un masaje relajante en los pies

masaje.piesSencillamente ideal. Todo nuestro peso corporal recae sobre ellos, nos pasamos a veces hasta 8 horas de pies, con zapatos muy cerrados o con tacones que poco a poco, van llenándolos de cansancio y dolor. Te aseguramos que realizarte un masaje en los pie, es una de las actividades más relajantes y beneficiosas que hay. Dormirás descansada y al día siguiente te levantarás recuperada para otra jornada. Te enseñamos cómo realizarlo a continuación.

  • Este masaje no dura más de 20  minutos, y te lo puedes hacer tú misma. Si lo repites cada día, notarás como poco a poco tus pies están más descansados, ágiles y sin dolor articular.
  • Empezaremos poniendo los pies a remojo en la bañera o en un cubo adecuado con agua tibia. Si echas un puñadito de sal, el efecto relajante será mucho mejor, reactivando además la circulación.
  • Los sacamos después de 10 minutos, los secamos y seguidamente, aplicamos o bien una crema hidratante o un aceite aromático en nuestras manos, frontándolas bien para después, iniciar el masaje relajante en nuestros pies.
  • Empezamos ya el masaje. Para hacerlo bien hemos de saber que es necesario ejercerlo desde los dedos hasta el tobillo es decir, en movimientos ascendentes, hacia arriba, para después, bajar a la planta del pie.
  • En estos movimientos ascendentes, ejerce presión en ciertas zonas clave, en los dedos, en la parte central, en la parte del pie., en el talón, el empeine.. una presión de pocos segundos para después, relajar. Utiliza tus pulgares para realizar movimientos circulares sobre la piel. Es muy relajante.
  • Es necesario hacer un poquito más de presión en el talón, ahí donde el pie está más cansado y necesita en mayor grado reactivar la circulación. Una vez terminado el masaje, ponte unos calcetines para mantener el calor.¡No olvides repetirlo cada día!

2. Los beneficios de una ducha relajante

ducha-de-agua-fria

Una ducha no es solo una medida de higiene. Se trata también de un energizante natural capaz de estimular nuestra circulación, reactivar nuestras funciones básicas, reactivar nuestras defensas al producir glóbulos blancos, proporcionar alivio muscular y también mental. ¿Cómo resistirse entonces a una buena ducha nada más llegar a casa?¡Nos encanta!

Ahora bien, la pregunta es ¿una ducha fría o una ducha caliente? Bien, la respuesta es sencilla. Los médicos nos recomiendan que nada más levantarnos, la ducha será tibia y ligeramente fría. De este modo nos despejamos, reactivamos el organismo y nos mantiene despejados de cara a empezar ese nuevo día. Ahora bien, cuando lleguemos a casa y para relajarnos, optaremos por una ducha caliente. Pero permite que te demos una recomendación. Cuando hayas terminado de ducharte con agua caliente, échate durante un par de minutos un chorro de agua fría en las pantorrillas. Es ideal para descansar las piernas, sobre todo si padeces de varices. Pruébalo, es un modo ideal y maravilloso de relajarte al llegar a casa.

Cómo relajarte en el sofá

relajación

Excelente. Ya nos hemos tomado un baño caliente, nos hemos hecho un masaje en los pies… ¿Qué toca ahora? Relajarnos al menos durante media hora en el sofá, pero eso sí, de un modo adecuado.

Es posible que pienses que todas estas pautas te es imposible cumplirlas. Qué los niños, y todas las tareas que debes realizar en casa te impiden  poder relajarte. Bien, ten en cuenta que para relajarnos y recuperar fuerzas, no requiere más de hora o hora y media. ¿Qué nos cuesta? Es por tu salud física y mental, y bien vale la pena intentarlo.

Perfecto, vamos a ver qué pautas hemos de seguir para relajarnos adecuadamente en el sofá, veámoslo:

  • Ponte ropa cómoda, para después, tumbarte en el sofá con las piernas ligeramente elevadas. Antes, nos habremos preparado una infusión bien caliente. Puedes optar por una amplia gama de infusiones relajantes, tales como melisa, tila, manzanilla, valeriana, amapola californiana o pasiflora o flor de la pasión. Incluye una cucharadita de miel, y llévate la taza al sofá donde vas a relajarte.
  • Ve a una habitación donde no haya excesivo ruido, y donde la luz no sea muy intensa ni muy oscura, túmbate con las piernas ligeramente elevadas y empieza a hacerte un pequeño masaje en las sienes. Movimientos circulares, despacio pero firme. Ve cogiendo aire poco a poco con la nariz, para después dejarlo ir por la boca. Con calma. Después, deja las manos sobre tu pecho, sintiendo como éste sube y baja… Lo esencial es también que no pienses en nada, deja tu mente en blanco y desconecta de tus obligaciones aunque sea durante hora y media. Si lo haces cada día tu salud física y mental lo notará.