Las mejores técnicas contra la ansiedad

El ejercicio físico es una de las mejores alternativas para minimizar la ansiedad y descargar tensiones a la vez que favorecemos la producción de serotonina

Millones de personas en todo el mundo se ven afectadas por este mecanismo de defensa que anticipa el posible peligro y que nos hace actuar de manera diferente.

Es fundamental tratarlo de forma profesional y también a través de técnicas contra la ansiedad. En este artículo te ofrecemos algunas de las más eficaces.

Consejos para reducir la ansiedad

Como primera medida, es fundamental aceptar los síntomas y familiarizarte con ellos. Esto no es tan sencillo, pero sí muy importante.

Detente un momento y “observa” tu ansiedad. ¿En qué momento surge? ¿Cuándo se produce con mayor intensidad? ¿De qué manera desaparece?

Cuando te sientas ansioso y pienses que este problema te está dominando, te recomendamos que lleves a cabo las siguientes técnicas:

Ver también: Cómo distinguir un ataque al corazón de un ataque de ansiedad

1. No vayas contra la corriente

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Acepta y reconoce tu ansiedad. De nada sirve luchar contra los síntomas. Tienes que hacerle frente. No te mientas a ti mismo ni trates de ocultar la verdad.

Ten confianza en que muy pronto te sentirás mejor.

2. Aprende sobre tu condición

Es importante saber que la ansiedad se presenta de forma inesperada y, aunque no exista un peligro real, interpretamos erróneamente la situación.

Entre los síntomas más frecuentes podemos encontrar:

  • Incapacidad para controlar el miedo o la incertidumbre
  • Sudoración excesiva
  • Respiración y latidos acelerados
  • Dolor de cabeza
  • Sequedad en la boca

3. Ponte cómodo

Descansos cortos y frecuentes

Piensa en el cuadro de ansiedad como si fuese una tormenta. Lo primero que hacemos en esa situación es intentar guarecernos para no mojarnos. Aquí sucede lo mismo.

  • Cuando tus niveles de ansiedad estén muy altos deja todo lo que estás haciendo, recuéstate o levántate de tu asiento, quítate los zapatos y haz todo lo posible para estar cómodo.
  • Puedes cerrar los ojos y regular tu respiración para que el cuerpo comprenda que no existe ningún peligro.

4. Haz ejercicio

Según un estudio llevado a cabo en 2013, la actividad física tiene efectos positivos sobre la ansiedad y los problemas emocionales.

El ejercicio permite disminuir la ansiedad y descargar las tensiones que nos llevan a sus síntomas principales.

Busca algo para hacer que implique movimiento: caminar, nadar, andar en bicicleta o practicar boxeo. Son una alternativa mucho más sana a los ansiolíticos.

5. Ten pensamientos realistas

Ten pensamientos realistas

¿Qué te hace sentir ansioso? ¿Cuáles son los pensamientos que te acosan? Si mantienes una actitud positiva y te centras en las buenas ideas de a poco la ansiedad se irá aplacando.

Trata de ver cada situación desde un ángulo diferente y sentirás menos estrés.

Al basarnos en pensamientos realistas nos damos cuenta de que la vida no es un examen ni una presentación donde serás juzgado por tus actos.

Mira las cosas desde el “lado amable” o con el “vaso medio lleno”. Deja de lado los pensamientos que te angustian y te limitan.

6. Haz aquello que te haga sentir bien

Si no te gusta hacer ejercicio, no hay problema, ya que existen cientos de actividades que pueden reducir tu ansiedad.

Por ejemplo, puedes: leer una novela, mirar una película de dibujos animados, beber un té, jugar con tus hijos, planear un viaje, escuchar música o darte un baño de inmersión.

Cualquier cosa que sirva para distraerte es bienvenida.

7. No saques conclusiones apresuradas

ansiedad

Aquellas personas altamente ansiosas suelen sacar conclusiones basándose en muy pocos datos e información. Por ejemplo, al mirar las expresiones faciales de los demás.

Estas deducciones pueden estar relacionadas a sus sus experiencias previas.

Es decir que si estás sufriendo ansiedad es más probable que te apresures y saques conclusiones no siempre acertadas. Mejor espera y analiza bien la situación antes de dar un veredicto.

8. Respira

Cuando el aire ingresa lentamente por la nariz y se mantiene unos segundos en los pulmones, antes de salir con mucha pausa, el cuerpo se relaja. Mucho más aún si cierras los ojos.

Haz la prueba y verás cómo los latidos del corazón se equilibran, se detiene la sudoración de las manos o la sensación de asfixia.

¡Solo respirando con consciencia!

Te recomendamos leer: Cómo la respiración incorrecta puede afectar tu salud

9. Medita

Cómo empezamos a meditar

Ya que has aprendido cómo respirar para reducir la ansiedad, el siguiente paso es practicar la meditación. Esta filosofía ancestral es muy beneficiosa.

Con media hora al día (por ejemplo, al levantarte o antes de acostarte) puedes erradicar el estrés y los nervios.

La meditación no es sentarse en posición de loto y cerrar los ojos, sino entrenar la mente para que no te juegue una mala pasada.

Puedes disfrutar las bondades de esta práctica en todo momento y lugar.

Además, sería bueno que realizases técnicas de relajación para mejorar la ansiedad. Lo mejor de todo es que sus efectos son de larga duración.

  • Pon música instrumental, enciende una vela y un incienso.
  • Recuéstate en el sofá o la cama y cierra los ojos. Concéntrate en los sonidos y aromas.
  • De a poco verás como te sientes más sereno.

11. Sigue una dieta saludable

Los fritos, dulces y harinas, así como también el alcohol o el café, pueden tener incidencia en tus cuadros de ansiedad.

Ya que somos lo que comemos y bebemos, mejor sería que prestases más atención a los alimentos y bebidas que le ofreces a tu organismo.

Las frutas y verduras tienen muchos nutrientes buenos para la mente y el cuerpo.

Opta por un zumo de naranjas mejor que un café cada mañana, o una ensalada antes que una hamburguesa. Te sentirás mejor y más tranquilo.