Las migrañas o jaquecas, factores predisponentes y prevención

Las migrañas o jaquecas, factores predisponentes y prevención

Las alteraciones de sueño suelen ser uno de los desencadenantes más habituales de la migraña, ya sea por exceso o por defecto. Para evitarla debemos intentar mantener unos patrones lineales

La migraña o jaqueca es un problema de salud importante que afecta a más del 10% de la población, preferentemente a mujeres, y que puede llegar a ser incapacitante cuando se sufre uno de sus ataques o crisis.

El tratamiento del dolor de cabeza debe ser farmacológico, aún más si va acompañado de vértigo, mareos, vómitos, náuseas y otros síntomas, pero podemos prevenir su aparición o al menos, hacer que las crisis sean más espaciadas en el tiempo.

Factores predisponentes de la migraña

Hay situaciones que pueden desencadenar un ataque de migraña, si sabemos cuáles lo son en nuestro caso y los evitamos en la medida de lo posible, podremos prevenir su aparición.

Los factores predisponentes más habituales son:

  • Estrés físico o emocional
  • Ejercicio físico excesivo en alguien que no lo realiza habitualmente
  • Alteraciones hormonales, como en el caso del consumo de anticonceptivos orales o durante la menstruación o en los días previos.
  • Alteraciones del sueño: dormir poco, dormir demasiado, cambios en los horarios habituales. Es bastante común la llamada migraña del fin de semana, debido a que se duerme más y los horarios varían de los habituales.
  • Consumo de tabaco y de alcohol, en especial, vino tinto.
  • Calor y exposición excesiva al sol.
  • Se ha comprobado que algunos alimentos pueden desencadenar una crisis de migraña: chocolate, frutas ácidas, pescado ahumado, huevos, nueces, derivados lácteos, quesos curados, aditivos (glutamato), etc.
  • Las comidas copiosas y el extremo opuesto, el ayuno prolongado, también pueden ser responsables de que sobrevenga un ataque.

Prevención de la migraña

Sabiendo cuáles son los factores más importantes, intentaremos que nos afecten lo menos posible y para ello se recomienda:

  • Evitar situaciones de estrés y presión. Realizar ejercicios de relajación.
  • Practicar deporte de resistencia de forma regular.
  • Mantener unos horarios de comida y sueño estables.
  • Evitar variaciones climáticas bruscas.
  • Aunque hemos enumerado algunos de los alimentos que más habitualmente se han relacionado con la aparición de crisis de jaquecas, no son igual para todas las personas. Cada uno debe saber cuáles son los que más le afectan a uno y evitarlos.

Hay ocasiones en que estas medidas no son suficientes y se sufren crisis muy habituales y muy agresivas. En estos casos, el médico le recetará tratamiento farmacológico preventivo, que es distinto al que debe tomarse durante el ataque. Si este es su caso, consulte con su médico.

Fotografía cortesía de Andy