Las personas rencorosas no perdonan ni olvidan

Este artículo ha sido verificado y aprobado por Sara Ramo González el 15 noviembre, 2018
El rencor cumple una función en nuestras vidas, pero puede convertirse en un problema a la hora de relacionarnos con los demás.

El rencor es un sentimiento negativo común. Aparece cuando no somos capaces de superar los conflictos personales y mantenemos una actitud defensiva aunque se trate de hechos del pasado. Las personas rencorosas en exceso pueden tener problemas para relacionarse con los demás.

La función del rencor

Valor adaptativo

El rencor es un sentimiento que se asocia con nuestra memoria. Las redes de memoria que configuran tu experiencia vital almacenan todo aquello que puede serte útil en un momento dado. Tanto la información positiva como la negativa.

En general, y por supervivencia, la información de tipo negativo o que supone una amenaza para la persona se guarda de forma especial en nuestro cerebro. El objetivo de este mecanismo es ante todo el de favorecer que la persona no vuelva a exponerse al daño recibido.

Los humanos, como cualquier animal evolucionamos a partir de la adaptación al entorno. Y esto sucede gracias a que los recuerdos nos advierten de qué estímulos, ya sean personas u objetos, del entorno nos convienen y cuáles no. En el caso del rencor hablaríamos de una información de tipo negativo.

Mecanismo de defensa

Las personas rencorosas guardan determinada información de forma que es dificil que las nuevas experiencias modifiquen su categoría como “información negativa” o “persona poco deseable”. Esto puede llegar a generarles un problema a la hora de establecer relaciones sociales nuevas o reparar sus rencores.

Normalmente las personas empleamos esquemas cognitivos que pueden ayudarnos de guía en las situaciones ofreciendonos información acerca de la experiencia almacenada o las opciones que tenemos. Estos esquemas deberían nutrirse continuamente y ser flexibles.

En el caso de las personas rencorosas puede ser que como mecanismo de defensa activado por experiencias desagradables con otras personas, sus esquemas cognitivos sean más rígidos. Esto implica que las personas rencorosas no cambiarán fácilmente de parecer.

Es importante tener en cuenta que las conductas de las personas tienen normalmente una función. En el caso de las personas rencorosas servirían como defensa ante nuevas amenazas o daños. Esto puede hacerles actuar de forma defensiva en algunas ocasiones.

Ver también:Es posible aprender cosas y afianzar recuerdos mientras dormimos

Posibilidades de cambio paras las personas rencorosas

Aunque no podamos plantear un método pre-establecido, sí podemos ofrecer consejos para las personas rencorosas que quieran realizar cambios en su forma de ser.

  • Disfruta del presente. A veces las personas que se centran demasiado en acontecimientos pasados no tienen espacio para disfrutar las cosas que les suceden el el presente. Trata de disfrutar plenamente de esas actividades que tanto te gustan.
  • Sé más flexible. Opta por realizar actividades cotidianas de forma diferente. La neurociencia apunta a que cambiar algunos hábitos cotidianos puede generar nuevas redes neuronales y fomentar nuestra flexibilidad mental.
  • Practica la atención plena. Ser plenamente conscientes de lo que estamos haciendo en cada momento o disfrutar con todos los sentidos de una actividad puede ayudarte a cambiar el foco de tu atención.
  • Comunícate. Muchas veces filtramos la información de forma que no logramos ver el punto de vista de la otra persona. Si crees que eso te está sucediendo prueba a comunicarte abiertamente con el otro. Puedes evitar malentendidos.
  • Busca lo positivo. Ser conscientes de todo lo positivo que nos rodea puede ayudarnos a filtrar la información que recibimos sin tener sólo en cuenta lo negativo. Puedes anotar cada día dos o tres cosas buenas que te hayan sucedido.

Ver también: Incluye el mindfulness en tu vida diaria

Aunque son consejos muy simples, esperamos que puedan ayudarte en tu día a día si consideras que estás entre las personas rencorosas. ¡Esperamos que te sirvan!

  • Punset, E. (2010). Brújula para navegantes emocionales. Aguilar.
  • Punset, E. (2012). Una mochila para el universo. Ediciones Destino.
  • Punset, E. (2011). Innocència radical. Aguilar.
  • PUNSET, E. P. (2015). Neuroarquitectura: el reflejo por fuera de lo que somos por dentro. Artículo publicado en el portal web http://www. inteligenciaemocionalysocial. com. Accedido el17(08).