Las propiedades curativas desconocidas de la cúrcuma

Daniela Castro 4 octubre, 2014

Las especias picantes son muy utilizadas en la gastronomía de los países tropicales, debido a su particular sabor que le da un toque especial a las comidas. Pero más allá de sus usos en la cocina, estas especias están llenas de propiedades medicinales, que con los años se han hecho muy famosas debido a su efectividad. Una de las especias más famosas por sus propiedades medicinales, es la cúrcuma, un condimento con propiedades antiinflamatorias y antioxidantes que favorecen el tratamiento de muchos trastornos.

En general, la cúrcuma es una especia con propiedades que favorecen el sistema digestivo. Este condimento ha sido utilizado como un tónico estomacal que estimula las secreciones digestivas y facilita la digestión. Es especialmente recomendado para aquellas personas que padecen de falta de apetito, digestiones lentas, gastritis crónica, entre otros.

La parte utilizada de la cúrcuma es el rizoma, el cual tiene un principio activo llamado polifenol curcumina, responsable de su color amarillo brillante. Pero además, también está compuesta por aceites esenciales, carbohidratos, ácidos grasos, curcuminoides, polipéptidos como la turmerina, entre otros.  ¿Te gustaría conocer más sobre las propiedades más sorprendentes de la cúrcuma?

Antioxidante natural

Los poderes antioxidantes de la cúrcuma se comparan con las vitaminas C y E. Básicamente, esta propiedad se debe al carácter fenólico de la curcumina, pero también se debe al extracto acuoso. Gracias a esta propiedad, la cúrcuma reduce la peroxidación lipídica, que es la causante de muchas enfermedades, inhibiendo los procesos de aterogénesis.

Acción antiinflamatoria

La curcuma, una especie con muchas propiedades

La curcumina, compuesto responsable de su color amarillo, convierte a la cúrcuma en un potente antiinflamatorio. Esta propiedad es muy significativa y consiste en suprimir la liberación de los mediadores inflamatorios y estimular la producción de cortisona de las glándulas adrenales, la cual interviene de forma indirecta en este proceso.  De acuerdo con las investigaciones hechas con animales, el poder de antiinflamatorio de la cúrcuma se compara con la cortisona y a la fenilbutazona, en casos de inflamación aguda, con la gran diferencia de que no produce  efectos secundarios. Con estos efectos, la cúrcuma se convierte en un aliado para mejorar trastornos como la artritis y heridas.

La gran parte de los antiinflamatorios, usados de forma continuada, acaban afectando a la función hepática; la cúrcuma, no solo no afecta negativamente, si no que es hepatoprotectora, como describiremos más adelante, lo que la convierte en un antiinflamatorio de elección en los procesos crónicos.

Fortalecedora del sistema inmunológico

La cúrcuma y sus arabinogalactanos ayudan a mejorar el rendimiento del sistema inmunológico, favoreciendo la eliminación de organismos externos y previniendo el desarrollo de infecciones.

Antimicrobiano y Fungicida

Bacterias

La cúrcuma inhibe el crecimiento de la mayoría de los microorganismos causantes de la colecistitis, como lo son la Sarcina, Gaffkya, Corynebacterium y Clostridium, así como Estafilococo, Estreptoco, Bacillus, Entameoba histolytica y varios hongos.

Neuroprotectora

De acuerdo con una investigación realizada por  el Dr Daniel y colegas de la Universidad de Rhodes, de Sudáfrica, el extracto de cúrcuma funciona como un protector de los tejidos del cerebro, así como también de la mayoría de sistemas vitales del cuerpo. Según el estudio publicado, el efecto de la cúrcuma protege ante sustancias toxicas y dañinas como por ejemplo el cadmio y plomo.

Hepatoprotectora

Higado (2)

Los estudios han encontrado en la cúrcuma un efecto  como tónico biliar y protector del hígado. Según estas investigaciones, el efecto hepatoprotector de la cúrcuma se debe a la curcumina y otras sustancias como el borneol, la turmenona, el eugenol y el ácido cafeico.

Gracias a estas propiedades, la cúrcuma se ha mostrado efectiva para tratar las piedras de la vesícula biliar, tiene efectos antiinflamatorios y posee componentes que favorecen el vaciado de la vesícula biliar y el drenaje del hígado.

Aumenta la producción de  los ácidos biliares, así como la solubilidad de la bilis, la excreción de las sales biliares, del colesterol y de la bilirrubina.

Es recomendada especialmente para las personas con cirrosis, enfermedades hepáticas, ictericia y trastornos de la vesícula biliar.

Anticancerígena

El rizoma de cúrcuma contiene unos 10 componentes anticancerígenos, entre los que se destacan la curcumina, curcuminoides, betacarotenos, curcumenol, curdiona y limoneno. Según las investigaciones, es efectivo especialmente para prevenir el cáncer de  colon y boca. Así mismo también se ha mostrado efectivo en las diferentes etapas de formación del cáncer, inhibiendo su desarrollo y promoviendo su regresión.

Otros estudios han revelado que los curcuminoides tienen un efecto protector ante el cáncer de piel y cáncer de mama. Teniendo en cuenta sus potentes propiedades anticancerígenas, la cúrcuma se ha utilizado como una ayuda para el organismo para superar los efectos de los medicamentos contra el cáncer.

Te puede gustar