Las propiedades del jengibre y posibles usos en cocina y medicina

El jengibre está muy recomendado para tratar afecciones digestivas. Estimula la producción de jugos gástricos y, si lo tomamos después de las comidas, nos ayudará a reducir la hinchazón y las náuseas

Conocer las propiedades del jengibre es muy interesante, ya que el uso de él en cocina puede reportarnos una gran cantidad de beneficios para nuestra salud.

Historia del Jengibre

Se dice que el jengibre apareció en el sudeste asiático hace más de 3000 años. Su exportación a Asia central fue llevada a cabo en el siglo V antes de Cristo por el Rey Persa Darío, que la obtuvo de las plantaciones hindúes para su comercialización por oriente medio.

Los primeros datos que se tienen del comercio del Jengibre están escritos por Confucio y relata como fueron los fenicios quienes lo llevan hasta el mediterráneo. Más tarde el comercio se extendería por todo el Mediterráneo, Mar Rojo, etc…

Aunque su uso fue relegado al olvido tras el imperio Romano, los viajes de Marco Polo lo exportaron hasta tierras americanas, por lo que ahora puede encontrarse un cultivo silvestre de esta planta en islas del Caribe.

Actualmente, el principal exportador de Jengibre, y de máxima calidad, es Jamaica.

Usos culinarios del jengibre

Entre las propiedades del jengibre destaca su poderosa capacidad para potenciar el sabor. En la cocina asiática lo utilizan para disimular sabores más fuertes como puede ser el marisco y algunas carnes.

Principalmente es utilizado en la cocina oriental como potenciador del sabor en platos de carnes, pescados, arroz, etc. Aunque se preparan infinidad de salsas aderezadas con esta estupenda planta.

Para cocina occidental generalmente nos limitamos a su uso seco o en polvo, que aporta a la cocina cierto aroma exótico, a veces incluso picante, otras de las propiedades del jengibre.

También está muy bien indicado para platos dulces, bizcochos, postres, frutas caramelizadas, sorbetes, etc.

Uso de las propiedades del jengibre para fines terapéuticos

  • Tradicionalmente el jengibre es utilizado para afecciones estomacales, problemas digestivos. Estimula el páncreas por lo que genera un aumento en la producción de encimas, que favorecen la digestión. Algunos de los remedios que podríamos asociarle al jengibre son los mareos, vómitos, diarreas o úlceras.

Al estimular los jugos gástricos, podemos utilizar el jengibre como calmante después de las comidas. Reducirá el hinchazón y las náuseas.

  • Otra de las propiedades del jengibre más sorprendes, es su carácter antiinflamatorio, muy indicado para problemas reumáticos y musculares. Aquí debemos decir que es una de las infusiones más recomendadas para los dolores menstruales.
  • Recomendable para resfriados y momentos de mucosidad. Caliente y mezclado con limón y miel baja la fiebre y rebaja otras infecciones.

Modo de empleo

Como infusión para prevenir dolores, por ejemplo de la menstruación tan solo tendremos que calentar cuatro o cinco rodajas de raíz de jengibre fresco (lo dejamos sin pelar), una cucharada pequeña de jugo de limón y miel.

  • Ponemos agua a cocer y cuando rompa a hervir echamos las rodajas.
  • Dejar hervir durante 10 – 15 minutos hasta que coja un color marrón.
  • Antes de tomarlo añadimos el jugo de limón y miel.

Como veis las propiedades del jengibre son muy variadas y permiten aplicarlo para múltiples fines, tanto curativos como gastronómicos.

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