Las semillas: pequeñas gigantes para una dieta sana

Este artículo fue redactado y avalado por la pedagoga en educación física y nutricionista Elisa Morales Lupayante
9 julio, 2019
Gracias a las semillas de lino obtenemos fibra, que nos ayuda a combatir el estreñimiento, además de evitar enfermedades como la artritis o la artrosis, ya que sus compuestos mantienen lubricadas las articulaciones

La naturaleza nos ayuda de muchas maneras a mantenernos sanos, y una de ellas es a través de las semillas. De chía, de amapola, de sésamo o de lino… Hay miles de tipos de semillas.

Sin embargo, muchas de ellas se han ignorado. En algunos casos por la creencia de que al ser indigeribles sus componentes no serían aprovechados por el organismo. Otras veces porque se han considerado tóxicas por la “medicina tradicional”.

Sin embargo, no debemos olvidar que son una excelente fuente de energía, proteínas, grasa y nutrientes. Por eso, la medicina alternativa promueve su uso para prevenir enfermedades y para disfrutar de una vida más saludable. En este caso, queremos hablarte de algunas ventajas del consumo de semillas.

Un tesoro de nutrientes para el organismo

Las semillas son capaces de aportar infinidad de vitaminas, minerales y ácidos grasos al organismo. Muchas de ellas comparten propiedades, otras destacan por algunas en particular.

Semillas de girasol

Por ejemplo, la semilla de girasol posee un alto contenido nutricional que estimula la producción de glóbulos rojos, previniendo la anemia. También mejora el funcionamiento hepático y cardiovascular, al aportar grasas como el omega 3 y vitamina E, que limpian y reparan el corazón, el hígado y la sangre.

Asimismo, cabe destacar que aportan alrededor de 164 calorías por porción de 28 gramos. Entre otras cosas, son fuente de:

  • Fibra dietética.
  • Proteína.
  • Grasa monoinsaturada.
  • Manganeso.
  • Magnesio.
  • Grasas omega 6.

Por si fuera poco, estas semillas nos ayudan también a vernos mejor. Su alto contenido de cobre facilita la producción de melanina, pigmento que da color a nuestro cabello y nuestra piel y la protege del cáncer.

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El lino, una semilla que no puede faltar en tu dieta

Otra excelente fuente de nutrientes es la semilla de lino. Esta deliciosa semilla es ideal para la prevención de las enfermedades cardiovasculares. Sus altos niveles de grasas no saturadas contribuyen a reducir el colesterol y ayudan, de paso, a mantener una excelente figura.

Las semillas de lino (o linaza) son una gran fuente de fibra, lo que ayuda a combatir el estreñimiento y sirve para prevenir enfermedades gastrointestinales. Asimismo, colaboran en la prevención del cáncer, por su alto contenido de oligoelementos y de lignina, un compuesto que disminuiría el riesgo de adquirir esta enfermedad.

Además, la semilla de lino reduce los síntomas asociados a las enfermedades de las articulaciones, pues tiene propiedades antiinflamatorias. Y, sumado a todo ello, es rica en vitaminas B, C y E, por lo que aporta energía y previene el envejecimiento celular.

Una gran fuente de antioxidantes

Semillas de lino

En general, las semillas constituyen una excelente fuente de antioxidantes. Estas moléculas protegen nuestras células y retrasan el envejecimiento. Además, impiden la formación de células cancerígenas y ayudan al organismo a combatir a los agentes infecciosos a los que nos vemos expuestos.

Una variedad de semilla que destaca por su contenido de antioxidantes es la semilla de calabaza. Esta ayuda además a prevenir el daño a las articulaciones, gracias a que tiene propiedades antiinflamatorias.

No solo eso, sino que estas semillas son una gran fuente de minerales. Y, además, reducen el daño en las arterias causado por el exceso de colesterol en la sangre.

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Semillas con potencial para el futuro

Beneficios de las semillas de chía.

Las semillas de algunos frutos como las manzanas, las cerezas y las uvas posen un alto contenido de amigdalina. Este es un compuesto que resulta tóxico en grandes cantidades, pero que podría tener efectos beneficiosos en la lucha contra el cáncer.

Aunque este aspecto no está comprobado científicamente, las propiedades de este compuesto están siendo estudiadas en detalle. De esta manera, quizá pronto se hallen maneras de extraer de forma segura y eficiente aquellos elementos que resulten útiles para combatir esta enfermedad.

Las semillas: el complemento nutricional de la naturaleza

Como hemos podido ver, las semillas son parte esencial de una alimentación saludable, nutritiva y balanceada. No solo aportan infinidad de elementos beneficiosos para nuestro organismo, sino que es muy fácil introducirlas en la dieta habitual.

Es posible consumirlas independientemente. Pero también pueden tomarse como aderezo en ensaladas o todo tipo de platos. Otra opción es rebozar con ellas otros alimentos. O incluso pueden consumirse como tentempié. No tenemos, entonces, excusas para no aprovecharlas.

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