Lasaña de mango y brandada de bacalao

El mango es una fruta que no solo se puede disfrutar en preparaciones como compotas, ensaladas y postres varios, sino que también se puede utilizar para preparar platos salados.

A pesar de que nos puedan parecer exóticos e incompatibles el bacalao y el mango, en realidad, son dos alimentos que se integran a la perfección en una lasaña de mango. El secreto está en la forma de preparar el bacalao.

Su carne tiene un bajo porcentaje de grasa pero, tiene un porcentaje de sodio, potasio y vitamina B12 mayor que otros tipos de pescado.  Se considera que, por cada 100 gramos de bacalao se obtienen 89 miligramos de sodio, 274 miligramos de potasio, y 0,53 microgramos de vitamina B12.

Por otra parte, dicha cantidad de bacalao aporta 180 gramos de fósforo y 74,4 calorías. En suma, se trata de un pescado con múltiples propiedades nutritivas que benefician a la salud y que conviene aprovechar. A continuación te ayudamos a hacerlo con una receta distinta, fácil y suculenta.

Lasaña de mango y brandada de bacalao

Ingredientes

  • Aceite de oliva
  • 1 cabeza de ajo fresco
  • 2 mangos
  • 4 patatas pequeñas
  • 1 pieza de bacalao desalado (300 g)
  • 1 ramillete de cebollino
  • Leche completa (cantidad necesaria)
  • Condimentos: sal, pimienta negra recién molida
  • 2 cucharadas de semillas de sésamo negro (30 g)
  • Lomo embuchado ibérico (la cantidad que se desee)

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Preparación del bacalao (brandada)

  1. Dado que el pescado tiene que estar confitado antes de que comencemos a preparar la lasaña, será necesario realizar primero este proceso. Para ello, comenzaremos por limpiar el bacalao. No deben quedar espinas ni restos de piel. Seguidamente, procedemos a cortarlo en trozos de un grosor no superior a 3 centímetros.
  2. Colocamos a calentar una olla con agua, un puñado de sal marina, 2 dientes de ajo enteros (sin pelar), un chorro de aceite y algunos granos de pimienta negra. No hay que dejar que el agua rompa en hervor. De lo contrario el pescado se cocinará y no es la idea.
  3. Pasados un par de minutos, colocamos los trozos de bacalao en la olla y lo dejamos cocerse durante una hora aproximadamente. Hay que vigilar que el agua no alcance el punto de ebullición durante este tiempo.
  4. Una vez haya pasado la hora, escurrimos el bacalao un poco y reservamos.

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Preparación de la lasaña

  1. Pelamos, lavamos y cortamos las patatas en rodajas finas. A continuación, las colocamos en una olla y las cubrimos con agua.
  2. Ponemos la olla a calentar a fuego medio para que se cuezan las patatas. Una vez estén bien hechas, escurrimos el líquido.
  3. Colocamos las patatas en la licuadora con un poco del líquido de la cocción, un poco de pimienta y el bacalao confitado.
  4. Procesamos a velocidad media y vertemos, poco a poco, la leche y otro poco de aceite de oliva hasta que todos los ingredientes se mezclen bien. Debemos obtener una crema poco espesa pero lo suficientemente consistente para rellenar la lasaña.
  5. Dejamos que la mezcla se enfríe un poco a temperatura ambiente. Este proceso puede tomar entre 5 y 15 minutos.
  6. Mientras tanto, pelamos los mangos y los cortamos en láminas con un grosor menor de 3 centímetros.
  7. Aparte, cortamos el lomo ibérico en lascas. Reservamos.
  8. Colocamos en un un plato una lámina de mango y procedemos a añadirle una capa de bacalao (brandada) y sobre esta, una lasca de lomo ibérico. Tapamos con otra lámina de mango, espolvoreamos unas semillas de sésamo por encima ¡y listo! Si lo deseamos, podemos añadir también un poco de cebollino fresco.

Por lo general, se sirve el pescado con una salsa de fruta, y quizás por eso estemos más acostumbrados a esta presentación. Sin embargo, existen otras formas de armonizar los sabores de la fruta con los de la carne de pescado,como es el caso de la lasaña de mango y bacalao.

La carne de bacalao, al cocerse como brandada queda muy jugosa y, al mezclarse con mango (una fruta no solo carnosa sino también jugosa), hace que la lasaña tenga una consistencia muy agradable, suave y fácil de asimilar en lo que a gusto respecta. La combinación de salado y dulce nos dejará un muy buen sabor de boca.  

Lo que más se agradece de esta receta de lasaña de mango es el hecho de que consiste en una preparación diferente, llamativa y totalmente libre de harinas. Por ello, es perfecta si nuestro objetivo es preparar un plato o un entrante distinto pero tan nutritivo como cualquier preparación tradicional de pescado. Hay un mundo más allá de la merluza bañada con zumo de limón.